Hace una semana, la ropa del bebé llegó a casa. Esa chica escogió ropa muy linda y tierna, tanto, que me puse a llorar como una nena, y a James solo le quedó abrazarme y besarme los cabellos.
Con esta panza tan gigante que tengo ahora, me es imposible hacer algunas cosas, como atar mis cordones y para eso está James, que justo en estos instantes, yace delante mi atando los cordones de mis zapatillas para correr. Aunque no voy a correr, pues no puedo.
-Listo.— Dice James al terminar.
-Gracias, cariño.
Ambos salimos de casa mientras dejamos a unos diseñadores hacer su trabajo en la habitación del pequeño. Fui a ver ayer a la doctora Rachel y está vez fue James conmigo y ambos tuvimos que soportarla, cabe de decir que a mí me causaba gracia cómo se irritaba James. Rachel dijo que estaba estresada, que habían ejercicios para embarazadas y que ayudarían a relajar la tensión de mi cuerpo. Así que ahora, nos dirigimos a darle un poco de paz a mi cuerpo y mi mente.
-¿Qué harás mientras yo me relajo y hago ejercicio? — pregunto.
-Iré con los chicos a beber un poco.— responde a la vez que va fijo en la calle.
-¿A beber?
-Sí, solo es un poco, nada más.
-¿Dónde irán?
-A algún bar cerca, supongo.
-Ah, ya.
-¿Eso te molesta? — me mira y luego fija su mirada en la calle.
-Nop. — solo un poco, ¿Vale? Pero no haré un show por eso, él es libre. Mío pero libre, hasta cierto punto.
-De acuerdo...
Enciendo la radio y suena una canción que me gusta mucho, así que la canto. Esta canción solo me recuerda a los tiempos en que salía de fiesta y me drogaba solo para olvidar a James.
- You're gone and I got to stay...
High
All the time to keep you off my mind
High, all the time to keep you off my mind
Spend my days locked in a haze
Trying to forget you, babe
I fall back down
Got to stay high all my life
To forget I'm missing you
Elevó mi voz y miró a James, le cantó a James.
(Tú te has marchado y yo tengo que estar drogada
todo el tiempo para mantenerte fuera de mi mente.
Drogada, todo el tiempo para mantenerte fuera de mi mente.
Paso mis días encerrada en una niebla,
intentando olvidarte cariño.
Vuelvo a caerme,
tengo que estar drogada toda mi vida,
para olvidarme de que te echo de menos).
James sonríe al escuchar mi voz, le sigo cantando y no dejó de verlo. Al terminar la canción, suena otra que no reconozco así que le bajó el volumen.
-¿Qué hiciste cuándo no estuve cerca de ti?
-Drogada. Drogada todo el tiempo para olvidar que te echaba de menos.
James frunce el ceño y observa la carretera, luego me mira, nuevamente.
-¿De verdad te drogabas?
-Sí. Bueno, no estoy muy orgullosa de ello, ahora que lo pienso.
-¿No sientes ansiedad por probarlas, nuevamente?
-No, ya no.— sonrío.— Ahora tú eres mi droga.
Me siento torpe, nunca había sido así con alguien y es raro demostrarle mi cariño a James, pero me gusta hacerlo, quiero que sepa que pese a todo, aún le amo.
ESTÁS LEYENDO
Touching Your Dark Heart
RomantikHabían pasado seis años separados y por fin James había encontrado a Arabella. Lo más fácil que James y Arabella sabían hacer era enamorarse mutuamente. De lo contrario, todo les resultaba difícil. Una vida juntos no es nada fácil cuando los dos so...
