El muchacho había caminado un buen tramo ya. Al principio pensó que no sería tan difícil, pero ahora que había comenzado se había acabado la emoción. Siempre había escuchado que caminar era saludable, pero caminar tanto no iba a ser muy beneficioso para él.
Su reloj marcaba las 2:15. No se había encontrado con personas, al menos no con personas cuerdas. Dos individuos pasados de copas habían dado un buen susto a Jaden, pero nada rele-vante.
Jaden se venía convenciendo de que quizá no fuese posible llegar hoy al primer punto, lo que significaba que debía encontrar un lugar para pasar la noche muy pronto o la pasaría un poco feo. Pero sí que sería una tarea difícil, sin conocer a nadie y no podía dirigirse donde un familiar, eso sería un caos. La opción más factible parecía ser una casa de hospedaje, El tipo mayor del cuartel le había depositado en la mochila algo de dinero, que nunca se supo de dónde salió, pero al menos serviría a Jaden para que se comprara ropa y para otros gastos, sin embargo, no esperaba que tuviera que ser ese día. Miró el celular y caminó.
Lo mejor para él sería encontrar una casa para quedarse antes que la noche tomara forma, no porque fuera inseguro, sino porque si de día conocía poco, de noche mucho menos, y para evi-tarse problemas planeaba al menos a las 5:30 encontrar un lugar...
-Usted no es de por aquí, ¿verdad joven?- cantó una voz raposa-.
Una figura sombría se presentó ante Jaden, era la primera persona que le dirigía la palabra desde que había llegado.
-Está usted en lo correcto, señor -dijo Jaden sorprendido- no soy de estos lados.
Se miraba cansado y ávido de años, como unos 60. Su mirada lo escrutaba como buscando algún indicio en el. Algo que lo identificara o dijera más de aquel extraño muchacho. Pocos había visto como él. Parecía salido de otro mundo.
«De dónde habrá salido -se decía-».
Jaden solo esperaba que su nuevo amigo no comenzara a hacer preguntas. No era el momento adecuado para eso. Además tenía prisa, la tarde avanzaba.
Cuando reiniciaba su camino, escucho aquella voz nuevamente dirigida hacia él. Estaba comen-zando a molestar.
- ¿Puedo ayudarte en algo? -Gruñó - Supongo que estás perdido.
«Ja. -rió Jaden para sí- Si solo supiera ».
-Le agradezco su ayuda -dijo para salir de la situación- pero estoy perfectamente bien. Y me gustaría quedarme a charlar, pero tengo un lugar por encontrar.
Dicho eso, tomó ímpetu y avanzó a zancadas por la calle, no quería quedarse mucho tiempo en un lugar público, llamaría la atención rápidamente. Bueno, ya lo había hecho y a partir de ese momento se prometió ser más cauteloso. Cuando Jaden se volvió, ya el personaje extraño se había marchado.
« ¡Uff! Qué alivio que no me siguiera -pensó».
Esta zona de la cuidad estaba más habitada, las calles estaban parcialmente pavimentadas. Gran parte era de tierra y otras parcelas aun tenían pasto. Es más, algunas fracciones de la ciudad te-nían mucha vegetación.
Ahora el dilema era cómo evitar que se le quedaran viendo como bicho raro y además que no hubiese más contratiempos o personas que quisieran charlar un rato con un muchacho extraño visitante del futuro. Lo mejor que podía hacer era apresurar el paso y evitar la mayor cantidad de personas posible.
Tomó una carretera cercana y se adentró a otra zona. El día estaba bastante silencioso por este lado de la cuidad, de vez en cuando pasaba uno o dos autos por ahí, carretas de caballos y uno que otro transeúnte que venía ya del trabajo.
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El Viajero©
Ciencia FicciónJaden Black es un joven estudiante que luego de un día de clases, se da cuenta de que algo extraño está sucediendo y se ve obligado a resolver una situación tan compleja que podría cambiar el rumbo de la historia.
