Capítulo 30

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Mientras Pansy trataba de interrogar a Makaria, de repente ambas oyeron un golpe en la puerta de su compartimiento.

Pansy frunció su ceño molesta ante la interrupción.

– Adelante. – Dijo la pelinegra en tono tenue y frío. Su semblante perdió toda diversión y su sonrisa desapareció. Sólo había un rostro estoico y digno de una sangre pura.

Remus entró y miro a su alrededor. Le pareció curioso que solo hubiera dos niñas en todo el compartimiento, parecía bastante grande. Analizó primero a la pelinegra, tenía  un semblante estoico que no revelaba nada. Ojos verdes y cabello corto, su postura y elegancia indicaban que era una sangre pura. Desvío su mirada hacia la otra y parpadeo sorprendido.

Cabello rojizo, ojos tan dorados como el sol, pequeña estatura, su semblante era aburrido. Su postura era elegante pero perezosa, su lobo se puso en alerta ante la gran cantidad de magia oscura que la rodeaba. Quien era esta niña?

– Entonces? – Exclamó Pansy impaciente. Remus la miro un poco desorientado. La Slytherin rodó sus ojos molesta. – A que has venido a nuestro compartimiento? Sucede algo? Desde que entraste no dejas de ver a mi amiga. –

Fue muy obvio?

Remus carraspeo su garganta incómodo.

– Lo siento. – Susurro él. – Mi nombre es Remus Lupin, soy el nuevo profesor de DCAO. Ha habido dementores en el tren por eso se ha detenido. – Explico. – Al parecer se fueron, pero estoy pasando por los compartimientos para corroborar a los estudiantes. – Remus sacó una barra de chocolate de su bolsillo. – Si fueron afectadas- –

– No. Nadie lo fue. – Interrumpió Makaria. – Aquí no llegaron. Ni siquiera sabíamos que habían dementores en el tren en primer lugar. – Inclino su cabeza hacia un costado. – Y no aceptamos dulces de desconocidos. – Dijo en un tono de voz que hizo al lobo de Remus querer salir.

–Pansy Parkinson. – Dijo la pelinegra ante la presentación de Remus. – Y Como Maki ha dicho. No vimos a ningún dementor. Incluso cuando se detuvo el tren, salí a investigar y no vi nada extraño. – Acotó Pansy.

El castaño asintió lentamente aun tratando de ocultar su curiosidad hacia la niña de ojos dorados. Makaria solo lo miro fijamente aún con una expresión aburrida, sintió como la magia de Kallias ondeaba alrededor de ella pero trato de no prestar tanta atención.

El demonio por su parte estaba sentado fumando un cigarro mágico, solo siendo visible para Makaria.

Otro golpe en la puerta los hizo salir del silencio extraño e incómodo. Pansy fue la primera en reaccionar, chasqueo la lengua molesta y tomo su varita apuntando a la puerta.

Remus frunció el ceño un poco intrigado ante la postura que parecía haber tomado la pelinegra.

– Muévete. – Advirtió Makaria en tono tenue y monótono.

Aún desorientado el hombre obedeció y se movió de su lugar dejando vía libre hacia la puerta, no pasó ni un segundo cuando la puerta se abrió y un chico lanzó un hechizo que fue perfectamente detenido por Pansy.

– Tan predecible como siempre. – Dijo Pansy de forma sardonica y burlona.

El chico de tez morena y alto bufo juguetón.

– Juro que algún día te sorprendere! – Exclamó con una sonrisa. Theodore quién estaba detrás de Blaise, rodó sus ojos de manera divertida ante la dinámica de ambos amigos.

– Por Salazar Blaise. – Susurro Theodore. – Solo rindete. Jamás puedes sorprenderla. –

Blaise solo soltó una risita y se acercó a Makaria tomando su mano delicadamente dejando un suave beso en sus nudillos.

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