takemichi kokonoi

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Las cosas en la familia kokonoi eran más complicadas de lo que cualquiera pensaría, el padre de la familia era un magnate en los negocios cada cosa así sea pequeña tenía éxito, no importa si era socio, dueño o simplemente pasaba todo resultaba en una gran fortuna.

El señor kokonoi conoció a su esposa cuando ambos tenían veinte años, muy jóvenes pero no les importo las habladurías de las personas y decidieron casarse, sin duda la pareja estaba demasiado feliz en sus vidas no había momento para la tristeza ya que desde que estaban juntos todo era hermoso. Cuando la pareja cumplió un año de matrimonio recibieron la noticia de que los sintomas que mostraba la señora no era por una enfermad sino algo mucho mejor ¡Estaba embarazada!.

Los preparativos de la boda no se hicieron esperar y toda persona tanto del círculo de amigos como personas de afuera sabían que un bebé vendría en camino y ese niño o niña que llegara iba a tener una vida llega de lujos y bendiciones, todo lo que pidiera sus padres se lo iban a dar, sin dudas muchos tenían envidia y aunque algunas mujeres intentaron terminar en la cama del señor kokonio ninguna lo logro ya que el amaba con locura a su esposa.

Tanto así que cuando los doctores le comunicaron que el embarazo era riesgoso decidió poner la vida de su mujer primero que la de su futuro primogénito pero lamentablemente su esposa no acepto ya que si se interrumpia el embarazo ella no podría tener más hijos.

Su esposo exigió, lloro y rogó de rodillas que lo pensara bien que podrían adoptar hijos o buscar más alternativas pero conocia a su esposa y sabía que no iba a detenerse ya que era muy terca y aunque esa fue una de las tantas cualidades que lo enamoró ahora deseaba que dejara de lado esa parte suya que la caracterizaba tanto..

Pero.. nunca desistió..

El día había llegado el 1 de abril... Nació su hijo, un hermoso varón sano y grande pero para su desgracia su esposa, su segunda mitad, la mujer de la que se enamoro y la persona la cual daría su propia vida si hubiera sido posible no logro sobrevivir.. ella murió dejándolo solo.

No pudo evitar maldecir a los dioses por ser tan crueles ¿Ahora como viviría?.. ella ya no estaba a su lado..

Señor no le va a poner un nombre a su bebé? -pregunto una de las enfermeras que estaba atendiendo al infante recién nacido..

El hombre observó a la pequeña figura envuelta en una manta color azul, sintió su corazón arder.. nada se parecía a ella.. lo que dejó atrás junto a él era esa pequeña cosita que dormía sin saber que por su culpa su madre ya no estaba a su lado.

Y como si fuera una tortura un recuerdo de su amor llegó a su mente.

Si es niña quiero que se llame hajime y si es niño hajime -dijo la mujer de cabellos negros como el color de los cuervos.

Pero cariño es lo mismo -una gota de sudor bajaba por su mejilla divertido, apenas paso una semana de que se enteraron del embarazo y la mujer estaba más que ilusionada.

No quería dejar perder eso que ella tanto soñó así que con lágrimas en los ojos respondió su pregunta- hajime kokonoi.

La mujer estaba muy triste por el hombre y por el recién nació, esa situación no era nada fácil para el.. para ellos pero tenía que hacer algo no quería que el hombre se volviers a desmoronar, entonces una idea se le ocurrió mientras veía al pequeño empezar a abrir los ojos- señor.. no quiere cargarlo?.. los niños cuando nacen buscan el calor de su familia.

Lo dudo un poco.. enserio se merecía eso? No fue capaz de cuidar a la madre de su propio hijo.. no merecía tenerlo a su lado.. sus ojos cayeron en la pequeña figura notando esos ojos negros que le recordaron tanto a ella que inconscientemente alargó sus brazos para agarrarlo.

hermano de...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora