CAPÍTULO XVI

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E-Estoy fue una muy, pero muy mala idea....— susurraba el medio demonio aferrado al brazo de su novio mientras cruzaban un puente que pareciera que se caería en cualquier momento, el camino más seguro era por el bosque que quedaba detrás de la academia, ambos desconocían el enorme acantilado que separa el terreno de la escuela con la civilización —Nadie parece conocer este atajo y la abundante flora hace que nuestro rastro se disuelva...como si no hubiéramos pasado por aquí— pensó en voz alta Suguro ayudando a Rin a caminar por los tablones —Es correcto Maestro Suguro, si seguimos a este paso podremos llegar a zona urbana rápidamente y así ver cómo moverlos sin ser reconocido— sonrió esté debajo de lo que ahora era un antifaz, siguiendo su camino sin algún tipo de miedo alguno, en cambio Suguro veía como Rin le costaba dar algunos pasos y ni siquiera habría los ojos —¿Le temes a la alturas?— pregunto caminando tan cuidadoso como se le es posible, pues el si no tenia vértigo.

Rin negó reiterativamente con la cabeza, entre él y Yukio él fue el más valiente al que le daba igual lastimarse con tal de conseguir algo pero ahora no —N-Ni un poco...pero no se que me pasa ahora...— este mismo se aferró más a su brazo maldiciendo en murmullos evitando mirar hacia abajo, su único deseo era dejar de parecer un criminal ya quería estar lejos de allí y disfrutar un poco del sabor de la libertad con su futura familia; En cambio Bon reía por su ternura —Tal vez sean tus instintos protegiendo al cachorro...En el libro leí que los sumisos tienden a evitar lugares o situaciones mientras su Dominante no está esperan al alumbramiento...— Suguro sonreía en solo pensar que Rin inconscientemente cuidaba al bebe que estaba creciendo dentro de él le hacía feliz.

¡Jóvenes maestros!— ambos escucharon detrás de ellos —No me acostumbro a que me digan así...— murmuró el moreno algo incómodo —Ya lo harás créeme jajaja— rio por lo bajo este mismo viendo como Kiara sin inconveniente corría hacia ellos, haciendo que el puente se tambalear un poco, pero por suerte ya habían tocado suelo algo que al medio demonio le alivió en gran cantidad. Pero tanto Bon y Rin se preocuparon pues temían que la hayan seguido pero por suerte solo les entregó dos sellos antiguos que tenía escrito lindas palabras, casi como un poema...

Ante el ojo maligno mi apariencia ha de distorsionar, ante el ojo bendito mi alma ha de admirar

Suguro noto que era una bendición espiritual, eran completamente raras y costaban un ojo de la cara obtenerlas —Vaya...¿Esta bien que tengamos esto?— Pregunto el moreno agarrando ambos panfletos, los cuales en una tenue luz dorada se desvanecieron dejando a ambos chicos extrañados, en cambio Kiara río por lo bajo quitando la máscara que cubría su rostro, dejado a la vista a uno más de los hermanos Suzuki —Padre les envió esto para que nadie pueda reconocerlos yendo a su destino...— Seguro alzó el rostro temiendo lo peor —¿Qué hay de los demás? no hay inconvenientes ¿Cierto?— los cuatros empezaron a caminar algo rápido teniendo cuidado de no llamar la atención mientras escuchaban a la octava Suzuki —Me gustaría darle buenas noticias Maestro suguro...— esta misma cerró los ojos escuchando atentamente su alrededor —Pero hemos notado el preocupante flujo de guardias que van y viene de la academia...pensamos que algo traman pues el perímetro se halla siendo verificado por Black Dogs— Con eso fue suficiente para saber que sus pasos tarde o temprano serán hallados.

No se preocupe Jóvenes maestros...— Goyo se quito al igual que su hermana la máscara, y la pareja se preguntaba qué tipo de genética tiene esta familia, pero eso no era importante ahora pues Goyo tenía un plan que podía funcionar —Es tan sencillo como solo seguir caminando a algún transporte público, ya que con la bendición del ojo nadie podrá reconocerlos...para el ojo ajeno Rin es solo una chica embarazada y Suguro su esposo extranjero, su apariencia es muy diferente a como se conocen mutuamente...aun que ustedes se pueden ver normales— Sonrió ladinamente pasándole a ambos ropas que disimularan mejor que el uniforme exorcista que traían puesto —Si es así ¿Cómo ustedes pueden vernos igual?— cuestiono Rin cambiándose a ropas más acorde con la ilusión, un overol negro que se ataba en los hombros y debajo una sudadera blanca, con zapatos deportivos de igual color.

Love from a zeal || BonRin ||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora