decimonovena parte.

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Louis se quedó en la puerta del cuarto, viendo a Harry moverse con rapidez. El presidente estaba claramente enfocado en la tarea de ayudarlo, y aunque Louis quería insistir en que no era necesario, estaba seguro de que Harry estaba decidido a hacer lo que podía para aliviar la situación. Después de ver un lado muy intimo de Louis y hasta delicado algo en él no podía dejarlo solo a la deriva, necesitaba seguir cerca.

- ¿A dónde vas? - Louis preguntó, su voz llena de curiosidad y un poco de preocupación.

Harry se giró para mirarlo, su rostro mostraba firmeza lleno de empatía. - No voy a dejar que te enfrentes a todo esto solo. Si puedo hacer algo más para asegurarme de que todo salga bien, lo haré. Tienes que entender que para mí, esto no es solo una cuestión de ayudar a un amigo, es importante que todo esté bien para ti.- Luego de decir esas palabras se quedó mirándolo casi sin parpadear en silencio, el esmeralda de sus ojos se deslumbraba cada vez más claro, sentía que acababa de hablar con la mismísima alma de Harry.

Louis asintió, la sinceridad en las palabras de Harry lo dejaron un poco en shock y sus neuronas solo fueron capaces de responder: - Entiendo. Gracias, de verdad. No sé qué haría sin tu ayuda.

Harry le ofreció una sonrisa reconfortante. - No tienes que preocuparte por eso. Vamos a resolver esto juntos. - Al terminar de hablar hubo unos segundos de silencio donde lo único que los unía eran sus miradas honestas, donde Hazz quería dar a entender que estaba hablando en serio, él en verdad quiere resolver todo.

Mientras ambos se dirigían hacia la salida del Salón Oval, Louis no pudo evitar sentirse conmovido por el compromiso y la generosidad de Harry. La noche había estado llena de emociones intensas y complicadas, pero la presencia de Harry, su disposición a ayudar y a estar a su lado, le brindaba consuelo y esperanza que Louis apreciaba profundamente. No esperaba encontrarse con este Harry, si no uno más alienado con la situación. En cambio lo recibió un amigo, alguien que le seguía teniendo cariño sin importar los mil errores que haya cometido en el pasado. Era como si su pecho no pudiera retener tanta bondad y simplemente la dejara fluir. Harry en verdad era un ser humano de oro que él no quería ser el responsable de romperlo una vez más-

La escena en el Salón Oval era un recordatorio de que, a pesar de las dificultades y los malentendidos, había un vínculo genuino entre ellos. Y mientras avanzaban hacia el próximo casillero en su juego, Louis sintió que, por primera vez en mucho tiempo, había un atisbo de claridad y apoyo en medio del caos. Por un segundo dejó de sentirse solo en el mundo por primera vez.

Ambos salieron del despacho de Harry por una puerta grande y blanca para nada parecida de donde habían salido antes, de esa sala tan reconfortante que se encontraba oculta. Este se dirigió al escritorio, situado al lado de esa puerta, donde estaba Scott ahogado en papeles.

- Scott, Prepara el auto y a Mike que iremos al Children's Hope Medical junto a Louis Tomlinson de sorpresa para llevar las donaciones que hicieron.

El ojo de Scott comenzó a temblar, no soportaba que el señor Styles hiciera estas cosas, teniendo una agenda super ocupada desaparecía por momentos de la nada, y él era el que tendría que encargarse de la mayoría del trabajo. Pero no podía decir nada, solo debía aguantar.

-Enseguida señor presidente - dicho esto se paró de su silla y salió por una puerta blanca, como la mayoría de las cosas en esta casa.

Louis observó la interacción entre Harry y Scott con un leve interés, notando la dinámica entre ellos. Mientras Scott se apresuraba a preparar el auto y organizar a Mike, Harry se volvió hacia Louis con una expresión decidida.

- ¿Estás listo? - preguntó Harry, su tono lleno de confianza y seguridad.- ¿O quieres algo antes? ¿Ir al baño, una gaseosa, agua, algún tentempié?

MR. PRESIDENTDonde viven las historias. Descúbrelo ahora