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Cincuenta y siete;
── Porque lo sabe. ──
Luzu apenas pudo sentarse en su pupitre, antes de que la puerta del salón se abriera con fuerza, atrayendo todas las miradas a su dirección. Era Quackity.
Luzu se enderezó aún más en la silla y le regaló su mejor sonrisa, cuando se dio cuenta que el chico se acercó a su mesa. No sirvió de nada. Quackity se veía realmente molesto.
-Espero que tengas una puta explicación.
No se molestó en bajar la voz. El salón quedó en silencio de inmediato, todos atentos al nuevo problema que parecía surgir entre ellos. Ya había pasado bastante tiempo desde el último gran drama, y nadie quería perdérselo. Cotillas.
-¿Eso haría que estuvieras menos molesto conmigo? -Intentó decir Luzu en tono juguetón, buscando aligerar el ambiente. No funcionó.
-No. -Se cruzó de brazos Quackity.- Entonces dime, ¿a dónde chingados fuiste con mi primo?
Por la forma en que lo decía, era evidente que Cochi no había logrado darle una excusa lo suficientemente convincente como para sacarle de la cabeza lo que sea que estuviera imaginando. Quackity debía dejar de ver tantas telenovelas.
Luzu se tomó unos segundos antes de responder. No quería decir nada comprometedor ni revelar su plan, pero el silencio solo parecía empeorar las cosas. Quackity golpeaba el suelo con el pie, impaciente.
-¿Ni siquiera puedes mentir? ¿Qué fue tan urgente como para que no tuvieras ni tiempo de escribirme? Un mensaje de "ey, wey, me voy temprano, perdón por no despedirme" no era tan difícil de mandar.
Luzu suspiró. Se había olvidado de responderle después de que Rubius le escribió. Sí, ese mensaje le confirmó que su plan para alejar a Vegetta había funcionado. Pero la felicidad no duró mucho. Poco después Rubius lo llamó y lo mantuvo en línea casi dos horas, quejándose sin parar de la supuesta bipolaridad del hijo del alcalde.
Para cuando logró colgar, se había olvidado del otro mensaje.
-Lo siento, no he agarrado mi celular desde ayer.
Mintió.
Cuando Quackity estaba a punto de recriminarle de nuevo, Willy se sentó junto a Luzu y miró a Quackity con una ceja levantada.
-Hombre, Quackity... ¿se te olvidó que cuando terminas con alguien ya no puedes reclamarle qué hace o con quién va?
Quackity se quedó callado. Sus mejillas se ruborizaron por la vergüenza y, sin disimularlo en lo más mínimo, la risa de Auron llenó el salón, seguida de un inmediato: "¡Shhh!" por parte de Juan.
-No me está reclamando. -Intervino Luzu, saliendo en su defensa. Lo miró con una expresión sinceramente arrepentida.- Fue de mala educación irme sin avisarte. Lo siento.
Quackity chasqueó la lengua.
-Como sea, me vale.
Luego se sentó lo más lejos posible de Luzu, justo a tiempo para que el profesor entrara al aula y anunciara el último examen comparativo que iban a rendir.
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¿𝘠𝘢 𝘯𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘵𝘶 𝘤𝘩𝘪𝘤𝘰 𝘧𝘢𝘷𝘰𝘳𝘪𝘵𝘰? #𝙡𝙪𝙘𝙠𝙞𝙩𝙮
FanfictionLuzu y Quackity han terminado, toda la escuela lo sabe. ¿Quién diría que con su separación vendrían miles de otros problemas y oscuros secretos serían sacados a la luz? ¿Podrán reocnciliarse y seguir adelante? O ¿Estarán condenados a estar separad...
