Brie:
En efecto, al día siguiente es un buen día, no hay sol, pero si se nota la carretera y es posible caminar, escucho el sonido de una camioneta, lo que me hace acercarme más a la ventana, Arthur baja de esta y levanta la mirada en mi dirección, apenas lo hace me doy la vuelta saliendo de su campo visual.
—¿Por qué me escondo?—Pregunto para mi misma y niego.
Los pasos empiezan a subir las escaleras y para cuando abre la puerta mi maleta ya esta lista, aunque mi telefono sigue sin servir, aunque la verdad ya no intente encenderlo.
Arthur observa mi maleta.—Si que estas desesperada por irte.—Comenta y mueve el cuello.—Vamos.
Me ayuda a bajar mis cosas y colocar mi maleta en la parte trasera de la vieja camioneta, ajusta bien y lo cubre con una manta, que se une a cada extremo.
—¿Ten vas tan pronto?—La pareja Jairo y Sofia me observan en la entrada.
Unos pasos detrás de ellos y cerca a la entrada esta Madelayne y casi enseguida veo a August y Richard salir del interior de la casa con Clifford.
—Fue una corta estadía.
August corre en mi dirección junto al perro, trae algo en las manos que no logro descifrar hasta que me lo obsequia.
—¡August...—Lo llama su padre, pero no continua.
—Ten, hice galletas para el camino.
—Las tomare.—Observo a Arthur, quien se resigna.
—Ya deberíamos irnos.—Carraspea el.
Mira a su hijo y duda un momento.
—Esta bien, sube.
El niño celebra y yo me rio.
El perro lo sigue y Arthur se queja.
—Pero el no...
Demasiado tarde, el animal ya subio al carro.
—Esperen, yo tambien voy.—Indica Richard.
—¿En en serio?—Se queja Arthur.
—Si.—Se vuelve hacia Madeleyne.—Lamento dejarte a cargo.
—Ve, viejo.
Una sonrisa cruza mis labios.
—¿La necesidad de ir?—Insiste Arthur.
—Despedirme bien y debo pasar por el hospital.
—¿Hospital?
—No se hasta cuando será la siguiente tormenta.—Me mira.—La última la deje pasar por ser corta y termino ser más larga que tus predicciones.—Le dice a Arthur.—Mejor me reviso hoy o puede que sea hasta el día de mi tum..
—Errg.—Lo interrumpe.—Ya sube.
Sonrio y dejo que el suba primero.
(***)
Veo el pueblo que cruce antes de perderme dentro de la tormenta y deberia sentir un alivio, sin embargo solo siento..
Aprieto la bolsa partiendo una de las galletas que contiene dentro.
—¿Cómo estan? —Pregunta August, siento la mirada de su padre en el espejo retrovisor.
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Tormenta en Noruega
RomanceCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
