Vs Medusa

5 1 9
                                        

Las estatuas tenían caras de terror y algunas parecían estar corriendo.

-¿Porqué colocarían estatuas tan extrañas aquí en medio del templo? -Pregunta Zaira.

Seguimos caminando entre las estatuas.

-No tengo ni idea, tal vez sólo les gustan, también tenían una estatua gigante afuera. -Dice Jarco antes de chocar hombros con una estatua y derribarla- Ups.

-Eso no fue ningún accidente, Jarco, ¡yo te vii! -Le dije.

Jarco sólo ríe un poco.

-Sí, es extraño que tengan estas estatuas tan realistas, una junto a la otra sin razón aparente. -Agrega Kai.

-Supongo que es sólo tradición o algo así. -Concluye Jarco.

-¿Y qué tal si eran personas que transformaron en piedra? -Pregunté.

Todos se rieron, pero nadie dijo nada.

Seguimos avanzando y subimos otras escaleras, al hacerlo, logramos escuchar el tarareo de una mujer.

Nos detuvimos unos segundos a escuchar, pero luego seguimos avanzando, esta vez por un largo pasillo, al final, hay una luz que se asoma por la izquierda, cómo si la pared del pasillo estuviera rota y la luz del sol pudiera pasar.

-¿Será la encargada del sitio? -Pregunta Zaira- Está cantando cómo si no tuviera preocupación alguna.

-Es posible. -Dice Kai- Hay que averiguarlo.

Mientras nos acercamos, el sonido del canto se intensifica al igual que la cantidad de estatuas.

-Esto no me gusta nada. -Dice Kai- Hay más estatuas en este lugar.

El canto parece ser uno maternal, cómo cuando alguien quiere que su bebé duerma. Pero en este lugar resulta algo siniestro.

-El canto me agrada. -Les digo a los demás- Pero, el lugar no.

-No me gusta lo profundo que suena, siento que es algo o alguien enorme. -Agrega Jarco.

Seguimos caminando hasta llegar a la luz, observamos a la izquierda e instantáneamente lo vemos.

Es un monstruo serpiente gigante, en lo que parece ser una gran habitación destruida con fragmentos de vidrio en el suelo, frente a un espejo roto finge cepillar su cabello que en realidad son serpientes gigantes.

Me quedé viendo al monstruo, cuando de pronto me jalaron hacía atrás, los demás habían regresado a esconderse.

-Socram, escóndete. -Dijo Zaira.

-Hay que ocultarnos, no tengo ganas de pelear contra esa cosa. -Dice Kai- Hay que pasar mientras está distraída cepillando sus serpientes.

-Pero no parece ser alguien malvada. -Les respondí- Sólo está cepillando su cabello mientras canta.

-Socram, tuviste suerte de que no te viera. -Dice Jarco- ¿Ya olvidaste todos aquellos guardianes?

-No sabemos sí es buena o mala. -Agrega Kai.

-Será mejor que no nos vea. -Concluye Zaira un tanto nerviosa.

Es verdad, buena o mala, es mejor que no nos vea. Además, las estatuas me siguen inquietando.

-Lo siento. -Respondo.

-No te preocupes, Socram, eres muy noble, está bien. -Dice Zaira mientras da palmadas en mi hombro.

-Hay un muro pequeño entre la habitación del monstruo y el pasillo que recorremos, poco más de un metro de alto, lo usaremos para pasar mientras nos escondemos. -Indica Kai.

¡Castle Wars! Donde viven las historias. Descúbrelo ahora