hola
*
La oficina de Yoongi estaba en absoluto silencio, el aire parecía zumbar alrededor de ellos, y a lo lejos se podían escuchar las voces de los lobos de la manada concentrados en sus propias tareas.
Yoongi observaba un punto fijo en la mesa de su escritorio, sus facciones angulosas se marcaban como si estuviese apretando fuertemente los dientes, claramente conteniéndose.
Jungkook, por su lado, quien estaba frente a él, no dijo nada por un buen rato mientras su miraba vagaba desde él hacia sus manos, una y otra vez.
Guardó silencio por bastante tiempo mientras su mente iba a mil por horas, sopesando sus opciones porque el comportamiento de Yoongi en ese instante era la respuesta clara de que, lo que él había venido a consultar, no le había gustado para nada.
De todas formas, el enojo y la molestia que notoriamente se veía en Yoongi, no fue suficiente para hacer sentir a su lobo alerta y mal humorado por haber hecho sentir mal al líder alfa de la manada, pues Yoongi seguía expeliendo ese aroma que tranquilizaba al resto de los lobos, y al de Jungkook también.
Y Jungkook entendía, entendía su posición y su respuesta, él estaba pidiendo demasiado, empujando demasiado, sin embargo, ambos sabían de que esta era la única manera.
El silencio se extendió por demasiado tiempo. Jungkook lo sintió tan tortuoso que se puso nervioso, y eso el lobo de Yoongi lo notó.
El líder suspiró y negó con la cabeza al instante.
—Jungkook...
—Sabes que tiene que hacerse —interrumpió, porque ese tono de advertencia encendió todas las alarmas en él. Su rostro preocupado se encontró con la mirada tenaz y decisiva de Yoongi. Jungkook negó con la cabeza y se reclinó hacia delante, en un intento de que acaparar toda su atención, como si eso fuese ayudarlo a que Yoongi cediera—. Sabes que alguien tiene que hacerlo, hyung. Sabes que alguien tiene que advertir, lo sabes.
Y, aun así, Yoongi negó.
—Es muy arriesgado, ya te dije.
Jungkook se echó hacia atrás y le dio una dura mirada. Pareciera que ninguno de los dos iba a dar su brazo a torcer. Ni siquiera se podía enojar con él, Yoongi seguía expeliendo ese aroma que hacía tranquilizar a su lobo, incluso si ambos eran alfas, un líder actual y líder sucesor.
Maldito alfa.
Su lobo aulló.
Una leve caricia terciopelada recorrió el vínculo que lo unía a Taehyung, como una pequeña estática que le hizo cosquillas en el cuerpo. Jungkook respondió de la misma forma juquetona, de un modo que le decía al otro que todo estaba bien y que sus locas emociones no eran algo por lo cual preocuparse. De todas formas, Taehyung era consciente donde se encontraba y lo dejó resolver sus propios asuntos.
Aunque no tan propios, ambos sabían que no podían estar separados del otro por tanto tiempo, por lo que, si un asunto concierne a Jungkook, Taehyung lo seguiría a ojos cerrados.
Jungkook cerró los ojos, intentando concentrarse y empujó esa profunda sensación de ir en busca de su pareja.
Decidido, volvió abrir sus ojos y le miró.
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GRANATUM #2; taekook
FanfictionSe lo habían quitado de sus manos, y él, no descansaría hasta encontrarlo. "Mío." "Tuyo. Siempre tuyo." → Segunda parte de Ónice, orientada a la pareja del taekook. → fanfic original de contenido homosexual. → Romance/drama/cambia-formas l...
