Arthur:
El momento en el pasillo se siente eterno, sigo sujetando su muñeca y mi atención se mantiene sobre ese lugar cuando siento su pulso acelerándose bajo mis dedos.
Mis labios se separan para decir su nombre.—Brie.
La puerta de la habitación de mi hijo se abre de golpe y la dejo ir, colocándome de pie. Madeleyne aparece y trato de descifrar su rostro, entonces sonríe y yo tambien lo hago.
—Puedes pasar, esta despierto y preguntando por ti.
Eso mismo hago.
Ingreso a la habitación y hundo la cama al sentarme de lado.
—August...
—Hola, papá.
El perro ingresa e intenta subirse a la cama, se lo permito en esta ocasión.
—¿Cómo te sientes?—Tomo la mano de Arthur.
—Papá... ¿Estamos en casa?
—Si.—Sonrio y tomo su mano.
—Estas caliente.—Me dice, cosa que ignoro.—Ya no estamos varados... ¿Cóm...
De pronto su rostro cambia y paso a un tercer plano, ya que el perro esta antes que yo y mucho antes, Brie.
—¡Brie!—Grita August con mucha energía.—¡Estas aqui!
Brie se acerca a la cama.
—Hola, August.—Toma su mano y se vuelve hacia mi por un breve momento, pero de inmediato su atención es solo mi hijo.
—No te fuiste, volviste.
—Es una larga historia.
—¿Puedes contármela? Ya estoy bien.
Suspiro y me pongo de pie.
—Hazlo, me ire a cambiar.—Miro a mi hijo.—Lo importante es que August ya esta bien.
Brie medio sonríe.—Gracias.
Salgo de la habitación cruzándome con Madeleyne.
—¿Qué acaba de pasar?—Pregunta con una media sonrisa.
—¿Qué?
—Dejaste que se quedara con August, tu no haces eso. No dejas que se encariñe con ninguna muj...
—Ella salvo a mi hijo.—Le interrumpo.—Y es el deseo de August.
Madeleyne guarda silencio.
—No actué como un buen padre allá afuera.
—Basta.—Me interrumpe.—No te culpes por eso. Eres buen padre.
—Casi...
—No paso.—Madeleyne da un paso hacia mi y me coge de los hombros.—Ya no pienses en eso, hijo.
Me resigno a asentir.
—Ahora ve a cambiarte, te preparare a ti y a August una sopita caliente, les hara bien.—Me suelta y suspira.—Espero que ese viejo esta bien.
—Esta en el pueblo, no hay lugar más seguro que ese.
Asiente y se dirige al primer piso.
Brie:
—¿Un fan?—Repite August y me rio.
—Si, gracias a el estoy aqui.—Aseguro.—A cambio de un autografió para el y para su hermana, hice que trajera hasta aqui.
No suelo encontrar muchos fans fuera de mi pais y me siento bendecida de haberlo encontrado.
—¿Por qué no tomaste el bus?
Mi sonrisa se borra.
Bajo la mirada.—Quise despedirme una vez más.—Lo miro.—Entonces vi el aceite en el suelo y como el clima empeoraba, pense que estarían en problemas.
—Gracias.—Responde.—Papá tenia miedo.
—Es normal, eres su hijo.
—No me gusta ver a papá asustado. El tiene miedo de perderme, lo se. A mi tambien.
Trago saliva.
—No es malo, solo tiene miedo, Brie.
—Lo se, cariño.—Pronuncio y empiezo a abrigarlo.
—¿A alguien le apetece una sopa?—Madeleyne ingresa a la habitación con una larga bandeja y me pongo de pie para darle espacio.—La bandeja de cama esta detrás de la puerta ¿Me ayudas?
Eso mismo hago, August se sienta a comer y el perro al pie de la cama, coloco la bandeja de cama entre las piernas de August y Madeleyne coloca el plato de sopa, para luego regaña al perro que empieza a pedir.
—Lo tuyo esta abajo, este perro.
Me vuelvo hacia la bandeja donde queda otro plato de sopa más.
—Con cuidado, esta caliente.
August sopla.
—¿El otro plato?
—Es para Arthur. Dios, niño, te vas a derramar, déjame ayudarte...—Empieza a darle cuchara tras cuchara.—¿Brie?
—Si.
—¿Puedes llevar esa bandeja a la habitación de Arthur?
(***)
Tras tres golpes, Arthur aparece en la puerta y casi arrojo la bandeja al suelo, y no porque no lleve camiseta, sino porque no esperaba encontrarlo asi cuando me abriera la puerta.
Me deja ingresar y me indica donde colocar la bandeja.
—Te dejare cenar tranquilo.
—Espera.—Me detiene.—No te vayas.
Lo observo en silencio.
—Hasta que termine de cenar ¿Puedes quedarte?
¿Tambien esta con fiebre o porque de pronto tan amable?
—Necesito hablar con alguien, Brie.—Me dice de pronto.
"No es malo, solo tiene miedo, Brie"
Bueno, eso explica muchas cosas.
—Quédate conmigo.
—Esta bien, Arthur, me quedare.
Lo hare, por August.
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Tormenta en Noruega
RomanceCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
