Las emociones eran difíciles, ya que uno podía sentirse feliz cuando no debía, o triste cuando debería estar celebrando. Son complejas y diferentes de persona a persona. En ese caso, las emociones no son diferentes a rompecabezas, algunos inconexos, otros un laberinto de caminos tortuosos y encrucijadas.
En contraste, Bell Cranel dejaba ver sus emociones a la vista. Sus expresiones las delataban mediante movimientos involuntarios según su estado de ánimo. Cuando estaba feliz, las comisuras de sus labios se tensaban en las mejillas. Cuando estaba triste o sumido en sus pensamientos, encorvaba los hombros y su andar se volvía torpe. A ello contribuía la ingenuidad de la adolescencia, incapaz de ver la oscuridad o la cautela que existían en el mundo que lo rodeaba. En cambio, perseguía sus sueños y aspiraciones con el inquebrantable impulso adolescente.
Como tal, Bell era el tipo de persona en la que cualquier serpiente, chacal o político podía confiar universalmente.
Porque no era de los que tienen que cuidarse las espaldas.
Quienes tenían conciencia no abusarían de la naturaleza de Bell sin remordimientos, pero a quienes les importaba poco la moral. Cualquier medio necesario significaba que nada estaba descartado.
—Entonces, ¿dices que han seguido su propio entrenamiento? —aclaró Finn con seriedad. Riveria, junto a Finn, tenía el ceño fruncido y los brazos cruzados.
—Así es.
Frente a ellos estaba Bell, quien parpadeaba sorprendido. Había leído una carta supuestamente enviada por Ais, pidiéndole que se reunieran para hablar sobre la vida cotidiana de Shirou y los demás. Estaba cumpliendo el favor que Ais le había pedido desde que Shirou despertó hacía casi una semana.
Todas las cartas estaban escritas a mano por Ais. Bell la conocía lo suficiente como para haberla visto escribir, y su interés por ella no era tan bajo como para no reconocer su letra. Sin embargo, lo curioso era que aún no la conocía, a pesar de supuestamente haberle hecho un favor.
Siempre terminaba siendo algún miembro de la Familia Loki quien acudía en nombre de Ais. Algunos se mostraban más entusiastas que otros, mientras que pocos se quedaban completamente desconcertados, como fue el caso de Tione y Tiona.
Esta vez fueron Finn y Riveria.
Bell apenas pudo ocultar su decepción, pero Finn y Riveria también fueron muy amables con él y no merecían sentir que los detestaba. Sonrió de forma encantadora.
La consideración de Bell agrió la expresión de Riveria más de lo que ya estaba, tanto que comenzó a mirar fijamente al suelo mientras Finn tenía una inquietud inusual en su comportamiento.
—¿Podrías darme más detalles? ¿Qué tipo de entrenamiento hacen? ¿Cuáles son sus aficiones? ¿A qué lugares les gusta ir? —especificó Finn con tono amable, con el rostro cansado al observarlo más de cerca.
—¿Por qué? —preguntó Bell con curiosidad.
—Ais intenta descubrir si puede aprender de sus acciones y hábitos para hacerse más fuerte. Últimamente... ha estado reprimida —dijo Finn con un toque de verdad.
—Ah, eso tiene sentido —empezó a pensar Bell mientras se ponía una mano bajo la barbilla—. Veamos. No sé mucho de lo que Saber, Archer y Assassin hacen por su cuenta, pero los demás son muy fáciles. A Rider le gusta jugar a la mancha con la Diosa Thetis, Berserker fulmina con la mirada a cualquier mujer que se acerca a Saber, Lancer ha estado tomando descansos con la Familia Ganesha, y Shirou ha estado ocupado escondiéndose.
—¿Escondiéndose? —Finn murmuró por un momento antes de asentir con la cabeza.
—¿Por qué? —preguntó Finn a pesar de saber ya la respuesta. Solo intentaba que Bell hablara más.
ESTÁS LEYENDO
𝑭𝒂𝒕𝒆 𝑮𝒓𝒂𝒏𝒅 𝑫𝒖𝒏𝒈𝒆𝒐𝒏 (𝑻𝒓𝒂𝒅𝒖𝒄𝒊𝒅𝒐)
Fanfiction𝑨𝒖𝒕𝒐𝒓: https://www.fanfiction.net/u/6039390/Parcasious Una historia de encuentros y reencuentros, y de dolores de cabeza en el camino. El objetivo nunca fue tan sencillo. Limpia la mazmorra. O debería haberlo sido. Zelretch, bastardo. https://w...
