Confrontación

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Era muy tarde cuando Marian escuchó el golpeteo de las gotas de agua sobre el techo, una tras otra, sin detenerse. El sueño se disipó poco a poco y entre los familiares sonidos logró distinguir golpes distintos. 

- ¿Marian? - preguntó una voz proveniente del exterior. Hubo golpes en la puerta, tan suaves que Marian tuvo que levantarse de su cama y acercarse para corroborar. 

Los toques sobre su puerta se mantuvieron suaves y a cierto ritmo. La llamaron por su nombre otra vez con una voz lastimada, dolida y quebrada y Marian se asustó al pensar que podría ser cualquiera del otro lado. 

- No quiero alejarme de ti. Por favor, déjame quedarme - Marian se obligó a mantener el silencio llevando una de sus manos a su boca al reconocer la voz de Robin - No te pido entrar, solo que me permitas estar cerca de aquí. 

La joven retrocedió, se sentó en el suelo, con la cama detrás de ella y contempló la puerta con tanta fijeza, como si esperara a que le dejara ver lo que había del otro lado. 

Un sollozo hizo eco en medio del silencio. 

La lluvia se intensificó. 

- Marian yo te amo - la nombrada tuvo un sobresalto - Con todo mi corazón. Amo todo de ti, tu voz, tu risa, todo lo que haces, me encanta que estés detrás de mi en todo momento, que me ayudes a entrar y salir de aquí, que te preocupes por mi. Te admiro enteramente. 

El silencio se prolongó una vez más interrumpido por la lluvia, la cual ganaba terreno e intensificaba su ruido poco a poco. Un golpe fuerte se escuchó en la puerta, silencio nuevamente y tras esto el llanto de Robin. 

- Dios mío - murmuró Marian, tan bajo como pudo - No tenía idea de que durante todo este tiempo se estuvieran formando en él las más intensas emociones - se levantó del suelo y caminó descalza buscando en las tinieblas un candelabro con velas para encender su luz - Está tremendamente confundido, solo conoce el afecto por alguien que no está más. ¿Quién más que él puede saber cómo se siente amar a alguien que se destruye a si misma? Porque es lo que ama, a Lady Marian del pasado, lo que soy ahora lo desconoce todavía - la luz refulgió ante sus ojos y sin querer miró hacia la puerta con lástima. 

Llovió mucho aquella noche, quienes dormían en el castillo temían que de pronto los techos se vinieran encima, pero Marian no podía dejar de pensar que Robin sería descubierto. 

Cuando él le pidió que hablaran escuchó su voz quebrándose y por un instante quiso abrir la puerta y ceder solamente por la culpa. No lo hizo. Ahora que la lluvia caía sus lamentos eran desgarradores, le provocaban remordimientos y sobre todo miedo. Cada ruido la sorprendía, pensando que en cualquier momento el príncipe o el Sheriff llegarían para capturarlo y en su estado resultaba fácil pensar que se entregaría. 

Sus sollozos y quejas eran más fuertes que la lluvia y de vez en cuando le daba golpes a la puerta y se lamentaba de la pobre suerte que había tenido, que había provocado. Se maldecía a si mismo por no haber notado antes lo mucho que le importaba y no anticipar este sentimiento, esta decepción y esta forma tan inexplicable de extrañarla. Le contó que era mentira que se veía con otras personas, que fue solo para alejarla y aún cuando aquella herida tenía un buen tiepo sanándose logró lastimarla. 

Más tarde la lluvia se apaciguó pero no paró. La llovizna golpeaba con insistencia, no obstante con poca fuerza y la voz de Robin, para su alivio también perdió potencia. Ahora solo le rogaba perdón, se lo suplicaba. Entre susurros y suspiros nombraba todo lo que hizo en su contra, todo lo que hizo con mala intención y repetía que necesitaba su perdón para estar tranquilo y mucho más urgentemente necesitaba su amor. 

667 palabras 💚💙

¿Saben qué es bueno para pasar las penas por la caída del Robiarian? ¡Leer los one shots que Melanny escribe con tanto amor para ustedes! :)

En serio, den una vuelta por ahí y verán que olvidan todo esto.

Ayer vi el final de Attack on Titan y quedé destruida, ¿a alguien también le pasó?


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