**Relata Harry**
Daniela era una chica realmente guapa, su cabello era largo y algo ondulado. Hoy no llevaba las grandes gafas que solía llevar de pasta negra y podía ver sus ojos azules con bastante claridad a pesar de que tenía un par de mechones muy cerca de los ojos.
Ella había escogido mal su vida en el instituto, podría haber sido una popular si no fuera porque cuando llegó se aisló de todo el mundo.
Cuando llegó tenía 12 años y segura que ya no lo recuerda pero cuando la gente se acercaba a hablarle ella les mandaba a la mierda o les ignoraba. Todo el mundo pensaba que era insoportable y la empezaron a hacer la vida imposible. Quizás fue por eso que, directamente, dejó de hablar y sólo asentía con la cabeza.
Es estúpido pero yo me enamoré de Daniela desde el primer día que la vi, sin conocerla aunque al igual que muchos otros, pero que se desengancharon al ver su ''yo'' insoportable, a pesar de eso yo no, pero el hecho de no hablar ni acercarme a ella nunca, ha hecho que ese sentimiento de quererla en silencio durante tanto tiempo se extinga, y que de vez en cuando la joda el día con alguna estupidez como la de tirarle tripas de rana no hace más que empeorar las cosas. Pero no puedo hacer otra cosa. En el instituto hay 3 tipos de personas:
+Populares: Están en la cúspide de la pirámide, son intocables, si te metes con uno todos los demás acuden poniendo a su disposición uñas y dientes.
+Invisibles: No son personas invisibles, pero casi, no hacen nada, ni bueno ni malo en cuanto a lo social se refiere, y en el caso de hacerle algo a alguno de los populares no les pasa nada porque siempre tienen algún amigo en la cúspide de la pirámide que le saca las castañas del fuego. A los frikis o nerds no les pasa nada con los invisibles, simplemente, cuando ven a algún friki, esquivan su presencia, al contrario que los populares que siempre se encargan de hacer algún comentario para destruir las murallas de la dignidad de alguno. Aunque tampoco se libran siempre de las trastadas de los populares.
Nerds: Da igual como los quieras llamar están en la base de la pirámide, son los más numerosos, algo más grande que los Invisibles y se encargan, por así decirlo, de soportar la mierda que los populares dicen y hacen sobre ellos.
Nadie en su sano juicio quiere ser menos que un popular, este es mi caso, mi intención no es joderle la vida a Daniela pero la presión social no es consciente de ello y si no quiero acabar mal es mejor hacer lo que la presión quiere. Que Daniela me de clases no es algo que venga bien para mi reputación, de hecho no es nada positivo al contrario, es totalmente negativo por eso tengo que encargarme de mantenerlo en secreto y que Daniela haga lo mismo que yo.
Necesito alguien que me de clases, he probado con todo tipo de profesores y nadie ha sido capaz de conseguirlo. No espero que Daniela lo consiga pero al menos será una buena escusa para pasar tiempo con ella averiguar lo que siento y si es posible follármela.
-Una vez me quedé aquí tantas horas que casi muero deshidratado- Era coña, evidentemente, pero ella pareció creérselo y abrió los ojos como platos.
-¿De verdad?
-Y yo que pensaba que eras lista..- Puse una sonrisa pícara, cerré los ojos y negué con la cabeza. Por cierto bonitas botas rojas, se parecen a las de Dorothi- Dorothi es la protagonista de un cuento infantil llamado El Mago De Oz.
**Relata Daniela**
Me sonrojé, era la primera vez que tenía una conversación con Harry Styles. ¿Me estaba tomando el pelo? Haber, ¿Donde está la cámara oculta? Era la pregunta que me hacía constantemente. Finalmente decidí soltarme un poco más, respondería a lo siguiente que dijera. En el hipotético caso de que fuera una broma y él mismo hubiera provocado que se parara el ascensor y tuviera preparada una grabadora para hacerme preguntas incómodas no le respondería y no tendría nada con lo que atacarme. ¿Pero qué tonterías estoy pensando? Aunque para todo hay que estar preparado...
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Historia De Una Nerd
Fiksi PenggemarA veces me gustaría gritarle al mundo que existo, que estoy aquí, que por favor me haga caso y me deje entrar en el juego de la vida. Pero en vez de eso no recibo más que sus bofetadas, una y otra vez. Estoy cansada de que me golpeen, de que me malt...
