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Desde que tuvo un pie dentro del recinto supo que algo era diferente.
Alguien era diferente.
Pero no le sorprendió tanto el hecho de saber lo que era.
Sino que cómo olía.
Había un vampiro en la sala de juegos dentro del casino del Hotel Royal.
Pero ese vampiro olía a Hoseok.
Hoseok.
El pequeño hijo de Garam.
Un vampiro olía como a un cazador de vampiros.
Qué ironía.
Taehyung creía ser el único vampiro que trabajaba con ellos, pero no se sorprendería si la gran red de conexiones del gremio iba mucho más allá de su propia persona.
No por nada son la más grande del sur del país.
Si lo tienen a él de aliado, perfectamente pueden tener a otro vampiro también.
Sin embargo, le hirvió la sangre de rabia al saberlo.
Se había grabado el aroma de Hoseok, cuando juró a Garam proteger a su hijo.
Y estaba seguro que su amigo no hubiese puesto a su hijo tan cerca de un vampiro hasta el punto que oliera como él.
Primero, porque Hoseok apenas había cumplido dieciocho años si el mal no recuerda, y segundo, porque Hoseok era apenas un bebé, por el amor de Dios, no debería estar con vampiros ni ahora ni nunca.
Sea lo que sea que este vampiro había hecho, Taehyung no descansaría hasta obtener una respuesta.
La iba pagar muy caro.
Se deslizó por el casino, hacia las mesas de póquer, la sala se encontraba alejada de la zona de juego más concurrida, siendo habitada por unos pocos humanos que fingían ser importante mientras movían fichas a medida que el dealer repartía.
Por supuesto, no iba a pasar desapercibido.
Así que dejó libre su propia esencia y caminó hacia la mesa del fondo, quedando frente a esta, justo donde el aroma de Hoseok provenía del dealer que estaba a punto de repartir las cartas para iniciar el juego.
Era joven y alto, su rostro enmarcado y sus facciones ligeramente suaves cuando sus miradas se encontraron.
Una cara bonita que sobresalía dentro de la multitud, por supuesto que sería un vampiro, pensó.
El chico se puso tenso tan pronto sintió su presencia y lo que significaba.
—Caballeros —Taehyung se acercó, ignorándolo mientras observaba al resto con el rostro sonriente—. ¿Quedará espacio para un jugador más?
—Siempre hay espacio para uno más —dijo el dealer, encargándose de repartir las cartas y las fichas—. Por favor, únase.
Los hombres se movieron un poco, y Taehyung tomó lugar en una de las sillas, el material negro como el ébano con pequeños bordados de lujo recibiendo su cuerpo.
Él lo sabía.
Taehyung sonrío, dejándole ver un leve vistazo de sus ojos rojos antes de volver a la normalidad, haciéndolo sentir alerta, como una invitación a una pelea que terminaría con uno de ellos dos heridos a muerte.
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GRANATUM #2; taekook
FanfictionSe lo habían quitado de sus manos, y él, no descansaría hasta encontrarlo. "Mío." "Tuyo. Siempre tuyo." → Segunda parte de Ónice, orientada a la pareja del taekook. → fanfic original de contenido homosexual. → Romance/drama/cambia-formas l...
