-¿Daniela? - Escuché la voz de Harry.
-Voy.- Constesté como acto reflejo. Avancé hacia el salón desde el cual había escuchado el llamado de Harry y cuando estaba a punto de sentarme para empezar la primera clase, sonó la puerta. Me dí un manotazo en la frente.
-¿Quien será? -Dije después con una sonrisa nerviosa, obviamente ya sabía quien era -Espera aquí mientras voy a ver. Harry rodó los ojos mientras jugueteaba con un boli que tenía entre las manos.
Caminé a paso ligero pero con algo de dificultad. Volvía a tener la mano apoyada en la parte baja de la espalda, pero esta vez un dolor de coxis estaba naciendo y haciéndose grande en mi interior.
Una vez había abierto la puerta por completo Esther empezó a preguntar y a parlotear como un loro. Nunca jamás había oído hablar a una persona tan rápido como ella, ni siquiera un vendedor de subastas. Mi mente no entendía ni procesaba nada de lo que decía, así que en un movimiento rápido tapé su boca con mi mano.
Ella abrió algo más de lo normal los ojos al darse cuenta de que lo único que salían de su boca que eran sonidos ahogados.
-Despacio, habla DES-PA-CIO, si quieres que entienda algo.
Ella asintió con la cabeza y yo aparté mi mano de su boca lentamente.
-¿Qué hace él aquí?- Dijo risueña, esperando, seguro, una respuesta como ''Es una cita'' o ''habíamos quedado''.
-Tengo que darle clases- Me encogí de hombros. Vi como el brillo de sus ojos se apagaba.
-Ohmmm- Respondío no muy animada. Hizo amago de girarse para ir a su casa cuando me miró como si se le hubiera encendido una bombillita encima de la cabeza.
-¿Puedo pasar?- Preguntó dando palmitas super rápidas, como si estuviera esperando un regalo emocionada.
Abrí la boca para contestar con un ''no'' un poco suavizado para que no se sintiera ni ofendida ni rechazada, pero ella ya se había colado en mi casa. ''Ay dios mío', pensé. Cerré la puerta y salí corriendo hacia el salón, que era donde había visto meterse a mi amiga.
Vaya panorama me encontré. En menos de 5 segundos esos dos chalados estaban en su salsa y sentados alrededor de la mesa. El gilipichi rizoso coqueteando con Mrs sonrisas y la otra sin darse cuenta de nada estaba preguntando por todo lo que podía, claramente Harry estaba a su bola y no parecía hacer mucho caso a Esther, él preferia encandilarla con su asquerosa sonrisa, sus asquerosos guiños y sus asquerosas frases de ligoteo.
Me acerqué a la mesa y los dos parecieron percatarse de mi presencia ya que me miraron.
Le hice un gesto con la cabeza a Esther para que saliera del salón, enseguida estaría con ella.
-Como se te ocurra guiñarle una vez más el ojo a Esther te lo arranco yo misma con una cucharilla de postre y se lo doy al primer perro que pase ¿Entendiste?- Lo amenacé sin ningún tipo de pudor. Él abrió los ojos lentamente a modo de asombro pero yo no me inmuté, demostrando autoridad.
Recapitulemos, ¿Acababa de decir eso yo misma? ¿Yo? ¿Pero qué mierda me pasa? La sangre me hervía y mi corazón iba muy rápido. Estaba en un posición desafiante: Mis brazos estaban tensos y mis manos se agarraban-apoyaban con fuerza en la mesa, seguro que si fuera Hulk la habría roto. De esa manera estaba de pie pero muy cerca de sus ojos.
Una vez terminó mi momento amenazador del día me fui a paso firme y seguro hasta la cocina, donde vi a Esther sentada en la mesa y comiendo a cucharadas un gran bote de... ¿Nutella?
-¿Esa es mi Nutella?- Dije incriminatoriamente.
Ella me miró, la había pillado con las manos en la masa. Al instante soltó la cuchara como cuando un policía le dice al asesino que suelte el arma y luego se intentó limpiar con las manos el chocolate de la cara.
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Historia De Una Nerd
FanfictionA veces me gustaría gritarle al mundo que existo, que estoy aquí, que por favor me haga caso y me deje entrar en el juego de la vida. Pero en vez de eso no recibo más que sus bofetadas, una y otra vez. Estoy cansada de que me golpeen, de que me malt...
