Brie:
El ambiente es cálido dentro de mi habitación, pero sus manos se sienten frías sobre mi cuerpo a diferencia de sus labios tibios que me estremecen.
Los músculos del abdomen se me encogen cuando besa mi ombligo y se arrodilla sobre el suelo, entierro las manos sobre su cabello rubio oscuro y echo la cabeza hacia atras con los ojos cerrados, mordiéndome los labios.
—Arthur...
Jadeo su nombre y el me levanta de las caderas, reboto sobre el colchón y cuando levanto la cabeza, lo veo quitarse la camiseta, la cual deja a un lado y vuelve a inclinarse sobre mi abdomen, depositando besos tibios por la zona, aunque sus manos ya estan jugando con las tiras de mis bragas.
No me las baja enseguida porque su atención se encuentra sobre mis pechos desnudos, su boca viaja entre ambos y me da una mirada perversa, apenas me mira y baja los labios, llevando a su boca un pezón.
Aprieto los ojos y le cojo el rostro, su boca chupa ansioso y mordisquea tirando con fuerza, la espalda se me arquea con la sensación y gimo al sentir lo rapido que se desenvuelve.
Oh dios...
Chupa con dureza, desequilibrando mi estado de placer, me siento mareada y no le basta con jugar con uno, toda su mano envuelve mi pecho libre y aprieta deslizando los dedos hasta mi pezón, Arthur hace presión y con dos dedos estruja ese mismo pezón y me sobresalto, entonces el equilibra esa sensación con lo que hace su boca.
Y que bien se mueve.
—Eres deliciosa.—Susurra y mantengo los ojos cerrados.
El calor se mantiene en mis mejillas y una nueva ola me empapa las bragas, acalorando a su vez mi vagina.
—No puedo dejar de chuparlas, Brie.—Pronuncia agitado y el solo separar su boca de mi pecho me hace extraño.
Arthur intercambia un pecho por otro y se ocupa del otro, mientras la mano me estruja la que hace segundos chupaba y ahora esta hinchado como una pelota.
—¡Ahh!—Jadeo al sentir la presión en el pezón. Lo tengo sensible, pero no me quejo.
Lo deja ir y una corriente recorre mi vientre, pronto descubro que son sus nudillos bajando hasta mi entrepierna.
Muevo las caderas y con su boca en mi pecho, el me baja las bragas con delicadeza, le ayuda a quitármelas y me tomo la libertar de abrir sus pantalones, el tampoco me detiene y sigue teniendo su concentración en mis pechos, la imagen de su gorda polla se hace notar en los bóxer y siento un hincón en mi vagina con solo verlo.
—Dios, ven aqui.—Le pido y tiro de sus brazos hacia mi.
El cuerpo de Arthur me aplasta y su boca busca la mía, me abraza con los músculos al besarme y su lengua se mezcla con la mía, subiendo mi excitación.
Aun con los boxer puestos, se frota contra mi vagina, humedezco esa prenda con mis fluidos y me muevo contra el.
—Hace... tiempo que no estoy con una mujer.—Me confiesa con los ojos brillosos y la voz agitada.
Lo derribo y me coloco sobre el, levantando la cadera.
—Para no haberlo echo durante tanto tiempo, chupas muy bien los pechos.
Llevo su mano a mi cadera.
—Aprieta.—Le ordeno y me clava los dedos con fuerza.
—No dije que nunca estuviera con una, dije hace mucho.—Contesta sacándome una sonrisa.—Que no lo hago.
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Tormenta en Noruega
RomansaCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
