Día 01 del Congreso de Inteligencia Nacional. Washington D. C., Distrito de Columbia. Casa de seguridad 01.
Su sonrisa no hacía más que aumentar conforme el ambiente en su auto se volvía más caliente, ella no se movió después de que hablé. Charlotte solo sonreía mientras no dejaba de recorrer mi cuerpo y besando mi cuello.
— Creo que ya hablamos demasiado. — Dice mi profesora, bajándose del auto, dejándome a solas por instante con la directora, que cuando intentaba yo hacer lo mismo tomó mi mano para evitarlo.
—Ni se te vaya a pasar por la cabeza la idea de volver a grabarme. — Me toma del mentón mientras su voz se vuelve demasiado seria. — Y estoy hablando muy en serio. —
— ¿O qué? —
— O voy a comenzar a tomar en serio, toda la mierda que sé de ti. — Su sonrisa pasó de ser sensual a casia maquiavélica, estoy segura de que aquellas palabras las ha intentado soltar más de una vez, pero por alguna razón no se había atrevido a decirlo en voz alta.
— ¿Estás intentando excitarme? — Intento desviar el punto que está tomando la conversación cuando su agarre se vuelve más duro.
— Dame un beso y tal vez se me olvide a quién tengo al frente. — El beso fue rudo y urgente, una explosión de deseo contenido entre ambas en aquel lugar. Sus dientes mordisquearon mi labio inferior, arrancándome un gemido ahogado. Sus manos se aferraron a mis caderas, acercándome a ella con una fuerza que me dejó sin aliento.
El sonido de nuestras respiraciones agitadas y el sabor embriagador de sus besos, era lo único que se sentía en aquel lugar. Los vidrios ya estaban empañados y si no nos separábamos, aquel auto iba a ser el comienzo de aquella noche interminable.
— Vamos, o no respondo. — Habla ella separándose y saliendo del auto casi al instante, pero al sentirme a su lado tomando mi mano para guiarme a dentro de la casa.
Admito que vi la oportunidad, como la ideal para entrelazar nuestros dedos y molestarla.
Llegamos al salón donde Charlotte estaba de espaldas sirviendo un vaso de whiskey, cuando nos ve entrar deja su mirada perspicaz en nuestras manos unidas.
— ¿Me perdí de algo? — Pregunta Charlotte al ver como llegamos ambas ruborizadas con las respiraciones entrecortadas.
— Nada muy interesante, eso comienza ahora. — Me toma por la cintura y comienza a besarme, mientras Charlotte solo nos observa mientras lleva nuevamente su vaso a sus labios. — ¿Te vas a quedar ahí viendo? — Estira la mano a su mujer que se acerca y comienza a besar el cuello de la mayor.
A los pocos segundos siento el aliento de Charlotte, cálido y cargado de whisky, rozando mi oído mientras sus labios se deslizaban hacia mi cuello. Un escalofrío recorrió mi espalda al sentir sus manos firmes y frías, desabrochar lentamente los botones de mi camisa, sus dedos, demorándose lo necesario para dejar mi piel expuesta a la mujer delante de ella.
Los besos con Aleene se intensificaron a medida que Charlotte encendía mi piel, su lengua exploraba cada rincón de mi boca con una urgencia que me hizo gemir en busca de mucho más de ella. El sonido de sus respiraciones agitadas se mezclaban con el tintineo del hielo en el vaso que Charlotte aún tenía en sus manos, creando una sinfonía de sensualidad que llenaba el salón.
—Creo que es mi turno —susurró, con su voz ronca mientras Aleene sonreía haciéndose a un lado para que esta vez fueran sus labios los que invadieran mi boca.
Nos separamos por un instante y la miré a los ojos, viendo en ella un reflejo de mi propio deseo, una chispa que encendió un fuego en mi interior. Aleene nos veía mientras tomaba de su vaso de whiskey. Se acercó lentamente mientras sentí su vaso, recorrer mi cuerpo, pasando por mis brazos, dejando un rastro del líquido, por el que minutos después pasó sus labios. Su boca comenzó a pasearse por mi cuerpo, explorando cada curva, cada rincón de mi cuerpo.
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Secretos de Poder
RomanceAvril Spinster, es una joven brillante y valiente, que regresa a Estados Unidos después de años en el Reino Unido. Su vida da un giro inesperado cuando se enamora de dos mujeres: la misteriosa profesora de política de las democracias modernas, Charl...
