DIECISIETE

284 39 12
                                        

([@ mikahyuni] multimedia ⬆️)

Los ojos rojos brillaron y sus labios se entreabrieron ligeramente, cualquiera que lo viera pensaría que era como si un niño observara su pastel de cumpleaños. Katsuki casi pudo escuchar la melodía que le ponían a All Might en las series cada que llegaba al rescate. Izuku estaba ahí parado, sin verse nervioso o preocupado, como quien sabe que podria derrotar al mundo entero en ese instante.

Dejo de verlo cuando comenzó a hacer sentadillas velozmente y, en cambio, observo su alrededor. El maldito loco no había entrado por la puerta, al elevar la vista Katsuki pudo ver un enorme recorrido de hoyos desde arriba, le había valido un carajo pasar a traer celdas que no eran suyas, liberando diversos villanos y, hasta donde pudo ver, asesinando a varios con el simple impulso de su paso. Izuku sabia exactamente donde lo habían refundido.

Se lamio los labios nervioso y se puso de pie a pesar de tener las pestañas empapadas y las piernas temblando de debilidad, ¿qué rayos acababa de hacer este idiota?

—¿Qué hiciste? —dijo con voz lastimera, sus pies apenas sintiendo las pequeñas piedras —. ¿Qué has hecho?

—Ah, eso —Izuku miro hacia el cielo, estaba despejado y azul —. No te preocupes, los héroes lo solucionaran.

—Ya estaba todo bien —su voz no tembló, sonaba mas bien...compungida, seria, exhausta —. ¿Por qué tenías que arruinarlo? Ya...¡ya estaba todo bien! —sostuvo su cabeza entre sus manos y cayo de cuclillas, ya veía venir otro ataque de pánico.

—Hablemos de esto más tarde.

—¡No! ¡¿En qué momento?! ¡¿Ahora que sigue maldito idiota?! —se levantó de golpe y camino furioso en su dirección, su cara torcida en rabia. Lo golpeo en el pecho, deteniendo sus enloquecidas sentadillas —. ¡¿Pensaste en eso?! ¡¿Y porque estas usando Fa-jin?! ¡Dijiste que perdiste OFA, mentiroso de mierda!

—¡Kacchan! —Izuku sostuvo sus muñecas con fuerza —. Dije que hablaremos de esto luego.

Le sostuvo la mirada, furioso. A pesar de que sus ojos derramaban lagrimas como si hubiera abierto una llave de agua, lo miraba con tanta rabia que Izuku tuvo que concentrarse en otra cosa al no aguantarla, tragando gordo. Pego los parpados y se concentro, recordó, se tranquilizó, Katsuki estaba tan alterado que comenzaba a contagiarlo.

—Solo tenias que irme a ver por última vez —susurro con voz contenida —. Y yo habría estado bien.

Izuku arrugo el rostro, por fin colmando su paciencia, y sin que Katsuki lo esperara lo sostuvo rudamente por la mandíbula con una enorme mano áspera, apretando tan fuerte que le frunció ligeramente los labios. Katsuki no se amedrento y le sostuvo la mirada hasta el final.

—Escúchame bien —murmuro bajo —. No hay una realidad donde yo te vea por ultima vez —espeto, entrecerrando los ojos —. Te dije que arreglaría todo, así que solo cállate y obedece Kacchan.

—Ni tampoco hay una maldita realidad donde yo me calle y obedezca.

Izuku entonces sonrió con cierto salvajismo, casi se formaban corazones por pupilas en sus ojos. Lo atrajo con rudeza para plantarle un beso en seco, luego lo rodeo con un fuerte brazo y antes de que Katsuki tomara una respiración, ya se encontraba con la luz del sol chocando contra su rostro y el cabello moviéndose furioso por el viento. Katsuki jadeo, viendo con los ojos bien abiertos el basto mar tan azul como el cielo despejado, al igual que el perfil bien delineado de Izuku todo mirada seria y determinada. Katsuki se mordió el labio de verlo así, pero parpadeo y giro la cabeza hacia abajo para contemplar el desastre en vez de al causante.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 02, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

El numero unoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora