takemichi madarame

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P-por favor.. basta, me duele mucho.. -sollozo el pequeño rubio de ojos azules pero los niños más grandes lo ignoraron y lo siguieron golpeando- no me golpeen p-por favor.

¡Cállate! Esto te pasa por metiche -respondió el niño más grande del grupo.

Takemichi estaba hecho bolita mientras unos niños lo golpeaban y pateaban, él estaba en el parque jugando tranquilamente hasta que vio como unos niños estaban golpeando a un pequeño perro, sin pensarlo dos veces corrió lo más rápido que pudo y se puso frente al perrito para que no lo siguieran golpeando, esto no le gustó a los contrarios pero al menos takemichi estaba feliz de que el cachorro logró escapar.

Entonces su acto heróico lo llevo a esto, esos niños decidieron desquitar su furia con él y por más que suplicaba ellos no se detenían.

¡¿Oigan que están haciendo?! -Los ojitos de takemichi se iluminaron al ver como su hermano mayor llevaba a la escena.

E-eh s-shion es que tú hermano estaba de metiche n-no nos mates -el grupo retrocedió viendo al rubio de ojos negros.

Shion vio a takemichi pero de todo lo que pensó el menor que diría su hermano jamás paso por la mente lo que diría.

Bah hagan lo que quieran, no me importa lo que haga ese debilucho -escupió con desagrado y se fue del lugar.

takemichi observó esto y su corazón dolió.. esa fue la primera vez que su hermano lo decepcionó..

Vamos perro ladra, será mejor que ladres si no quieres que te meta una patada en toda tu estúpida cara –grito con arrogancia uno de los reclusos mientras que los que estaban a su alrededor solo reían sin parar.

Hijo.. Hijo de puta –susurro shion pero un segundo después sintió como todo su cuerpo era mandado lejos de una patada.

Repite lo que dijiste maldita perra –escupió con ira el hombre mientras observaba al rubio revolcarse en el piso del dolor- ven aquí ahora mismo si no quieres que te mate a golpes.

Shion alzó la mirada asustado, veía a Ran pidiendo ayuda de manera silenciosa, el chico de trenzas se iba a acercar, pero uno de los presos agarro su hombro con fuerza y mientras le sonreía con maldad le señalo a rindou el cual estaba rodeado de otros reclusos, claramente era una amenaza. El rubio trago saliva, su miraba fue a lo más alto de las escaleras del patio y ahí estaba takemichi observándolo serio, sin emociones en su rostro solo una fina línea en su labio se mostraba.

a-ayúdame... takemichi por favor ayúdame –suplicó.

Por un momento... Pequeño, casi inexistente algo cambio en los ojos azules de su hermano, como si algo en su interior quisiera salir, como si tuviera algo que decir.

Un silbido resonó por todo el patio y cada persona se puso alerta, incluso los guardias de manera inmediata pusieron sus manos en las pistolas de gas por si tenían que controlar la situación.

Kabuki –llamo takemichi y el hombre que hace unos segundos estaba golpeando al madarame se puso pálido, rígido.

s-si jefe? -contesto con la voz ligeramente temblorosa.

El silencio reino unos segundos, segundos que parecían eternos, interminables, subiendo cada vez más la tensión en el lugar, cada persona estaba esperando, como si se tratara de las palabras de un dios.

...si vas a tener un perro no ensucies el patio con su sangre, no queremos que este lugar se vea más de la mierda y también trata de que no haga ruido, odio cuando molestan mi momento de descanso –fue lo único que dijo antes de levantarse, detrás de él estaba south con una expresión de aburrimiento.

hermano de...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora