decimosegunda parte.

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-Louis del futuro...

-Nonnonononononononono- empezó a decir en voz alta de forma frenética mientras se le iba del todo el sueño y la adrenalina comenzaba a correr por su sangre. -Esta no es, esta no era- Se había equivocado y ¡¡Le había enviado a Jasper la canción donde decía que el cantante se enamoraba del presidente!! Donde hablaba de los ojos de Harry y de sus rizos. -Tengo que hacer algo- dijo y comenzó a llamar a Jasper desesperadamente.

-Buen...- trató de decir su manager pero fue cortado por los gritos atormentados del cantante.

-ESA NO ES LA CANCIÓN, ENVIASTE LA CANCIÓN INCORRECTA, TIENES QUE CANCELAR TODO YA- los gritos se deben haber escuchado en la casa de todos sus vecinos, pero eso le importaba muy poco.

-No puedo hacer eso, ya fue enviado a las plataformas, por eso te llamé anoche, para verificar todo. La disquera necesitaba una canción tuya para poder competir con el nuevo cantante británico- cada palabra que decía Jasper caía como una piedra en el cuerpo de Louis, se sentía como si estuviera fuera de este flotando por toda la habitación, dejando todos sus problemas atrás. Había llamado a Harry borracho la otra noche, habló con él ¿Qué pensaría ahora cuando oiga la canción?

-Algo se tiene que poder hacer Jasper, por favor, Harry no puede escucharla- la voz de Louis ya estaba quebrada y podía oírse el desasosiego que había en él.

-¿Harry? ¿Quién es Harry? - Si algo faltaba era esta pregunta para que Louis terminara de decidirse si aventarse de la terraza o no. -¿El presidente? ¿Qué tiene que ver él? -Jasper no dejaba de hacer preguntas. -¿Los ojos esmeraldas son los suyos?

-Basta, por favor- dijo Louis y cortó la llamada. No había nada que ese inútil pudiera arreglar.

Se puso las zapatillas, tomó las llaves de su auto y salió del departamento. Caminó muy apurado hacia el estacionamiento. El sol comenzaba a elevarse sobre los edificios de la ciudad, bañando todo con una luz dorada matutina que contrastaba con la tormenta interna que Louis sentía. Subió rápidamente a su auto, ajustó el asiento y se puso el cinturón de seguridad con movimientos automáticos mientras su mente seguía repasando la situación con Jasper.

Arrancó el motor con un suspiro, dejando que el sonido llenara el espacio entre sus pensamientos. Estaba decidido a llegar a la disquera lo más pronto posible y resolver este desastre antes de que fuera irreversible. Las calles de la ciudad estaban tranquilas a esa hora de la mañana, apenas comenzando a llenarse con los primeros transeúntes y otros autos en movimiento.

Louis no podía evitar mirar su reloj con impaciencia mientras intentaba pensar en las posibles soluciones. ¿Qué podría hacer para detener la canción antes de que Harry la escuchara? Su mente divagaba entre ideas desesperadas y una sensación de impotencia creciente. Podía infiltrarse en la casa blanca con el rostro tapado y así romper cada una de las radios y antenas que le den internet y señal a cualquier aparato electrónico de ese recinto. Es una idea genial, pero cómo haría para llegar a Estados Unidos desde Inglaterra antes de que salga.

Otra idea que se le ocurrió es contratar a todos los payasos de Washington para que vayan y distraigan a Harry y así no pueda oír nada de la radio. Aunque estaba olvidando un pequeño detalle, HARRY ES EL PUTO PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS NO DEJARAN INGRESAR A 100 PAYASOS.

Finalmente, llegó al edificio de la disquera. Estacionó su auto y subió corriendo por las escaleras hacia el piso donde se encontraba la oficina de los técnicos y los responsables de distribución musical. Entró apresuradamente y buscó a la persona que podía ayudarlo.

-¡Necesito hablar con alguien urgente! -exclamó Louis al recepcionista, quien levantó la mirada sorprendido por la urgencia en la voz del cantante.

El recepcionista, acostumbrado a tratar con artistas en situaciones de estrés, asintió rápidamente y llamó a uno de los técnicos que estaba al tanto del envío de la canción a las plataformas digitales. Louis apenas podía mantenerse quieto, con los nervios a flor de piel mientras esperaba noticias.

Minutos que parecieron horas pasaron hasta que finalmente el técnico apareció en la sala de espera y se acercó a Louis con una expresión seria en el rostro.

-Louis, ¿qué sucede? -preguntó el técnico, conocido por su capacidad para resolver problemas urgentes.

-He cometido un error enorme. Envié la versión incorrecta de una canción a las plataformas. Necesito detener su distribución de inmediato antes de que sea demasiado tarde -explicó Louis, con urgencia en su tono.

El técnico frunció el ceño y asintió, comprendiendo la gravedad de la situación.

-Vamos a revisar qué podemos hacer. Necesitamos acceder a los servidores y ver si aún podemos detener la carga antes de que se haga pública -dijo el técnico, guiando a Louis hacia una sala de control donde comenzaron a trabajar en la computadora.

Louis observaba ansioso cada movimiento que el técnico hacía en la pantalla, rezando silenciosamente para que hubiera alguna manera de arreglar su error.

El técnico revisó intensamente los servidores mientras Louis observaba con creciente ansiedad. La pantalla mostraba el proceso de carga de la canción y la dificultad de revertirlo. Cada segundo que pasaba aumentaba la sensación de desesperación en Louis, quien se culpaba por no haber revisado adecuadamente antes de enviar el archivo.

-Lo siento, Louis. El proceso de carga ya está en marcha y no podemos detenerlo a tiempo -dijo el técnico finalmente, con pesar en la voz. Movió sus ojos de la pantalla hacia el cuerpo inerte de Louis, quien estaba pensando seriamente en tirarse por la ventana.

Louis se sintió como si un nudo se formara en su garganta. Tenia toda esperanza que pudieran corregir su error antes de que la canción llegara a los oídos equivocados.

-¿No hay absolutamente nada que podamos hacer? -preguntó Louis, mirando al técnico con desesperación. Empezó a tocar la pantalla y el teclado con sus manos. Aunque no entendía qué podía hacer porque no tenia nada de conocimiento del tema. Él solo era especialista en meter la pata, y muy al fondo.

El técnico suspiró y movió la cabeza lentamente.

-Lo siento, Louis. Una vez que el proceso de distribución comienza, está fuera de nuestras manos detenerlo. La canción estará disponible en las plataformas en cuestión de horas -respondió el técnico, con una nota de resignación en su voz.

Louis se dejó caer en una silla cercana, sintiendo cómo la realidad de la situación lo aplastaba. Había arruinado todo con un solo error, y ahora no había vuelta atrás.

-¿Hay alguna forma de al menos retrasar su lanzamiento? -preguntó Louis, buscando cualquier posibilidad de mitigar las consecuencias.

El técnico consideró la pregunta por un momento antes de responder.

-Podemos intentar retrasar la activación en algunas plataformas, pero no podemos garantizar que sea efectivo en todas. Lo siento, Louis. Esto es lo mejor que podemos hacer en este momento -dijo el técnico, ofreciendo una pequeña esperanza en medio del desastre.

Louis asintió con resignación. Sabía que, aunque pudieran retrasar el lanzamiento en algunas plataformas, la canción eventualmente se filtraría. No había manera de evitar que Harry escuchara la versión equivocada de la canción.

-Gracias por intentarlo -dijo Louis, reconociendo los esfuerzos del técnico mientras se levantaba y salía de la sala de control.

Salió del edificio de la disquera con el corazón pesado y la mente en un remolino de emociones. Ahora debía enfrentar las consecuencias de sus acciones.





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Holaa, muchas gracias a todxs por la paciencia que me tienen, estoy muy feliz de volver a verlxs :), les traigo nueva parte y les pido un favorcito, sé que no estoy en condiciones de hacerlo pero, si vienen de tiktok comenten algo o voten si no se animan ♥. muchas gracias y nos vemos prontitoo 


mmica 

MR. PRESIDENTHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora