Había pasado ya media semana desde que cumplí los nueve meses, durante ese tiempo ya había botado el tapón mucoso y la doctora nos dijo que estuviéramos muy al pendiente por lo que mi maleta para ir al hospital ya estaba hecha junto a la maleta de nuestro bebé. Cómo de costumbre Kats se estaba preparando para ir al trabajo ya que hoy tenía una junta demasiado importante.
──¿Estás segura de que quieres quedarte sola?
──Mitsuki-san dijo que vendría por mi y me llevaría a su local
──Está bien, prometo no tardarme── me dió un beso en la frente y dejo otro más en mi vientre despidiéndose de nuestro bebé salió de la casa. Suspiré y le di una pequeña caricia recibiendo una patadita por su parte así que sonreí y continúe preparando la comida, mientras lo hacía una sensación de que alguien me observaba se hizo presente haciendo que voltear varias veces hacia el cancel que daba al patio. Al no ver a nadie continúe preparando la comida, estaba terminando de lavar una sartén cuando la puerta fue abierta de golpe así que me asusté y tire la sartén al suelo.
──¡Mei! ¿Qué ocurre estás bien?
──Si, si tranquilo. Me asustaste
──Lo siento, al final cancelaron la junta así que decidí quedarme en casa── camino hasta el fregadero y recogió la sartén viendo que se había abollado debido al azotón. ──Creo que la tendremos que tirar
──Perdón
──Eso ya no importa, lo que me importa es saber porque estás tan asustada
──No es nada, estoy ansiosa por conocer a nuestro bebé
──Pues no te pongas muy ansiosa
──¿Así que este es el idiota por el cual me cambiaste, Mei?── al escuchar aquella voz mi piel se erizo y por instinto Kats me puso detrás de él.
──¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Cómo entraste a nuestra casa?!
──Ja, esas son unas preguntas muy sencillas por responder
──¡CONTESTA YA MALDITO O VOY A EXPLOTARTE!
──No tienen un guardia de seguridad muy inteligente, solo le dije que era conocido de ustedes y me dejó entrar
──Te falta responder una pregunta
──¿No es obvio? Vengo a abrirte los ojos, esa mujer a la que tanto cuidas es una zorra
──¡NO VOY A PERMITIR QUE LE HABLES ASÍ A MI ESPOSA!
──¡ESPOSA O NO ELLA ME PERTENECE!── ví a Riuzaky abalanzarse hacia nosotros así que sentí como Kats me empujó lejos de él y lo ví caer al suelo con Riuzaky encima de él.
──¡Katsuki!
──¡Ahora sigues tú, maldita perra!
──¡A-alejate de ella!
──¿De verdad crees que ella merece ser salvada? ¡Es una maldita embustera, de seguro solo tiene a ese bastardo dentro de ella por dinero!── Kats se molestó así le le soltó un puñetazo en su nariz haciendo que está comenzará a sangrar. Los perros, quienes habían estado afuera comenzaron a ladrar.
──No voy a permitir que le faltes al respeto a mi familia enfrente de mi. Mei llama a una patrulla
──S-si── estaba por correr cuando sentí un pinchazo en mi vientre así que me detuve.
──¿Mei?
──¡Vas a morir!── Riuzaky corrió hacia mi, pero Kats lo detuvo lanzandole una explosión. Reaccione de inmediato y corrí directo hacia donde estaba el teléfono de la casa.
──Baja eso o él se muere
──No, espera no le hagas daño
──¡Baja el maldito teléfono Mei!
──¡Ya lo baje!── grite con desesperación y mis lágrimas comenzaron a salir.
──Te dije que ibas a pagarme todas las que me hiciste, empezando por ese aborto
──Por favor déjanos tranquilos── Kats aprovecho su distracción para taclearlo y comenzar a golpearlo, pero Riuzaky saco un arma. Entre tanto forcejeo se escuchó un disparo y ví como Kats se desplomaba al suelo.
──¡No!
──¡Te lo dije si o no!── Riuzaky me había tomado del cabello en cuanto intenté acercarme a Katsuki para revisarlo y ahora su repugnante cara estaba a centímetros de la mía. ──Es una pena que vayan a morir los tres aquí. Un patán egocéntrico, una perra y un bastardo
──N-no lla-llames así a mi bebé
──Quieres callarte, no estoy hablando contigo── lo ví tomar el arma de nuevo y la boca de la pistola apunto directamente a mi frente. Estaba por disparar cuando la puerta se abrió de repente y escuché la voz de Shoto.
──Bakugō al final si se... Detente── una ráfaga de hielo congelo la mano que tenía la pistola y Riuzaky soltó un gritó al mismo tiempo que soltaba mi cabello, de inmediato me arrastre hacia Katsuki y comencé a hacer presión en la herida volviendo a sentir otro pinchazo y como un chorro de agua escurría de entre mis piernas.
──No es cierto
──¿Shoto?
──¡Mierda!── ví a Momo entrar a la casa y ella me levanto para después llevarme al interior del auto de Shoto, mientras que él se quedó con Katsuki y se subieron a su auto.
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𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗹𝗲𝗿
FanfictionMei necesita el dinero, mientras que Bakugo solo quiere que sus padres dejen de molestarlo con la ideal de la "familia". ¿Ambos podrán sentir algo más?
