Las voces y risas de los alumnos inundaban las paredes del gran comedor. La hora del almuerzo había llegado.
Los alumnos compartían animadamente entre ellos sus anécdotas navideñas, algunos presumiendo sus regalos a sus amigos y otros hablando de sus viajes, y cierto grupo de Slytherin no era la excepción.
Pese a que los cuatro amigos habían pasado la gran parte de las vacaciones juntos, se encontraban conversando sobre lo que hicieron juntos, reviviendo los agradables y divertidos momentos.
— Todavía no puedo creer que Blaise rompió su escoba el mismo día que su madre se la regaló —habló la pelinegra entre risas haciendo reír a los chicos, a excepción del moreno, quién se encontraba con el ceño fruncido.
— Fue culpa tuya —le respondió con falsa molestia.
— Yo no la rompí —se defendió la chica.
— Me retaste.
— Y tu te caíste.
— ¡Me distrajiste!
Pansy se encogió de hombros soltando una risita, mientras que Draco rodó sus ojos con diversión y Theodore negó con una sonrisa.
— Fue sin querer.
— ¡Me lanzaste una bola de nieve, Pansy!
— ¿Para qué te atraviesas? —preguntó la chica tratando de aguantarse la risa ante el recuerdo.
El moreno entrecerró sus ojos, mal mirando a su amiga.
— ¿Por qué siempre termino siendo yo el atacado? —se quejó nuevamente Blaise, haciendo un exagerado puchero.
— Bueno es que tu tampoco ayudas—respondió el castaño haciendo reír a los otros dos chicos a excepción del mencionado quién se cruzó de brazos— eres un blanco fácil.
— Fácil tal vez, pero blanco...
Un pastelillo hizo callar a la pelinegra. Blaise le había lanzado el postre a la cara haciendo reír a sus amigos y a algunos compañeros a su alrededor.
— Hablas como si tú fueras transparente, idiota.
El moreno no se resistió y se le unió a sus amigos, riéndose junto a ellos.
Draco cubrió su boca con una de sus manos, tratando de disminuir su risa cuando una pequeña guerra entre Blaise y Pansy comenzó, lanzándose pastelillos y fruta seca el uno al otro entre risas.
Las risas del grupo de amigos llamaron la atención de varios alumnos en el lugar, uno de ellos siendo el pelinegro de ojos esmeralda, quién miraba con una sonrisa al rubio ignorando todo a su alrededor.
El rubio desvió su mirada de sus amigos hacia el pelinegro al sentir su mirada sobre el.
La risa de Draco fue cesando, pero su sonrisa permaneció y un suave color carmesí colorearon sus mejillas.
Harry le hizo una seña que le hizo ladear su cabeza al no comprender que quería decir, pero un jalón en su pantalón le hizo abrir sus ojos con sorpresa y confusión.
Draco pudo identificar la risa del azabache entre las demás risas del lugar, pero le restó importancia y miró de bajo de la mesa.
— ¿Dobby? —preguntó con notoria sorpresa al ver al elfo debajo de su mesa.
Rápidamente la criatura le indicó que guardara silencio y le extendió una notita en un pedazo de papel.
Draco no dudó en tomar el papel al saber quién había sido el remitente de aquella nota y sin más el elfo volvió a desaparecer.
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Lumos | Drarry
FanfictionDraco estaba pasando por el peor momento de su vida, hundido en una profunda depresión, tratando de sobrevivir solo con sus pensamientos, hasta que aquel chico de ojos color esmeralda le dió un sentido a su vida, dándole felicidad y paz a su mente y...
