Las dos opciones, daba igual cual eligiera, me sometería a un exhaustivo interrogatorio.
Mi abuela se ilusionaría demasiado y eso terminaría contagiándome a mi y cuando algo saliera mal, que era lo más probable, yo me deprimiría y mi abuela al verme así se pondría peor; traducción, nada recomendable.
A Esther la acababa de conocer. Soy muy tímida y vergonzosa, aunque ya había dado el paso de plantearme ir a sus casa a pedir su ayuda. Por otro lado su interrogatorio sería más constante y después de esto seguro que cuando estuviera cerca de Harry, la forma de actuar de ella sería diferente tanto con él como conmigo y en el instituto mejor ni pensarlo.
No es que no confiara en mi abuela pero opté por la segunda opción, ya se lo contaría poco a poco, empezando por lo de las clases.
Agarré mi bolso y me dirigí a casa de Esther a paso ligero, no quería que mi abuela por casualidad se asomara a cualquier ventana y me viera.
Llamé al timbre y me abrió una chica que aparentaba unos treintipico años morena con el pelo oscuro,algo ondulado y ojos color miel, era muy guapa para mi manera de entender la belleza. Se parecía mucho a Esther y a Zayn pero sobretodo a la primera debido a la sonrisa que adornaba su cara.
-Hola ¿Puedo ayudarte en algo? -Dijo ella amablemente. Siguiente paso.
-S-Si, que-quería- Cerré los ojos un microsegundo para encontrar algo de concentración y continué- saber si estaba Esther.
-Claro pasa-Se hizo a un lado de la puerta y en cuanto pasé ella la cerró, a continuación habló.
-Yo soy Virginia, madre de tres pequeños torbellinos.-Rió, yo solo sonreí forzosamente -Bueno ya no tan pequeños, pero espera un momento en el salón, iré a buscarla. -Sabía donde estaba el salón debido a la anterior vez que estuve aquí, pero al parecer Virginia no lo sabía y me lo indicó.
-Gracias- Dije bajito, ella me sonrió y salió en busca de Esther. Ella y su madre eran igualitas.
La televisión estaba encendida y me acerqué a sentarme al sofá pero las 4 plazas de este estaban ocupadas por un cuerpo tumbado a lo largo.
-Hola- Dije tímidamente, pero parecía más concentrado en la televisión así que tosí para captar su atención y al parecer lo conseguí, aunque después me miró con desprecio, pero ya estaba acostumbrada a esas miradas. Zayn cambió su postura echada por la de quedarse sentado a continuación yo me senté en el mueble lo más alejada posible, es decir, con dos plazas por medio.
-¿Vienes a por Esther?- Escupió las palabras, ''más seco imposible'' Pensé.
Asentí con la cabeza.
-Llévatela, pero que no regrese- Estaba demasiado serio y parecía que lo decía totalmente en serio, como si fuera un asesino pero yo me reí y a él se le escapó, o eso creo yo, una sonrisita.
-¿Y a Dilan? -Quise seguir su juego antes que sucumbirnos en un silencio incómodo. Parecía la pregunta más tonta del mundo, sabía que no respondería y quise darme cabezazos contra la pared.
Hizo una especie de pedorreta sumada a un ''pfff'' -No estaría mal.
No esperaba que contestase pero ¿No podía decir nada más? Yo no quería un incómodo silencio. Maldito Zayn.
No me atreví a romper el puñetero silencio que solo llenaba el puñetero sonido de fondo de la puñetera televisión y estuvimos así cerca de 5 puñeteros minutos en lo que Esther atravesó el marco de la puerta del salón.
-¡Dani!- Me abrió los brazos y yo me levante del sofá a abrazarla. Esas muestras de cariño tan espontáneas no eran algo de lo que me acostumbraría fácilmente pero ahora sí que lo necesitaba
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Historia De Una Nerd
FanfictionA veces me gustaría gritarle al mundo que existo, que estoy aquí, que por favor me haga caso y me deje entrar en el juego de la vida. Pero en vez de eso no recibo más que sus bofetadas, una y otra vez. Estoy cansada de que me golpeen, de que me malt...
