La guerra de los cinco ejércitos

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La polvorienta planicie frente a Erebor era un escenario de tensión explosiva. Cuando TN, Tauriel y Legolas llegaron, la visión de la Puerta Única de la Montaña se alzaba imponente, rodeada por los hombres de Esgaroth y el ejército elfo ya apostado.

El tiempo se había escurrido: Thranduil había sido más rápido de lo que imaginaron.

Thorin: - ¡Mi señora! ¿¡Que hace aquí!? -

TN: - Tengo que detener esta masacre -

Gritó cabalgando rápidamente hacia la entrada.

La reina desmontó de golpe, la urgencia quemándole en el pecho. Legolas y Tauriel la siguieron, sus manos ya en las empuñaduras de sus armas. Thranduil estaba allí, a la cabeza de sus huestes, su armadura reluciente bajo el frío sol. Parecía una estatua de mármol, inmutable, mirando con desprecio la puerta sellada que guardaba a Thorin y su oro.

TN sintió un escalofrío al verlo. Sus ojos de rey elfo se posaron en ella, y la furia contenida de la que había escapado en Mirkwood se hizo tangible. Su rostro no mostraba sorpresa, solo una ira gélida y absoluta.

Mientras Thranduil se preparaba para dar una orden que, ella sabía, precipitaría la guerra, TN espoleó a su caballo y se colocó justo en el centro del precario campo de batalla, entre el rey y la montaña.

TN: -¡Thranduil! - Su voz, a pesar del cansancio y la desesperación, resonó con una autoridad que no había sentido antes.

TN: - ¡Thranduil! ¡No les harás daño! -

Thranduil: - Alejate, serpiente traidora, disfrutare ver su sufrimiento al morir -

Thranduil se detuvo, su mirada era un pozo de hielo. El ejército elfo se quedó en silencio, confundido por la aparición de la reina fugitiva.

Thranduil: -Te atreves a desobedecerme, a escapar de mi castigo y a ponerte en mi camino, mujer. ¿Acaso no fue suficiente mi paciencia contigo? - gruñó, su tono más peligroso que un grito.

TN sintió la necesidad de justificarse, pero desechó la idea. No había tiempo para rencores personales.

TN: -Sé que estás molesto. Sé que rompí mi promesa al ayudar a los enanos. Pero esta no es una discusión sobre gemas o sobre mi deslealtad, Thranduil. Esto es sobre nuestro futuro. ¡Detente ahora! - demandó, alzando la voz.

Thranduil: ¡Apártate! No permitiré que tu inexplicable lealtad a esos enanos ciegos se interponga entre lo que es mío y mi honor - replicó él, levantando la mano, un gesto para que sus arqueros se prepararan.

TN: - ¿Tu honor? ¿O tu orgullo? - espetó.
-No tengo nada que ver con los enanos, Thranduil. ¡Solo quiero proteger el reino que me diste! Smaug ha sido derrotado, pero eso no trae la paz, solo crea un vacío que los verdaderos enemigos están listos para llenar-.

Dio un paso hacia él, ignorando el peligro. Legolas y Tauriel se tensaron a su espalda, listos para intervenir si era necesario.

TN: -Me encerraste porque me temías, porque no entendías lo que yo era capaz de hacer. Pues mírame ahora. He aprendido. ¡Y sé que no podemos luchar en dos frentes! - Su voz se quebró ligeramente de rabia y dolor-. ¡Si me amas en lo más mínimo, si alguna vez valoraste a la reina que juró proteger Mirkwood, escucha! Tu verdadera batalla no está aquí -.

El rostro de Thranduil se contrajo. La mezcla de la traición y la aparición de su esposa, arriesgando su vida para detenerlo, estaba agrietando su armadura de frialdad. Estaba a punto de responder, tal vez con otro grito, tal vez con la rendición de su propia frustración, cuando el aire se llenó de un sonido atronador.

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⏰ Última actualización: Oct 31, 2025 ⏰

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𝓓𝓮𝓼𝓽𝓲𝓷𝓪𝓭𝓸𝓼 𝓪𝓵 𝓪𝓶𝓸𝓻 (𝚃𝚑𝚛𝚊𝚗𝚍𝚞𝚒𝚕 𝚡 𝚃𝙽)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora