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Cincuenta y cuatro;
── Día decepcionante. ──
Quackity llegó a la escuela después de tener que soportar todo el camino a sus primos preguntándole qué le pasaba. Estaban así desde el día anterior; desde que había llegado a casa casi dando saltos y se había encerrado en su habitación sin darle explicaciones a nadie.
Sus primos estaban tan acostumbrados a verlo sufrir que su repentino cambio de humor les resultaba preocupante.
Apenas lo dejaron frente a la escuela, abrió la puerta y prácticamente huyó de ellos.
Se dirigió rápidamente al salón donde tendrían su tercer examen. Ya solo quedaban dos y, con un poco de suerte, la tortura terminaría pronto.
Aunque en este... le iría mal. Muy pero muy mal. Básicamente porque no había estudiado nada. Y encima,hoy tocaba matemáticas.
Con este, ya llevaba dos exámenes reprobados.
Pero bueno. ¿Cómo iba a estudiar? Ayer tenía otras cosas más importantes que hacer.
Como besar a Luzu.
Sintió las mejillas arder apenas el recuerdo cruzó su cabeza y avergonzado dejó caer la frente contra el pupitre con un golpe seco. Algunas miradas curiosas se posaron sobre él, pero no podía importarle menos.
La noche anterior había querido escribirle. De verdad que sí. Pero… ¿qué se suponía que debía decir después de algo así?
"Se me había olvidado lo mucho que me gusta besarte."
"¿Quiere hacerlo de nuevo?"
"¿Deberíamos hablar de lo que pasó?"
Nada sonaba bien y sus dedos se negaban a presionar "enviar". Así que al final no le escribió nada.
Con suerte, Luzu lo haría primero, pero eso tampoco pasó.
Quackity suspiró, intentando convencerse de que no importaba. Ese beso no tenía por qué significar algo todavía. Los amigos también podían besarse, ¿no? Aún podían ir despacio, como había planeado desde el comienzo. Sí, estarían bien.
Se intentó convencer, aunque por dentro se estaba muriendo de la incertidumbre.
De repente la puerta del salón se abrió y no pudo evitar alzar la mirada de inmediato. No era Luzu. Era el profesor con los exámenes en mano.
Un suspiró resignado escapó de sus labios.
Debía dejar de actuar como un desesperado y concentrarse en ser un estudiante decente. Al menos intentarlo o Marlon lo echaría de la escuela.
¶¶¶¶¶¶
—Me van a expulsar.
Quackity ni siquiera se dignó a levantar el rostro del pupitre después del examen. Un examen que había terminado hacía más de una hora y cuyos compañeros que lo habían dado con él ya se habían ido hace mucho a continuar con su horario de clases.
El único que se había quedado a acompañarlo en su tragedia era Luzu, que había llegado tarde y no había tenido el tiempo suficiente para terminar el suyo.
Los dos estaban bastante mal.
La diferencia era que a Luzu no le habían perdonado una expulsión solo por la promesa de que mejoraría sus calificaciones.
—No pudiste hacerlo tan mal —Dijo Luzu, intentando sonar optimista.
No sabía cuando, pero en algún momento, había arrastrado una silla hasta sentarse a su lado y lo observaba con cierta ternura.
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¿𝘠𝘢 𝘯𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘵𝘶 𝘤𝘩𝘪𝘤𝘰 𝘧𝘢𝘷𝘰𝘳𝘪𝘵𝘰? #𝙡𝙪𝙘𝙠𝙞𝙩𝙮
FanfictionLuzu y Quackity han terminado, toda la escuela lo sabe. ¿Quién diría que con su separación vendrían miles de otros problemas y oscuros secretos serían sacados a la luz? ¿Podrán reocnciliarse y seguir adelante? O ¿Estarán condenados a estar separad...
