Las clases habían retomado su rumbo, los pasillos de Hogwarts estaban repletos de estudiantes corriendo de un lado a otro, compartiendo charlas y risas entre ellos, también se podían escuchar alguna que otra discusión por trabajos en pareja o grupales. En definitiva se sentía el ambiente escolar.
Y Draco no había extrañado eso en absoluto.
Las vacaciones habían sido relativamente tranquilas para el rubio, había pasado buenos ratos con sus amigos y con su madre, sin la molesta presencia de su padre, quién afortunadamente había decidido pasar más tiempo en su estudio que con su familia. Hubo demasiada paz durante las vacaciones y comenzaba a extrañar esa paz.
Y sobre todo empezaba a extrañar a su madre, quién no tenía ni una semana de haberla visto, pero ya se había vuelto a acostumbrar a verla a diario, al menos durante esas semanas de vacaciones, y su ausencia era notoria en su día. Por la tarde le escribiría a su madre, una vez que no tuviera pendientes.
Le escribirá cuánto la extraña y seguramente su madre se reiría ante esto, lo sabía perfectamente, pero no de manera de burla, más bien de esa forma encantadora en la que su madre se reía cuando hacía algo 'adorable', en palabras de la mujer.
También le cobrará respecto a las manzanas que había recibido por parte del azabache.
Manzanas que por cierto se había comido el mismo día, pero no lo pueden culpar, estaban deliciosas y habían sido un detalle que demostraba cuánta atención recibía por parte del chico y eso le emocionaba.
No había vuelto a hablar con Harry en esos días, y tampoco había podido regresarle el suéter que le había prestado, pese a que tienen varias clases juntos, no son pareja o no se sientan cerca el uno del otro, pero si habían intercambiado una que otra mirada y sonrisa.
En ocasiones Draco se sentía ansioso por hablarle al azabache en los pasillos, pero nunca estaba solo y prefería ahorrarse la molestia.
— ¿Y sí nos saltamos la clase de cuidado de criaturas mágicas? —la voz de Blaise interrumpió sus pensamientos— dormí mal anoche y no estoy de humor como para escuchar a Hagrid repetir lo mismo una y otra vez.
— Y toca teoría —le siguió la pelinegra— si fuéramos a convivir con animales se lo paso, pero para quedarme dormida escuchándolo hablara mejor me quedo en mi habitación.
Theodore los miró mal y Draco solo se quedó callado mirando el libro que tenía entre sus brazos.
En esa clase se sentaba junto al azabache, así que a él no le molestaba entrar a la clase.
— Les recuerdo que les va horrible en esa materia —les reclamó Theodore— yo no pienso faltar y tampoco les pienso explicar.
Pansy y Blaise se miraron entre ellos y después al castaño, indignados.
— ¿Por qué no? vamos, Theo —habló nuevamente la chica— te doy mi ración de la cena si aceptas.
Theodore lo pensó por unos segundos antes de dirigirse al rubio del grupo.
— Draco —llamó su atención— si tu decides faltar entonces estoy de acuerdo.
Antes que siquiera Draco hiciera el intento de abrir la boca para hablar, Blaise se quejó cruzándose de brazos.
— ¡Eso no es justo! —reclamó— Draco ni de broma faltaría a una clase en la que comparte lugar con ya saben quién.
Theodore solo se encogió de hombros con una sonrisa victoriosa en su rostro y Draco le dedicó una mala mirada al moreno.
— No falto, porque yo no quiero faltar —se defendió el rubio— no lo hago por otra persona, tengo un promedio que mantener.
Blaise rodó los ojos.
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Lumos | Drarry
FanfictionDraco estaba pasando por el peor momento de su vida, hundido en una profunda depresión, tratando de sobrevivir solo con sus pensamientos, hasta que aquel chico de ojos color esmeralda le dió un sentido a su vida, dándole felicidad y paz a su mente y...
