Memo
Abrí los ojos y una luz punzante me lastimó.
Me dolía la cabeza. Los ojos. Todo.
Mis sentidos fueron despertando poco a poco. Escuché un pitido constante, mezclado con un llanto… y mi nombre, susurrado entre sollozos. Giré la cabeza y vi a mi mamá, con el maquillaje corrido.
Mi mente fue directo hacia un solo nombre.
—Jessica… —salió de mi garganta, áspero, apenas audible.
Todos voltearon. Escuché a mi mamá suspirar con alivio y a Pascual decir:
—No nos han dejado verla… pero está viva.
Suspiré también. No sabía si sentir alivio porque seguíamos con vida… o tristeza por lo mismo.
🎧🛹📷🚬🍭
Días después, cuando regresé a la escuela, todos me miraban distinto. Entre compasión, curiosidad y culpa.
Al entrar al salón, mis amigos se levantaron para saludarme… todos menos Alex. Se veía decaído, molesto, como si cargara algo pesado encima.
La maestra Ilse llegó. Me dio una mirada que no supe descifrar y una sonrisa leve, llena de lástima. Nos pidió que habláramos de cosas buenas sobre Jessica.
Eso me encendió.
Todos fingían conocerla, fingían que les importaba. Hablaban de “mandarle buenas vibras” como si eso bastara.
Alex se levantó de golpe, furioso.
—Nadie hablaba con ella, ni siquiera se querían acercar por miedo. Nadie la va a extrañar, ni Memo. Van a seguir sus vidas, porque así es cuando te mueres. El mundo sigue sin ti… ¡Y te chingas, porque estás muerto!
Me levanté sin pensarlo.
—¡Ella no está muerta!
Y antes de poder contenerme, le solté un golpe en la cara. Sentí el ardor en mis nudillos y el impacto vibrando hasta el pecho. Alex me empujó, tirándome sobre unas bancas, y Diego intervino intentando defenderme. En segundos, todo el salón era un caos.
La maestra corrió a hablarle al director, que terminó rociándonos con el extintor para separarnos.
Nos llevaron a dirección y nos suspendieron tres días.
🎧🛹📷🚬🍭
Narrador
Memo fue al hospital al día siguiente. Sus papás no sabían que había ido. Llevó consigo a Diego, Marifer y Daniela, esperando que los dejaran verla.
Pero al llegar, se encontró con Agustín y la madre de Jessica.
Ella, alterada, lo enfrentó:
—¡Es tu culpa! ¡Tú la llevaste a eso! ¡A mi hija!
Memo, con los ojos rojos de tanto llorar, ya no aguantó más.
—No… no fue por mí —dijo con voz quebrada—. Fue por él.
Y ahí lo soltó todo.
Contó lo que Jessica le había confesado: los golpes, el control, los intentos de Agustín por sobrepasarse.
La mujer lo miró sin comprender. Luego volteó hacia su esposo. Él apenas movió un músculo, con el rostro tenso, entre sorpresa y furia.
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Cuando Pase el Temblor
FanfictionLa llegada de Guillermo Palacios a la escuela héroes de la Revolución trae muchos cambios consigo. Cómo pueden ver no soy buena escribiendo sinopsis pero solo lean la y estoy segura de que no se arrepentiran
