"Yeji, ¿Ya estás? Ya nos tenemos que ir, nos pasa a buscar Bangchan y ya está por llegar. " Habló Hyunjin, sacándola de sus pensamientos.
"Si... Ya casi estoy, esperame abajo. " Se obligó a decir la pelirroja, tratando de no prestarle atención ni a su mente ni a sus sentimientos para poder distraerse un poco. Se paró de la cama y se vistió, ignorando el pesar en su corazón.
Una vez en casa de Felix (fueron los últimos en llegar) todos se pusieron a cocinar la comida. Normalmente Yeji se hubiera quedado en la mesa mirando, esto debido a que tenía casi que prohibido entrar a la cocina. (La última vez había querido derretir chocolate y por poco prendía fuego la casa). Sin embargo, ese día simplemente no se pudo quedar quieta, pensando en el extraño sueño que había tenido la noche anterior. Por esa razón había decidido que debía ayudar a sus amigos a hacer el almuerzo.
Le asignaron a cortar verduras, ya que nadie confiaba en que ella estuviera cerca del horno y menos sin supervisión.
Milagrosamente, no terminó siendo tan desastroso. Logró picar todo sin lastimarse. Sí, casi se corta un dedo más de una vez, pero fuera de eso salió todo medianamente bien.
Resultó que la comida había quedado deliciosa y, aunque Yeji no había hecho ni una cuarta parte del trabajo, de todos modos estaba satisfecha con el producto final y orgullosa de sí misma.
Dentro de todo, la juntada en la casa de Felix había estado bien. Los amigos de Hyunjin sí que eran graciosos y habían logrado entretenerla por gran parte del tiempo. Apenas y había pensado en Ryujin, cosa que agradecía enormemente. No quería tener que meditar ese asunto, y aún menos sabiendo que tendría que verla el día siguiente.
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Ryujin la besó.
Y por un momento, se dejó a sí misma ceder. Sin importarle Hyunjin, ni siquiera su misma madre.
Pero luego, fue empujada bruscamente, y una risa se escuchó de fondo. La risa de Ryujin. Abrió los ojos y se encontró con los de la rubia, quien la miraba fijamente. En sus ojos se veía reflejada ira y disgusto.
La menor se rió una vez más, dejando a Yeji confundida. ¿Qué era lo divertido?
"¿De verdad creíste que yo estoy enamorada de vos? Por favor Yeddeong, me das gracia." Carcajeó Ryujin, dando un paso hacía la pelirroja y acariciándole el cabello de tal forma que Yeji se sintió como un mero perro.
"Pobrecita Yeddeong, es tan ingenua que piensa que alguien la podría amar." Habló la menor, su voz cargada de una gentileza fingida. Hwang sintió una punzada de angustia en su corazón pero decidió ignorarlo. Se encontraba desorientada. ¿A qué se refería Ryujin? Hace tan solo unos minutos la rubia se le había confesado y ella había reciprocado. Joder, incluso se habían besado. Entonces, ¿Cuál era el porqué de sus hirientes palabras?
"Ryu, ¿Pero qué...? ¿Qué decís? En serio, no te entiendo." Murmuró Yeji, de pronto sintiéndose insegura de sí misma. Se encogió en el lugar, estando ahora hiper consiente de la mirada vacía e indiferente de Shin.
"Nunca me enamoraría de ti. Me das asco. Hasta el solo hecho de haber si quiera considerado ser tu amiga me repudia. ¿No te das cuenta? Tan solo eres una buscadora de atención. ¿Qué pasa? ¿tu mami no te quiere lo suficiente que andas metiéndote en las relaciones de otros? ¿No te da vergüenza haberte enamorado de la prometida de tu hermano? Porque debería." Dijo Ryujin con una frialdad que no era propia de ella, al menos no de la Ryujin que Yeji conocía. Cerró los ojos para intentar asimilar lo dicho, pero acto seguido, experimentó un repentino dolor en su abdomen que hizo que callera de rodillas al piso. Yeji colocó sus manos en su panza y abrió los ojos, encontrando a Shin con una sonrisa en la cara.
¿Realmente Ryujin le había pegado? ¿La misma Ryujin que acababa de besarla? ¿La misma que la saludaba todos los días con una sonrisa de oreja a oreja? ¿La misma que compraba dulces porque sabía cuanto le gustaban a Yeji?
Estuvo perdida por un segundo, y luego escucho la voz distante de la rubia:
"Que sepas una cosa, jamás me enamoraría de una mujer, y mucho menos de ti."
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Se sentó, sintiendo como hiperventilaba. Lagrimas caían por sus mejillas y, aunque intentaba, no podía frenarlas.
Aquello había sido una pesadilla, sin dudar. No obstante, se había sentido real. Demasiado real. Yeji todavía percibía vagamente un eco de dolor en la zona en la que había sido golpeada.
Por un instante la pelirroja se preguntó si Ryujin realmente pensaba en ella de esa manera, mas con rapidez descartó la idea. La menor no era así, ¿verdad? Estaba segura de que no. Todo había sido un sueño, uno inquietante, pero de todos modos un sueño.
Aún así, sus sollozos inundaron la habitación. Tenía un nudo en la garganta y no podía tragarlo.
Las palabras de Ryujin no salían de su cabeza. ¿Ella era así? ¿Era despreciable? ¿Repugnante, como decía la rubia?
No. Sabía que no lo era. Y sabía que Shin tampoco le diría algo así. Ellas dos eran amigas. Incluso más que eso, eran mejores amigas. Ryujin no pensaba eso de ella. Nunca lo haría.
Entonces, ¿Por qué le dolían tanto esas palabras? Y esas últimas palabras... Eran las más leves, las que menos deberían de doler y, sin embargo, de alguna manera eran las que más la atormentaban.
¡¿Qué demonios le estaba sucediendo?! ¿Acaso había perdido la cabeza? De seguro se estaba volviendo loca.
Estaba consciente de que Ryujin nunca se enamoraría de ella, pero aún así por algún motivo se encontró deseando que aquello fuera tan solo una mentira. De alguna manera, Yeji se encontró soñando en un mundo en el cual ella y Shin estuvieran juntas, no como amigas, sino que como algo más. Y eso le asustó. Le asustó mucho.
Así que bloqueó ese pensamiento, se limpió las lagrimas y cerró los ojos. Intentó, mas no pudo dormir, debido a que el rostro de cierta chica de ojos negros acechó su mente.
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Por fin publico esta mierda, aunque sea bastante corta. Pero bueno, vamos paso a paso.
Un poco de progreso hicimos, pero banquen a Yeji que es un poco lenta (Se nota).
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Soulmate - Ryeji
RomanceDonde Hwang Yeji descubre que la prometida de su mellizo es su alma gemela.
