Capítulo 3

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Me desperté con los rayos del sol. Se me había olvidado bajar la persiana al irme a dormir. "Hoy es un nuevo día, los pajaritos cantan, el sol brilla..." Esto es lo que mi mente pensó antes de volver a la realidad y entender lo siguiente "Y otro día de mierda en mi instituto de mierda con gente de mierda." Aunque no todos son así... Para que engarme, el 99,9999999 de las personas son asquerosas e insoportables.

Me levanté pesadamente de la cama y me bajé la parte de arriba del pijama. Siempre que me despertaba pasaba lo mismo, debía de ser que por la noche me movía mucho y eso provocaba que se me subiera la camiseta.

Caminé hacia el baño, me miré un poco al espejo. Tenía el pelo revuelto, así que lo peiné y como mi pelo es bastante largo opté por dejarlo así.

Luego de ir a mi cuarto y cambiarme bajé a la cocina en donde mi abuela me había preparado para desayunar tortitas junto con una taza de café.

-Abuela, eres demasiado buena conmigo. Me consientes demasiado- Dije mientras cogía una manzana para el descanso entre clases. Ella se estaba preparando con sus guantes de jardinería. A ella la encantaba cuidar de las plantas y el jardín en general.

-No mi vida, solo te cuido.- Terminó de ponerse los guantes -Además si no te cuido yo quien lo va a hacer- Sonrió.

Terminé de desayunar, cogí mi mochila, no antes de darle un beso de despedida a mi abuela, y me preparé para un laaaargo día de instituto. Al llegar a mi coche encendí un poco la calefacción, porque aunque hiciera sol refrescaba bastante por las mañanas. Arranqué y fui escuchando a Ed Sheeran. "Si me caso con él tendremos hijos pelirrojos" pensé. Sí, mi mente estaba en otro Universo.

Aparqué el coche un poco lejos del instituto ya que tenía miedo de los "Populares" me lo rayaran o algo peor. Sí, se podría decir que les tenía miedo en ese sentido, porque no era la primera vez que se les ocurría la brillante idea de rajar las ruedas, romper los cristales o fastidiar algún que otro cable de un coche para que no arrancara.

Era pronto. No me gustaba llegar cuando había más gente porque además de sentirme incómoda, podía aparecer el gilipollas de Harry Styles con sus amiguitos y empezar a vacilarme y joderme como ya habían hecho otras veces. así que entré en la clase que me tocaba ahora, Biología. Por desgracia esa era una de las clases que tenía con Harry, aunque como dicen "La unión hace la fuerza" y el individualmente no era tan insoportable (O eso creía). Hoy nos tocaba la parte asquerosa del tema. Diseccionar una rana.

-Buajj- Hice una mueca de asco- Además de oler mal das mucho asco- Le dije en voz baja a la rana, que para su desgracia seguía viva.

Ya había transcurrido media hora desde el inicio de la clase y de la nada la puerta se abrió de par en par, apareciendo por ella Harry Styles riendo y despidiéndose de alguien animadamente mientras la cerraba.

-Señor Styles- Dijo el profesor mirándole por encima de las gafas. El Sr. Fausto era un hombre que superaba con creces los 50 años, estaba bastante calvo y solía vestir un suéter de color beige -¿Cuál es su motivo esta vez para llegar tarde?-

-Pues mire- Dijo Harry con aires de superioridad. -Esta mañana no me apetecía nada venir a verle. Así que decidí ir a dar un paseo y casualmente me encontré con...- No terminó de decir Harry, el Sr. Fausto le había interrumpido.

-Sí sí, Señor Styles. Que sepa que tiene un parte de incidencias. A los tres partes ya conoce las reglas, expulsión temporal. Ahora siéntese. Le espero en la sala de castigo después de que terminen las clases.

Harry caminó por la clase hasta el único sitio que quedaba libre. JUSTO A MI LADO. ¿!NO HABÍA MÁS PUTOS SITIOS?! No sabía que hacer, si preocuparme por la rana, la que aún no había tenido el valor para acuchillar, o porque él se sentara a mi lado.

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