Capitulo 28

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Makaria despertó ante el fuerte golpe en su puerta. Miro a su alrededor somnolienta, no era su casa y recordó que desde su viaje a Egipto se habían alojado en el Caldero Chorreante.

- Ugh.. Kallias.. fijate tu. - Susurro ella volteandose.

- No quiero. - Susurro él en respuesta acurrucandose más en el cuello de la pelirroja.

El golpe volvió a escucharse esta vez más fuerte. Y una voz chillona acompañandola.

-Deja de dormir tanto! Baja y saluda! - Exclamó su madre. El ruido de sus pasos se fueron alejando.

La chica abrió sus ojos y se sentó en la cama el demonio se transformó en una serpiente y se enrollo en su cuello buscando calor. Makaria resoplo y se levantó pisando el frío suelo dirigiéndose al pequeño baño de la habitación, preparo su ropa y la tina.

- Me duchare.. - Murmuró mirando a la serpiente atraves del reflejo del espejo. El reptil sacó su lengua y comenzó a deslizarse desde su cuello hasta el suelo la miro por última vez y salio del baño. Makaria cerro la puerta, entre bostezos se desvistio y se recostó en la tina. Lavo su cabello con magia agitando solo sus manos. Cerró sus ojos relajada mientras la magia hacia todo el trabajo.

Comenzó a divagar sobre la pesadilla del día anterior pero rápidamente sacudio su cabeza. No quería pensar en eso ahora mismo.

Luego de unos minutos comenzó a lavarse su cuerpo, se levantó y tapando su cuerpo con una toalla, miró su reflejo en el espejo para tomar su cepillo y ponerle pasta de dientes, mientras lavaba sus dientes miro con detalle su rostro. Habían pasado unos meses pero su cabello estaba más largo, sus pómulos más altos, sus labios más regordetes y su figura se había tornado más curvilinea. Este sería el año donde chicos más grandes y pequeños se le confesaban en San Valentín según sus recuerdos.

Suspiro arrugando su nariz.

Se quedó mirando su reflejo fijamente. Su mente aun que ella no quisiera volvia a la pesadilla de ayer.

Chasqueo su lengua molesta y volvio a agitar su cabeza. Con un hechizo seco su cabello, tomó la ropa que había preparado el día anterior y comenzó a vestirse. Se coloco un suéter y medias largas, una falda y zapatillas altas. Asintió mirando su reflejo por última vez satisfecha.

Al abrir la puerta unos brazos la rodearon.

- Por Lilith.. fueron treinta minutos. - Susurro ella.

- Una eternidad. - Exclamó el azabache.

- En años de perro. - Se burló Makaria rodando sus ojos.

- Woof. - Dijo Kallias sonriendo de forma sardonica. Volvió a cambiar su forma en una serpiente subiendo por el brazo de Makaria hasta su cuello y quedarse allí. - Te cuidaré desde aquí. -

Makaria suspiro sabiendo que si se negaba Kallias aún así no se alejaría de ella, rendida y malhumorada salió de la habitación bajando las escaleras.

Pudo ver papeles con el rostro de Sirius Black pegados por todos lados, susurros de cuadros, empleados y huéspedes hablaban de lo mismo:

"Como es que ese hombre escapó de Azkaban?" "Esta cerca, yo lo se" "Oh por Merlin, seguiremos nosotros?" "Tengo miedo.." "Es seguidor de tu sabes quien"

Makaria rodó sus ojos ante los ridículos comentarios.

Alguien la tomó del brazo bruscamente y la estampó contra la pared provocando una mueca de dolor en su rostro. Levantó el rostro mirando a su gemelo.

- Necesitas algo? - Pregunto ella en tono monótono.

Ron apretó su agarre en el brazo de su hermana.

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