"Yo, madre, yo... ¿A qué te refieres? ¿Y qué haces con eso? yo-"
"¡Hwang Yeji no me cuestiones y responde!" Gritó ella, mirándola con esa mirada que decía que estaba extremadamente furiosa, si eso ya no era obvio.
"Y-Yo... esa es mi prueba, madre." Respondió la pelirroja, cabizbaja. No tenía idea de su calificación pero por la reacción de su madre estaba mil porciento segura que era una mala nota.
"No me llames 'madre', Hwang Yeji. Desaprobar es inaceptable. Acabas de reafirmar que no eres lo suficientemente excepcional ni perfecta como para ser mi hija. Eres una completa decepción para esta familia." Exclamó ella para luego agarrar el examen, cortarlo a la mitad y tirarlo en el tacho de basura.
Yeji sintió ese conocido dolor en el pecho que la hacía querer encerrarse en su cuarto, esconderse debajo de las sábanas y no salir nunca más. Lágrimas se acumularon en sus ojos.
¿Por qué su madre era tan cruel con ella?
"P-Pero, yo... solo es una prueba, yo-" Empezó pero fue interrumpida nuevamente por la mayor.
"¡Nada de peros, señorita! Lo único que se te pide es estudiar y sacar buenas notas y ni eso sabes hacer. De verdad que eres una inútil."
"Sabía que nunca tendría que haberte tenido."
Al escuchar esas últimas palabras, Yeji finalmente rompió en llanto. De verdad no entendía por qué su madre la odiaba tanto. Yeji nunca le había hecho nada malo, de hecho ella siempre había intentado de todo para hacer que su madre la notara y estuviera orgullosa de ella. Aún así, nada.
"Y-Yo... Lo siento mucho. No va a volver a pasar nunca más, lo prometo."
"Más te vale Hwang, a menos que quieras que te mande a estudiar a algún país en la otra punta del mundo." Amenazó la mayor, a lo que los ojos de Yeji automáticamente se abrieron de par en par.
Tenía a todos sus amigos aquí. Lia, Chaeryeong, Yuna, Hyunjin, Ryujin... ¿Qué pasaría con todos ellos?
No podía irse. Ellos eran todo lo que tenía. Especialmente Lia, Chaeryeong y Hyunjin. Ellos la habían apoyado en todo desde que eran prácticamente bebés, siempre estaban presentes cuando lo necesitaba. No podía perderlos.
"N-No, por favor, todo menos eso."
"Pues si no quieres que lo haga no seas una buena para nada y estudia, porque te juro que a la primera que llegues a sacar otra mala nota te vas directito para Estados Unidos, no me importan ni tus amigos ni nada, a la que me entere que desaprobaste compro un pasaje de avión y en menos de lo que canta un gallo estas volando para allá. ¿Quedó claro?"
"S-Sí, ma-madre." La pelirroja no pudo ni terminar de hablar cuando sintió como algo colisionaba directamente con su mejilla. El impacto fue tan fuerte que hizo que su cabeza girara 90 grados y que ella casi se cayera al piso.
Yeji se llevó su mano derecha a su mejilla, boquiabierta.
Su propia madre la acababa de abofetear.
"Por dios, ¡¿Qué parte no entendes?! ¡No me llames madre!" Gritó, apretando los puños de la rabia tan fuerte que sus uñas se clavaron en la palma de su mano.
Los ojos de ambas se encontraron y las dos se quedaron mirando a la contraria por algunos segundos hasta que la mayor habló.
"¿Por qué sigues aquí? ¡Desaparecé de mi vista!" Ordenó ella y al instante Yeji se dio la vuelta y se fue corriendo de ese lugar. Salió de su casa y corrió. Ni siquiera tenía un destino, simplemente fue adonde sus piernas la guiaban. En ese momento solo quería estar sola y poder pensar mejor las cosas, no le importaba dónde era que estaba yendo.
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Soulmate - Ryeji
RomanceDonde Hwang Yeji descubre que la prometida de su mellizo es su alma gemela.
