Capítulo 36

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Podía sentir la mano de su madre en la suya, pero temía abrir los ojos y tener que enfrentarse a ellos. 

No tenía ni la menor idea de qué decirles, o de cómo hacerlo. 

Eso la hacía sentirse perdida, tan jodidamente perdida que tenía miedo. 

Le aterraba tener que mirar a los ojos a su madre, y por primera vez desde que tenía 13 no poder mentirle. 

Pero como siempre, su cuerpo la había traicionado. Un movimiento involuntario de su mano hizo que todos en la sala se acomodaran alrededor de su camilla. 

Podía sentir a cuatro personas. Supuso que tres de ellas serían su familia, pero la cuarta era una incógnita. 

Las palabras de All for One resonaron en su cabeza una vez más antes de abrir los ojos. 

Todos jadearon sorprendidos, y ella por fin pudo enfocar: era Aizawa, que tenía su celular en la mano, con lo que podía observar era una aplicación traductora. 

Hola

Su voz sonó más ronca de lo que esperaba, como si no hubiera tomado agua en semanas –que era un tanto verdadero–, se preguntó con qué clase de sedante la habían puesto a dormir. 

Su madre la abrazó, y por los suaves temblores que su cuerpo tenía supo que estaba llorando. 

Odiaba cuando sus padres lloraban, incluso cuando su hermano lo hacía. No sabía cómo reaccionar, y eso la ponía incómoda. 

De cualquier manera, paseó una de sus manos por la espalda femenina. 

Sintió como su padre acariciaba su cabeza, y su intuición le decía que si se giraba hacia él se daría cuenta que él también estaría llorando. 

Luego de unos minutos, ambos la dejaron. Aizawa se había retirado luego de conectar miradas con ella cuando despertó, y por la advertencia en sus ojos ella pudo saber que no se suponía que dijera nada acerca del Tártaro. 

¿Ya?– Preguntó, sentada en la camilla viendo cómo sus padres por fin se habían calmado

Ellos asintieron, y por fin Evelyn se permitió ver a su hermano a la cara. Chucho estaba frunciendo el ceño, como si quisiera decir algo pero no se atreviera. 

Ay mi niña, ahora si nos diste un buen susto

Evelyn se sintió culpable. Pero de todos modos sonrió– Perdón 

¿Cómo te sientes?– Esta vez fue el turno de su padre

Bien, solo cansada de hecho

Ay no, yo creo que ahora sí te vamos a sacar de esta escuela, ¿Eh?

Ella miró a su madre– No puedes

Eso pareció hacerla enojar– Claro que puedo, eres mi hija, y yo decido por ti

Su padre y hermano parecían mantenerse al margen. 

«Bueno, otra vez a pelear yo sola contra ella, que novedad...»

Má, yo fui quien decidió pelear contra ese hombre. Ni la academia ni los profesores me obligaron a hacerlo 

Los tres abrieron los ojos sorprendidos. 

«Vergaaaa, no sabían eso, ¿O sí?»

¿Qué hombre?– Su padre habló por primera vez

Ella se mordió los labios, no queriendo decir más. 

Su madre gritó– Responde

Evelyn frunció el ceño– Si la academia no les dijo fue por algo

Raten [BNHAxOc]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora