Brie:
—¡Abran!—Arthur golpea la puerta de entrada del resort y enseguida Jairo junto a Sofia nos abren la puerta.
—¿Qué paso?
—Déjenme pasar.—Grita Arthur y va hacia las escaleras mientras carga a su hijo, seguido del perro.—¡Madeleyne!
Lo sigo y dejo al taxista que me hizo llegar a ellos en el salón.
Madeleyne sale de su habitación.—¿Qué paso? ¿Y Richard?
—Richard esta bien, ahora necesito que me ayudes a bajarle la fiebre a mi hijo, por favor.
—Ssi, claro.
Madeleyne le abre la puerta de la habitación y antes de ingresar los ojos de Arthur encuentran los míos a mitad del pasillo.
Arthur:
Le quito la ropa húmeda a August y la cambio por otra, Madeleyne trae compresas calientes para bajarle la fiebre, lo abrigo dentro de la cama y retrocedo para que ella se ocupe.
No dejo de moverme y Madeleyne no tarda en llamarme la atención.
—Arthur.
—¿Qué pasa?—Pregunto nervioso.—¿Necesitas algo más?
—Alarmado no ayudas en nada, Arthur.—Suspira.—Y si necesito algo ¿Por qué no esperas afuera?
—Per-
—No puedes ayudar en nada con esa actitud. Te prometo que le bajare la fiebre, asi que... por favor.
—Es mi hijo...—Trago duro y acabo cerrando los ojos.—Por favor...
—Me ocupare de el.—Me promete.
Respiro profundo y lo veo descansar. Mi corazón late muy rapido y me cuesta salir de la habitación, pero lo hago.
Voy al pasillo y retrocedo hasta chocar con la pared, me dejo caer y me siento sobre el suelo.
No me moveré de aqui.
Brie:
—¿Qué esta pasando?—Busca saber Jairo.—¿Y quien es el?—Señala a mi conductor.
—Soy su fan.—Se presenta.
Me encojo de hombros.—Es una larga historia.
Sofia vuelve a hablar.—Alguien podría decirme..
—Luego.—Le interrumpo.—Jairo... La comida esta afuera, podrias...
—Si, claro...—Me interrumpe.—Yo me encargo.
—Cariño.—Le llama Sofia.
Miro a mi "Fan"
—Claro, yo voy tambien.
Ambos se ocupan de meter todo y cuando terminan entre todos colocamos cada producto donde debe estar en la cocina.
(***)
Luego de juntar todos los medicamentos en un estuche, subo las escaleras hacia el piso de arriba y me detengo al encontrar a Arthur sentado contra la pared.
Camino hacia el y levanta la cabeza para mirarme.
—Ya descargamos todos los alimentos.—Le menciono evitando una preocupación más.—Arthur, solo ocúpate de August.
Asiente y echa la cabeza hacia atras, observándome en silencio.
—¿Estas bien?—Pregunto e intento tocar su frente, pero me toma de la muñeca y su mirada encuentra la mía.
—Brie.
Alzo las cejas y apretando su agarre, agrega:
—Gracias por volver, Brie.
YOU ARE READING
Tormenta en Noruega
Roman d'amourCansada de su vida de estrellato, la golfista Brie Leopold decide tomar un vuelo de vacaciones a Noruega antes de su competencia final en Alemania. Sus planes son simples o parecen simples ... y lo son hasta que por una equivocación termina tomando...
