04 días antes del Congreso de Inteligencia Nacional. Manhattan, Nueva York. Departamento de Avril.
Llegué a casa cerca del amanecer, después de lo que había sido una noche que no podría definir de otra manera que no sea -inolvidable-. Mientras el elevador ascendía, no podía dejar de pensar en Charlotte y en como despertaba cada centímetro de mi piel, sin siquiera esforzarse mínimamente.
Entré a mi departamento, subo a la terraza con la mira puesta en un objetivo cuando escucho la voz de mi hermano desde una tumbona.
- Estabas con ella, ¿verdad? - Pregunta él, haciéndome suspirar mientras veo fijamente a algún punto del cielo que aún permanecía oscuro.
- Charlotte está siendo de alguna manera... - Suspiro muy hondo y pesado antes de decir las siguientes palabras. - ...Inevitable. - Termino admitiendo mientras me siento a su lado olvidando completamente mi destino inicial.
- Avril... - Comienza a hablar en tono de reclamo y no puedo evitar interrumpirlo casi al instante.
- Lo sé, Stephen, lo sé - Digo soltando un sonoro bufido. - Estoy haciendo algo que no debería, pero, ¿qué hago hermano? -
Pasaron varios segundos en los que ninguno de los dos dijo nada, yo no podía levantar la mirada para verlo. Algo dentro de mí no me permitía sostenerle la mirada a mi hermano por más tiempo del necesario.
- ¿Te enamoraste de Charlotte Dupont? - Es la pregunta con la que interrumpe mis pensamientos y me hace mirarlo, fija y profundamente.
¿Sería una locura admitir frente a mi hermano lo que tengo tanto negándome a mí misma?
- Como la mujer más tonta del puto planeta tierra. - Admito volviendo a bajar la mirada.
- ¿Ella está enamorada de ti? - Es la siguiente pregunta que hace, esta vez logrando que comience a jugar con mis propios dedos, para evitar verlo.
Comencé a pensar en todas las veces que hemos hablado de sentimientos, en realidad las veces que ella lo mencionó, porque yo siempre me mantuve en silencio.
Evitando decir en voz alta una verdad que no deja de quemarme.
- ¿Me crees si te digo que nunca me atreví a hacerle esa pregunta? - Digo soltando una risa áspera, pensando en que nunca le hice aquella pregunta.
Pero también en que nunca fui clara, cuando ella admitió quererme.
- Estás a tiempo. - Afirma mi hermano dejando su mano en mi pierna en señal de apoyo. - Llámala y pregúntaselo. -
- ¿De qué serviría? - Pregunto levantándome, con la mirada fija en Stephen, que mantenía una sonrisa pequeña pero muy sincera.
- De mucho, Avril. - Afirma el chico viéndome fijamente. - Lo sabes. - Se levanta, me da un beso en la frente y vuelve a hablarme. - Llámala y dile absolutamente TODO lo que le tengas que decir. -
Me quedé en silencio, ahí solo viendo el agua moverse, hasta que algo dentro de mí me dijo que si debía hacer esa llamada.
Y no precisamente la que tenía en mente al llegar.
- Hola. - Es lo que digo luego de que solo se escuchara un tono para que ella descolgara.
- ¿Ya me extrañas? - Pregunta estoy segura que con una sonrisa, amplia.
- ¿La verdad? - Pregunto caminando hasta el final de aquella terraza para ver la ciudad. - ¡Mucho! ¿Estás cerca? - Termino preguntando luego de escuchar un sonido que estaba lejos de parecer el de un hogar.
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Secretos de Poder
RomanceAvril Spinster, es una joven brillante y valiente, que regresa a Estados Unidos después de años en el Reino Unido. Su vida da un giro inesperado cuando se enamora de dos mujeres: la misteriosa profesora de política de las democracias modernas, Charl...
