Brie:
Le entrego uno de los paños de cocina a cada uno y los tres empezamos a limpiarnos luego de las risas.
—Pudiste decir que estaba abierto.—Y aqui esta de nuevo el Arthur de antes, tal vez solo desapareció por el breve tiempo que le duro la fiebre y por el que estoy agradecida.
Tal vez debe enfermarse más seguido.
—¿No era obvio si ya estábamos haciendo las galletas?
Me mira con cierto fastidio, pero su atención se desvía hacia August.
—¿August?
Camina hacia el y coloca la mano en su frente.
—No tienes fiebre.
—No, pero tengo sueño.
—Aun no se ha recuperado del todo.—Me meto.—Tal vez debas ir a descansar.
El observa las galletas, separo los labios para responder, pero su padre se me adelanta.
—Las terminare.
Lo miro con una ceja arqueada.
—Lo prometo.
(***)
Escucho los pasos de Arthur bajar mientras le paso la escoba al suelo, juntando toda la harina caída, que ya estoy por terminar de recoger.
—¿Te quedaste hasta que se durmió? Tardas..
Me quita la escoba de las manos tomándome por sorpresa.
—No hagas eso. Te dije que no eres una sirviente aqui.
—Tambien te aseguraste de que no fuera una inquilina.—Le recuerdo e intento quitarle la escoba.—No exageres, ya voy a acabar.
—Recogeré eso yo.
Cuando ya hice prácticamente todo el trabajo.
No discuto.—Bien.
Me quedo quieta junto a la mesa, observando como termina el trabajo que empece y por momentos quiero reir. Toda la harina del suelo acaba en la basura y el procede a lavarse las manos para continuar.
Se acerca a mi y mi cuerpo se tensa.
—¿Terminamos las galletas?
Asiento.
Deja de analizar todo, Brie.
(***)
Por cuarta vez, Arthur se asoma por la ventanilla del horno a verificar si ya estan listas y todo esto es por August.
—No porque las mires cada segundo ya estarán, deja que trabaje solo el horno.
Se levanta y pone su atención en mi. Le muestro la cafetera.
—¿Me ayudas a preparar el café?
Se acerca a mi y coge el café molido, mientras yo vierto el agua en el deposito, guiándome por las marcas del nivel de agua.
Dejo que el se ocupe del café, esperando que no haya otro desastre y todo acaba correcto.
—Y no desperdicias café.—Lo felicito.
—Que graciosa.
Sonrio y eso acaba cuando me señala la cara.
—Has dejado con éxito todo, pero no has limpiado la harina de ti.
—Digo lo mismo.—Señalo las manchas en su rostro.
Enseguida toma un poco de papel de cocina y lo pasa por su rostro, desapareciendo los rastros de la harina casi por completo.
Hago lo mismo.—¿Y ahora?
—Falta el cuello.
Intento tomar más papel de cocina, pero el me detiene la mano y no la suelta, tirando despacio de mi hacia el.
—Permíteme.—Pide en voz baja.
Me quedo perpleja cuando su tacto junto al papel de cocina me limpian cerca a la clavícula y no me muevo creyendo que asi acabara más rapido.
Arthur retira el papel de cocina y acaba con el espacio que nos separa, inclinándose hacia mi cuello.
—Aun hay un poco más.
—Arthur...
Sus labios tocan mi piel y paso de la sorpresa a la sensación agradable que me provoca el tacto de su boca.
Es cálido y se pasea por mi clavícula.
Despierta, Brie. No dejes que se complique más todo.
Con ambas manos lo hago retroceder y reacciono sabiendo lo que hice. Arthur me mira con sorpresa y yo hago lo mismo.
—Sabes que me ire cuando acabe la tormenta.—Es lo que consigo decir.
—Asi es.
—Crei que querías evitarle estas cosas a August.
—No solo a August.
Mi pulso se acelera y lo miro de frente.
—Si mantengo distancia de quien llega a mi resort es por esto, porque crear vínculos es algo que no quiero y si pude llegar a ser tan cruel tambien esta es la respuesta. No me justifico, es la verdad.
Se acerca con cautela y cuando ve que no lo apartare, coloca las manos en mi rostro.
—¿Y que cambia ahora?
—Que soy incapaz de resistirme, Brie.—Confiesa acelerando mis latidos.
Su nariz rosa la mía.
—Ya no aguanto.—Susurra y no me resisto al reclamo de su boca.
Lo complique, lo complique todo y sabiendo eso, no me detengo.
Nos leemos.
>>Yiemir.
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Tormenta en Noruega
RomanceCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
