No sé qué hora era, me había quedado tumbada bocarriba en la cama pensando unos minutos y me había quedado sopa. Seguía siendo de noche pues afuera estaba aún oscuro pero no sabía con exactitud la hora.
Me levanté y fui a buscar mi abrigo del cual saqué el móvil: Las 5:35
Me acorde del trapo húmedo que aún no le había puesto a Zayn, de la sangre del pasillo y de...de... ¡AY DIOS! ME HABÍA OLVIDADO DE BEN EL GRANDULLÓN ABAJO.
Abrí la puerta y salí pitando del cuarto, volé literalmente por encima de algunos escalones y abrí la puerta... Madrecita del alma querida....
-Quieremos Ron...La botea de Ron Ron Ron...-Cosas así y de estilo parecido canturreaba con su vocecita borracha y revolcándose por el suelo el grandullón. Me miró y yo estaba aguantandome la risa.- Shhhhhh, no quiero des-despertar a tu auelita..shhh...shhh..- Y Con esas palabras sus ojos hicieron un intento de cerrarse pero él los volvía a abrir y seguía diciendo cosas que solo él entendía.
Había cientos de botellines de cerveza y botellas de vino abiertas por los suelos, no se como no se había quedado inconsciente ya. Le cerré la puerta, luego me encargaria de él.
Fui a la cocina, agarré la fregona de detrás de la puerta y fui siguiendo el rastro de sangre, que ya estaba un poco seco, desde el porche.
Luego la enjuagué para que no se notara que era sangre y agarré un trapo del cajón de los trapos en la cocina, lo dejé debajo del agua helada y agarré un pequeño balde, el cual también rellene de agua. Me metí en el bolso un par de aspirinas y subí arriba.
Volví a comprobar que Zayn respiraba y le puse el trapo humedecido sobre la frente.
De vuelta al piso de abajo abrí la despensa y conseguí que Ben el grandullón se levantara, caminaba más inclinado que la torre de pissa, pero salió de mi casa.
Todo intentando hacer el mínimo ruido posible pero tenía que darme prisa y me Abuela se levantaría a hacer la labor.
Ahora ya no sabía que hacer. Estaba borracho por mi culpa. Seguramente yo había dormido menos de dos horas y el momento derrumbamiento se acercaba. Lo bueno es que ahora que me acordaba Harry se había esfumado de mi mente prácticamente. Hasta ahora.
-Ben.-No me escuchó, él seguía andando hasta la carretera.- Ben.- Ni caso.- Beeeen.- Hasta que casi le atropella un coche, aún no había amanecido. Salí corriendo detrás de él y le conduje de nuevo hasta el porche de mi casa y lo hice sentarse en las escaleras.-Dame tu bendito móvil.
Ni corto ni perezoso me lo dio.
-¿A quién llamo que venga a buscarte?-Le pregunté. Pero él que tenía la mirada divagando por ahí, borracho me miró fijamente que hasta me dio miedo.
-A nadie, puedo ir solo.- Y la borrachera se esfumó por un instante hasta que intentó levantarse y se estampó contra el suelo.
-¿Seguro?- Me mofé con una sonrisa. Luego pensé en que aquel hombre de una caricia podía mandarme a China.-¿Tienes el número del Barman de ayer?
-Antonio.- Dijo con el moflete pegado al suelo.-Antonio...Antonio..Antonio...-Efectos secundarios de la borrachera. Lo extraordinario de aquello que dijo fue que se quedó sopa en el suelo.
Busqué a Antonio en su teléfono, el cual aún era de tapa así que los mensajes de whatssap quedaban descartados, y tenía tres Antonios:
+Antonio.Conchi
+Antonio.Bar
+Antonio.Bro
Marqué el segundo numero esperando que no fuera Antonio.Conchi y efectivamente una voz familiar cogió el teléfono al tercer toque.
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Historia De Una Nerd
FanfictionA veces me gustaría gritarle al mundo que existo, que estoy aquí, que por favor me haga caso y me deje entrar en el juego de la vida. Pero en vez de eso no recibo más que sus bofetadas, una y otra vez. Estoy cansada de que me golpeen, de que me malt...
