El muchacho iba caminando por una calle empedrada, el día se veía nublado, como en horarios tardíos. Una extraña sensación le rondaba su escuálido cuerpo. Caminó hasta llegar al final del camino y entonces se dio cuenta... aquel lugar era extrañamente familiar.
«No recuerdo en qué momento desperté... ¡ahh! Me lleva...»
Se encontró frente al mismo parque y había llegado por la misma dirección que cuando fue con Merary. Ahora sabía muy bien porqué estaba ahí. Pero esta vez había algo diferente, cuando llegó, notó que aquel asiento ya estaba ocupado.
—Llegas tarde -su padre bromeó-.
—Oh, cuanto lo siento -murmuró- había mucho tráfico.
Jaden sentía el golpe de la brisa en su rostro, los árboles entonaban canciones al compás del silencio, mientras que las hojas secas hacían un remolino en el centro del corredor. Todo se veía y sentía tan real... pero estaba bien consciente que aquello estaba en su mente.
—No sé por qué sigues en mi cabeza -dijo el muchacho-. La verdad es que solo te recuerdo en fotografías. Te fuiste cuando yo estaba muy pequeño. Lo que significa que de algún modo mi cerebro reconstruye esa imagen y, por si fuera poco, de alguna forma le agrega edad de modo que aparente los años que actualmente tendrías. A veces me sorprende de lo que mi subconsciente es capaz de hacer.
—No era mi intención dejarte.
—Supongo que tienes razón.
—Sin embargo, deberías considerar otras teorías. Me parece que te has encapsulado en una idea... pero confío en que encontrarás la verdad más adelante.
—¿Podrías ser más explícito y menos dramático?
—¿No respetas ni a tu subconsciente?
—Eeh, no. Si habló conmigo, no necesito ese tipo de formalidades.
—¿Y qué si no?
—Yo qué sé. Esto cada vez se pone más raro.
—Usa eso a tu favor.
—Ah, claro. Como es tan sencillo -replicó Jaden-.
—Seguro que las cosas ya mejorarán.
—Sí, eso creo. Ya casi termino con todo esto.
El caballero solo le miró y sonriendo jovialmente se dirigió a él.
—¿Terminar? La diversión apenas comienza.
Jaden quedó confundido, porque en ese instante todo quedó en silencio y su entorno se desvaneció. Cuando volví de su letargo, lo único que sentía era el calor de la noche y un poco de dolor en sus articulaciones.
«Tengo que dejar de soñar con lo mismo -se recordó-».
Su reloj marcaba las 4:12 a.m. lo malo que siempre le pasaba era que cuando despertaba por esas horas, le era casi imposible volverse a dormir. Y es que por su mente pasaba todo tipo de cosas y finalmente, cuando su mente divagaba en todo, algunas veces se quedaba dormido. Era una lucha de casi siempre.
Unas horas más tarde, Jaden estaba levantándose y arreglando su cama temporal, había sido una noche larga, sobre todo por el sueño recurrente. Esos sueños siempre hacían de su noche una experiencia extraña. Jaden seguía admirado por aquel sueño, estaba comenzando a considerar otras posibilidades. Aún no entendía qué trataba de decirle su subconsciente. Quizá solo se estaba volviendo loco. Eso definitivamente le extrañaría menos que las otras opciones que se le figuraban. Trataría con todo el dejar de pensar en eso porque por lo pronto tenía otras cosas más importantes en las que concentrarse.
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El Viajero©
Science FictionJaden Black es un joven estudiante que luego de un día de clases, se da cuenta de que algo extraño está sucediendo y se ve obligado a resolver una situación tan compleja que podría cambiar el rumbo de la historia.
