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Ahora que ya sabíamos el género del bebé, fue más fácil para nosotras terminar de decorar su habitación. Él fin de semana fuimos a comprar la pintura y demás cosas que nos hicieron falta.

──Mira son muchos tonos

──Si

──Buen día ¿Cuál es el color que buscan?

──Queremos uno gris, pero que sea clarito casi como si estuviera mezclado con azul

──Entiendo ¿Lo quieren para algo en específico?

──Si, la habitación de nuestro bebé. La estamos preparando y queremos que sea acogedora

──Entiendo, ya mismo iré a hacer ese tono de pintura── un par de minutos después nos entregaron el bote de pintura y también compramos brochas y un rodillo. Después de eso pasamos a una tienda donde vendían alfombras, entre los dos comenzamos a a buscar una alfombra que nos agradará así que en cuanto la encargada se acercó para mostrarnos una alfombra de elefantes decidimos comprarla de inmediato. Al llegar a la casa nos cambiamos la ropa a una que no ocuparamos seguido y empezamos a arreglar la habitación del bebé. En una pared dibuje algunos elefantes y después comencé a pintarla, también busque las cortinas que nos había dado mi suegra en la fiesta y cuando la pintura se secó Katsuki me ayudó a ponerlas.

Trapee el piso para quitar algunas manchas de pintura y Kats me ayudó a mover los muebles. Pegado a las ventanas pusimos la cuna, al lado de la cuna pusimos un mueble que tenía su cambiador y arriba de este colocamos un móvil. Al lado del mueble pusimos un sofá blanco, del otro lado de la pared pusimos el ropero donde guardamos las cobijas, frazadas y algunos peluches grandes que nos habían regalado. También colocamos otro sofá y una silla mecedora. El tapete lo pusimos enmedio de ambos sofás y en el otro lado pusimos un corral. La ropa que ya habia lavado la doble y la fui acomodando en los cajones. En cuanto terminamos los dos sonreímos para después darnos un beso e ir a ducharnos.

──Estoy demasiado agotada── exclamé mientras me sentaba en el borde de la cama y dejaba mi toalla a un lado.

──¿Quieres un masaje?

──¿Harías eso?

──Claro que sí, acuéstate── hice lo que me pidió y me recosté por completo en la cama, sentí como sus manos acariciaron mis pies y después comenzaba a mover sus dedos en círculos. Mis pies estaban tan hinchados que ya no se lograba ver el inicio de mi tobillo, así que cuando sentí sus manos sobarme mis pies una enorme tranquilidad y relajacion me invadieron haciendo que me quedara dormida de inmediato.

Debido a las pasantías en la agencia de Katsuki, quedarme sola era algo a lo que ya me había acostumbrado; desde temprano solía sacar a pasear a Dobby por todo el parque así que una vez que me termine mi desayuno tome la correa de Dobby y los dos salimos de casa. Dimos un largo paseo y solo nos detuvimos a jugar cuando Dobby encontró una rama, de repente un mastín italiano se acercó a nosotros. Al principio me asusté un poco debido a que creí que atacaría a Dobby pero al ver cómo se acercó a mi y olfateo mi vientre me quedé más tranquila, Dobby continuo jugando y al poco tiempo también se le unió el mastín.

A la hora de regresar a casa el perro nos siguió todo el camino y ayudó a que me dieran el paso cuando tuve que cruzar por la avenida.

──Señorita Bakugō no sabía que tenían otro perro

──Mi esposo me lo acaba de comprar

──Ya veo, recuerde conseguir su correa

──No se preocupe── respondí con una sonrisa y el perro se puso a mi lado, al llegar a la casa abrí la puerta dejando que Dobby entrara, después entro el mastín y al último yo. ──¿Qué voy a hacer contigo? No creo que Kats quiera otro perro, pero podemos darte en adopción con Mina o Shoto, quizás a ellos les venga bien tener un perrito tan lindo como tú

El perro comenzó a ladrar y después se puso frente a mi viendo fijamente mi vientre. Me pare del sofá para buscar un traste y darle de comer al perro, Dobby también comió aunque muy poco pero luego le daría hambre. Mientras preparaba la comida el perro no dejaba de seguirme y por otro lado Dobby anduvo en el patio jugando con su pelota. Al parecer ya se había cansado de cuidar de mi.

Cada que acariciaba mi vientre el perro se acercaba a mi y lo olía para después acostarse a un lado y observarme. Así estuve el resto del día, con dos perros detrás de mi y también comí acompañada de ellos. Al anochecer los tres estábamos en la sala viendo una serie. Dobby estaba frente a mi vientre y el otro perro había recargado su hocico en mi pierna, la puerta se abrió de repente y los tres dirigimos nuestra vista a la entrada. El perro estaba por ladrar pero al ver cómo Dobby iba a recibirlo volvió a recostarse.

──Mei

──El nos encontró en el parque, te juro que yo no lo traje

──Es un Mastín italiano y no tiene collar

──Tal vez está perdido, es demasiado noble como para haber crecido en la calle ¿Me lo puedo quedar? Además se lleva bien con Dobby── de un salto bajo del sofá y corrió hacia Dobby, Kats aprovecho y se sentó junto a mi.

──Está bien, nos lo podemos quedar

──Gracias, te amo

──Y yo a ti Mei

Fotito de como quedó la habitación del pequeño Bakugō

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Fotito de como quedó la habitación del pequeño Bakugō.

Ya estamos a casi nada de llegar al final de esta historia, so aprovechen sus últimos capitulos.

Me pueden encontrar en insta como baji_keisukeaf, por si quieren darle un vistazo ahí encuentran avances sobre nuevas historias.

Nos leemos el miércoles.
✨🔮

𝗠𝗮𝗱𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗹𝗲𝗿 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora