"Hagamos arte con lo que nos pasa"
Me dije a mi misma, y entonces decidí sacar la idea de mi mente y plasmarla en el papel, escribir todo lo que sucedió en mi vida y dar testimonio de un cambio y transformación que es posible para todos.
Hagamos arte con el dolor, con la frustración y con el rechazo. No permitamos que lo que sentimos nos tire abajo, dejemos que el mundo sepa lo que somos capaces de crear por nosotros mismos, inspiremos a más personas a hacer arte.
Sanemos, curemos nuestras heridas. Retiremonos con elegancia y sin hacer daño cuando sea necesario, cuando el vínculo no sea recíproco. Aceptemos el amor incondicional de quienes nos rodean y apreciemos lo que tienen para darnos. Llenemos al mundo de amor. Recordemos siempre: "no eres lo que recibes, eres lo que das"
Por esta vez responderé a la ansiada pregunta, ¿por qué es mi única historia donde la legendaria pareja de Robin y Marian no tienen un final juntos?
Sencillamente se debe a que este Robin no merecía a Marian. No digo que no es un final feliz porque sería injusto para nuestra princesa, ella creció, aprendió mucho, cambió y lo hizo por ella y ese es final feliz que espero para cada persona que lea esta historia.
Sé que Robin muchas veces puede parecer el personaje perfecto, pero, aunque idealicemos a una persona en nuestra mente nadie es tan importante como para dejarnos de lado. Esa es la lección que quiero transmitir a todos ustedes.
Esto es una dedicatoria, y como tal aquí va: Dedico esta historia a mi, a mi proceso de sanar un duelo, de soltar un vínculo que no me daba reciprocidad y tratar de no dañar a nadie en el proceso, convertir el dolor en arte y recordarme todos los días que el sol siempre va a salir y volveremos a intentarlo. A ustedes, a cada persona que intenta soltar algo que le hace mal, a los que lo hicieron y tienen dudas, a los que no están dispuestos a ver atrás. A todos los que han llegado hasta aquí. A todos los que desean convertir en arte el dolor y a todos lo que no buscan lastimar a otros para sentirse mejor.
Gracias.
