Capítulo 3 - En el camino

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La casa de Jaden es un lugar muy pintoresco, pintada de azul claro y cerco de madera que Jaden en sus tiempos libres había pintado de blanco. Tiene un amplio patio donde estaba amarrado Rexy, su solitaria mascota y un colorido jardín donde su madre y su hermana tenían cualquier cantidad de flores y plantas que habían traído de todas partes. Si había algo que Jaden odiaba era el: «Jaden, ve a regarme el jardín» de su mamá. Prefería hacer cualquier cosa, pero no eso.

Se bajó del auto de Gabriela, y al tornarse notó que el panorama de su casa estaba diferente: justo frente al portón estaban tres autos de lujo parqueados, ninguno de ellos tenía placa, rótulo o algo que los identificara, así que Jaden no tenía ni idea de lo que veía. Había un Audi SQ5 Negro, un Mercedes Blanco y un BMW azul.Para Jaden solo había algo muy seguro: no eran de la policía ni de otra institución que conociera.

Se paró en la puerta y quedó atónito, su Laptop encendida en una mesa y frente a ella siete personas, seis tipos de dudosa procedencia que tenían plante de soldados y su madre. No había nada que diera referencia a ellos o su razón de estar ahí. Nadie dijo nada porque ni siquiera le prestaron atención cuando detuvo a observar. Jaden se sorprendió, lo que estaban mirando era el canal privado de la Nasa del cual él y su amigo tomaban señal. No tenía idea de cómo habían hecho ellos para burlar la seguridad inasequible de su computadora personal, pero desde ese momento supo que no eran cualquier gente.

En el reporte estaban narrando lo que previamente había escuchado de boca de su amigo, desgraciadamente, lo que esperaba que fuera una broma o una falsa información, no era más que la verdad; eso lo confirmaba para su pesar.

Al instante todos se incorporaron y entre los individuos aquellos se tiraban miradas de curiosidad pero nadie decía ni hacía nada, hasta que uno de ellos, el que parecía mayor se acercó a él y lo escrutó con sus ojos negros como la propia oscuridad. Se miraba cansado, y se notaba que no había dormido en un tiempo, de unos 40 años, con poco cabello, de mediana estatura y robusto.

— ¿Jaden Black?

—Eeh... Mi madre a veces me confunde, pero sí, soy él –dijo extrañado-. Al menos así era la última vez que revisé. ¿Por qué? ¿Usted me conoce?

—Pues claro muchacho –afirmó- en mi profesión todos te conocen.

— ¿Ah, sí? ¿Está seguro que no se equivocó de Jaden?

Aquel caballero se quedó por un momento mirándolo, como si dudara, luego agitó la cabeza como si tratara de alejar algún pensamiento no deseado que se le vino en el momento.

—Claro muchacho –concluyó- no podríamos haber acertado más, pero me temo que ahora no es el mejor momento para charla sobre eso, verás,hay un millón de cosas que debes saber y mientras más pronto, mejor.Necesito que vengas con nosotros ahora,para ponerte al tanto de todo, además hay lugares los cuales visitar.

—¿Se supone que debo irme con ustedes sin preguntar ni decir nada? –Inquirió- Si me conocen tan bien, no habrán esperado que lo hiciera; mejor por qué no me dicen qué está pasando aquí y así vemos si podemos llegar a alguna parte. ¿Les parece, caballeros?

Hubo un pequeño silencio mientras se preparaban para responder, habían cometido un error si creyeron que sería tan fácil.

—Esperábamos que fueras un poco más racional respecto a esto. Como habrás imaginado, es una situación delicada.

—Tal vez, pero estoy en desventaja. No me han dado ninguna clase de información, hasta donde yo sé ustedes podrían no ser los buenos.

Aquel comentario pareció molestar al hombre, quien sacó un pañuelo y se secó la frente, no tenía muchas opciones. Tal y como le habían advertido, era un muchacho difícil. Tenía que ceder un poco si quería avanzar. La conversación se volvió algo tensa, su madre y los otros cinco personajes solo observaban el ambiente.

El Viajero©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora