Capítulo 20 (FINAL)

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Alzó mis brazos y dejó que floten en la tibia agua de la piscina en la que me encuentro. Es maravilloso, tranquilizante y cálido, puedo escuchar a Martín dando órdenes suaves para relajar nuestro cuerpo y técnicas de cómo respirar. Abro los ojos y levanto la cabeza, Martín está a la orilla de la piscina con un bikini, mostrando su cuerpo bronceado. Él me observa y me guiña, pero sé qué no es un guiño coqueto, porque, vamos, él sabe que tengo novio y que estoy esperando un hijo, ¿Sería tan descarado?

-¡De acuerdo! Salgan y coman un poco, tomen agua, sus músculos deben estar cansados.- Grita Martín.

Nado hasta la orilla y salgo por unos escalones, uso un traje de baño de una sola pieza para embarazadas, cubre perfectamente al pequeño Blake. Mis piernas se encuentran desnudas y hasta cierto punto, no me siento incómoda. Suelto mi cabello rojizo y tomo una toalla y una botella con agua, me voy a sentar. Bebo tranquilamente de mi agua, dejó que el líquido alivie mi garganta. Jenny, una chica de 17 años que se encuentra embarazada, igual que yo, está tomando clases y se sienta a la par mía.

-¿Cansada? -pregunta.

Jenny es con una de las que más convivo del lugar, aunque yo sea mayor nos llevamos bien y ambas sabemos qué es llevar una vida loca. Eso me hace reír.

-Solo un poco, me duele el cuello, creo que dormí mal. -comento- ¿Y tú?

-Me siento fascinante, estoy muy relajada.

-¿Cómo van las cosas en casa? -bebo agua.

-Oh, lo mismo, papá aún está molesto por mi embarazo, no me habla y mamá... ya sabes, está avergonzada y no pasa en casa, solo sale con sus amigas.

Agradezco que mis padres lo hayan tomado bien, aunque a su edad ninguna chica debería salir embarazada, pero a Jenny la violaron y quedó embarazada. Sus padres le dieron la espalda, y solo la apoyan económicamente. Porque dinero les sobra.

-Lamentablemente... -niego con la cabeza.-, debes ser fuerte, sigue adelante.

-Lo sé, eso trató. Ayer vi un hermoso bolso, ¿Quieres...?

Martín llega y se coloca las manos en su cintura trabajada, nos sonríe y por eso Jenny no sigue hablando.

-Hola, chicas. -sonríe.

-¡Hola, Martín! -Chilla Jenny. Sus mejillas se tornan rosa por la presencia de Martín. Le gusta, ja.

-Hola, Martín. -saludo.

-¡Oh! Martín, a Bella le duele el cuello, ¿Conoces algún masaje?

Martín frunce el ceño y dice -: Claro, podría hacerte un masaje.

-No, no es necesario... -pero Martín ya está detrás de mi con sus manos en mis hombros y cuello, masajeando.

-Tengo que hacer una llamada... - Dice triste Jenny por irse.- Los veo luego.

Y se va.

Las manos de Martín me hacen sentir incómoda, pero a la vez, es relajante y deshace los nudos y todo el estrés.

-¿Dormiste mal?

-Sí, creo que sí.

-Seguro James no te deja espacio en la cama para dormir.- se ríe. ¿Cuál es la gracia?

-James por mi me compra otra cama, pero estoy bien durmiendo con él, su calor es fascinante. -digo con malicia. Martín igual idiota.

-Hay mejores calores.

-Sí hablas del tuyo estás equivocado. - mi voz es como un cuchillo.

-Sí, muy equivocado. - whisky y Ron. Esa voz...

Touching Your Dark HeartDonde viven las historias. Descúbrelo ahora