Capítulo 58

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Evelyn estaba tratando de no patrullar tan seguido.

Ahora que su monitoreo estaba siendo más constante gracias al festival cultural, no podía ser obvia en sus salidas nocturnas. Incluso ahora, que tenía a Sir Nighteye de su lado.

Mirko lo había tomado como algo positivo, contenta de que estuviese centrándose en las actividades de la academia. Hitoshi la había puesto al corriente de que sería quien les brindara entretenimiento a los comensales, y Mirko se había carcajeado, prometiendo que estaría ahí de ser posible.

Pero eso no era lo que tenía mortificada a Evelyn, no.

Era el mensaje que le había llegado.

Toga, como siempre, se había enterado del festival cultural. Eso no era ninguna novedad considerando que UA era bastante pública con la información sobre eventos generales, lo que le puso los pelos de punta era saber que vendría.

¿A quién carajo se le ocurría?

Sabía que no le harían daño a los alumnos de UA. No por ahora, cuando los eventos del Shie Hassaikai tenían los nervios de los héroes de punta. Por eso mismo estaba preocupada.

¿Para qué arriesgarse tanto?

Solo era un festival cultural. Una kermés. Lo único que quería hacer era recostarse y no despertar hasta que todo este fiasco explotara en sus rostros.

Y luego estaba ese jodido gentle criminal, que era malditamente escurridizo. Le hubiese dado risa si no estuviera en medio de una situación tan estresante. Ni siquiera Hitoshi había logrado localizarlo.

Pero no estaba asesinando a nadie, así que podía centrarse en practicar las canciones que había elegido. Debía hacerlo en un lugar donde nadie la escuchara, por obvias razones.

Heighs Alliance no tenía ni un momento de paz: entre sus compañeros entrando y saliendo, y las cámaras de seguridad en su nuca, no podía estar con la garganta relajada. Al menos no lo suficiente como para que las notas salieran como ella las quería.

Jamás había cantado frente a otras personas. Sabía que no lo hacía mal, varias horas en aplicaciones de karaoke cuando las noches en México estaban aburridas podían certificarlo.

De todos modos, con la garantía de que no la tratarían mal incluso si no salía como quería, tenía ganas de tratar. Sentía, por primera vez desde que había llegado a UA, que estaba colaborando en serio con gente de su edad.

Había dejado que Hikari y Hajime la escucharan cantar una de las canciones. Ellos le habían asegurado que sonaba bien, así que la única preocupación en su cabeza era que los nervios la traicionaran.

Con eso dicho, en las horas de la tarde en que podían armar las atracciones, ella usaba uno de los salones insonorizados de la academia. Había tenido que explicarle la situación a Present Mic, el encargado de brindar las llaves y monitorear quién las utilizaba, y él había aceptado con la condición de escucharla aunque fuera una vez.

No estaba para nada contenta con el trato, porque sabía que otros alumnos podían entrar sin condiciones de por medio, pero había decidido escoger sus batallas. No importaba si la escuchaba; sabía que Mic no era alguien agresivo en sus críticas. Sus clases eran la prueba.

Incluso cuando sus alumnos cometían errores, jamás juzgaba ni era mala persona. Simplemente corregía el error, y se aseguraba de explicar el por qué.

Esa era una de las cosas que la habían hecho amar UA. Los profesores eran de la más alta calidad. No eran malos enseñando.

–Rómpete una pierna, little listener.

Raten [BNHAxOc]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora