takemichi suzuki

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Se encontraba manejando su motocicleta con cuidado, después de todo era de noche y la carretera donde se encontraba estaba demasiado oscura.

El chico de ojos azules trataba de ir con el mayor cuidado posible mientras su hermano, el cual estaba detrás suyo le indicaba la dirección de aquel lugar al que debian ir.

La luna esa noche se mostraba más grande y hermosa, iluminando todo debajo suyo pero aunque la luna estuviera tan brillante como aquella noche no ayudaba con el oscuro camino.

¿Cuanto falta para llegar? -pregunto Takemichi ya cansado de manejar y no lo iba a decir en voz alta pero aquel lugar le daba algo de miedo.

Según el GPS estamos cerca -dijo Makoto mirando su teléfono.

Takemichi siguió manejando en esa carretera  ya alejada de la sociedad donde los edificios y casas fueron reemplazados por un espeso bosques y grandes árboles.

La pregunta es; ¿Qué hacen los hermanos en una carretera prácticamente abandonada y adentrándose más en el camino?

Bueno..

Takemichi y Makoto estaban pasando por un momento algo difícil, como toda familia llega un momento donde falta la fuente vital para poder sobrevivir; el dinero. Por eso ambos hermanos empezaron a trabajar en cualquier cosa que les apareciera y aunque era muy complicado ellos lo hacian igual porque tenían que ayudar a sus padres en todo lo que puedan.

Makoto en uno de esos días después de salir de su trabajo en una construcción vio un anuncio que llamó su atención, un trabajo para dos personas donde solo tenían que cubrir el turno nocturno en una posada, al principio estaba algo dudoso pero luego vio de cuánto era la paga; 50$ la hora, eso sin duda era un ofertón.

Sin esperar en ese mismo instante llamo al lugar y después de unas rápidas preguntas lo aceptaron, aunque al principio le pareció raro que no quisieran hacer una entrevista personal o más información le resto importancia, lo único que le interesaba es que consiguió un trabajo y no solo para él, ya que el trabajo tenía que ser para dos personas así que no tuvo mejor idea que mencionar a su hermano takemichi.

Ese mismo día le comento a takemichi sobre el trabajo y aunque el ojiazul estaba algo inseguro por ese trabajo después de escuchar la paga acepto.

Por esa razón ahora ambos se estaban adentro en esa oscura carretera, cuando takemichi estaba a punto de darse por vencido vio una gran casa la cual supuso que era la posada, subiendo la montaña llegó al que iba a ser su trabajo por esa noche.

Wow este lugar si que es grande -dijo Makoto con una sonrisa luego de bajarse de la moto- el dueño dijo que la llave esta bajo la maceta y que en el mostrador está una lista con las reglas del lugar, solo tenemos que quedarnos hasta las 6 de la mañana y el dinero será nuestro.

Todavía sigo pensando que el trabajo es demasiado facil pero bueno, escribele al jefe y dile que ya estamos aquí -el contrario iba a hacer lo pedido pero su ceño se frunció enseguida- ¿Que pasa?

No hay señal.. -takemichi saco rápidamente su teléfono y maldijo entre dientes al darse cuenta de que él tampoco tenía señal- mejor entremos, ya va a ser la hora abrir.

Con un suspiro takemichi asintió y se acercó a la puerta de la gran posada y como dijo el dueño del lugar la llave se encontraba en una maceta vieja, al entrar en aquel lugar notaron que el mostraron estaba en toda la Estrada, al lado de este estaba una escalera al piso de arriba donde suponen que estan las habitaciones y al otro lado está una gran sala.

A pesar de que todo tenía una decoración era bonita pero sencilla lo primero que notaron fue el extraño frío que sintieron apenas abrieron la puerta.

hermano de...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora