Brie:
Comparto una mirada con Arthur y su sonrisa se extiende, bajo la cabeza sonriendo tambien y Richard hace sonar el claxon.
—¡¿No hable muy alto?!—Pregunta alzando la voz.
—Maldito viejo.—Madeleyne aparece al lado de nosotros y va directo hacia el todoterreno.—¡¿No sabes lo angustiada que estaba?
—Tal vez no deberias.—Intentamos detenerla Arthur y yo.
—¡Baja ahora mismo de ahi, esta helando!
—¡Mujer, dejame! ¿No ves que trato de cumplirle un deseo a Brie?
—¿Y quien te hizo a ti de hada madrina? ¡Baja ahora mismo! —Empieza a tirar de el.
—¡Me voy a caer!
—¡Entonces baja!
—¡Basta, mujer!
—¡¿Sabes lo preocupada que estaba?!—Madeleyne alza la voz, la cual acaba rompiendose.
Richard la analiza y casi enseguida Madeleyne empieza a golpearlo con ambas manos hasta que el le sujeta de la muñecas y ella se aparta.
—¡Si quieres morir en la tormenta, adelante, hazlo!—Regresa a la casa sin quejarse más.
Richard nos mira a ambos.
—¿Qué?
—Estuvo muy preocupada.—Comenta Arthur.
—¿Eso le da derecho a golpearme? Me dolio, esa mujer...
—Richard...
Ambos guardan silencio y me observan.
Arthur se vuelve hacia mi al notar mi silencio de nuevo.—¿Qué pasa? ¿No te dije...?
—Esperanza.—Susurro.
Y me ire...
—Adelante.—Me insiste el.
Trago duro y me vuelvo hacia Richard.
—Richard ¿Crees que...?
—¿Por algo lo traje, no?—Me interrumpe.—Vamos, sube ahora.
Arthur:
Veo a Brie subir por sus cosas y la acompaño, ella se me adelanta y prefiero esperarla en el pasillo.
—Papá.
Me giro encontrando a mi hijo al pie de la escalera, con las manta con las que se abriga arrastrando el suelo y en otra ocasión lo hubiera regañado al respecto.
—¿No deberías estar acabando tu sopa?
—Tu tambien, papá.
—Si, solo.—Aparto la mirada de la puerta de la habitación de Brie.—Dame unos minutos, ayudare a Brie a llevar su equipaje.
—Debes ir.—Habla de pronto el y mis ojos se abren con sorpresa.—Deberías ir con ella.
Brie aparece en el pasillo de nuevo, pero mi atención esta en mi hijo.
—August.—Pronuncia ella de pronto y va hacia el.
Los dos se abrazan.
—Te voy a extrañar.
El le corresponde el abrazo y Brie me mira, observo sus pertenencias y trago saliva.
—Ve bajando. Danos unos minutos, porfavor.
Ella intenta tomar sus pertenencias, pero no se lo permite.
—Esta bien, yo lo bajare.
—Me despediré de todos.—Anuncia ella y asiento.
Mi atención sigue en August y me agacho para estar frente a el cuando los pasos de Brie se alejan.
—A ver, hijo.... ¿Por qué estas diciendo eso?
—Te gusta.
Abro mucho los ojos.
—Quiero decir, a mi tambien me gusta Brie, pero creo que a ti te gusta de otra forma, papá.
Trago saliva.
—August...—Niego.
—Esta bien, no soy un niño pequeño, puedo entenderlo.
—Lo se, pero no...
—No es mamá, lo se, papá.—Sus palabras me sorprenden.—Nunca nadie será como ella, tu me lo recuerdas siempre, por eso no tienes que negar si te gusta Brie.
—No lo voy a negar.—Contesto luego de largo suspiro.—Pero evite hablarlo...
—Es casi lo mismo. Ya no lo hagas.
—Hijo...
—Quiero que seas feliz, papá.
Me trago el dolor en mi garganta y asiento, lo atraigo hacia mi y lo abrazo.
—¿De verdad ya estas mejor?
—Sip.
Rio, ambos lo hacemos.
Brie:
Observo bajar a Arthur con mi maleta y a August, quien acaba corriendo a la mes a seguir tomando la sopa.
Sonrio y vuelvo a abrazar a Madeleyne.
Arthur me acompaña a la entrada y tomo mi maleta cuando me la extiende antes de subir al todoterreno.
Cojo la asa por encima de su mano y cuando intento parar, me detiene.
—¿Arthur?—Pronuncio su nombre mientras analizo su expresión.
Todo ha sucedido muy rapido que ahora una despedida como quisiera darle no puedo hacerlo en frente de todos.
Ayer estábamos confesando lo que nos provocábamos el uno al otro, me abri con sobre mi historia con mi madre...
Y tambien terminamos acostandonos.
Claro que se merece una mejor despedida y si decide besarme ahora en frente de todo el resort, no me negare a ese beso.
Pero...
—Permíteme acompañarte, Brie. Deja que vaya contigo.
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Tormenta en Noruega
RomanceCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
