-ya mañana es viernes-me murmuré a mi misma mientras sentía el cansancio apoderarse de mi cuerpo, entré a casa y todo estaba en silencio, caminé hasta la sala y me encontré con mi padre cerrando rápidamente el cajón del mueble de la sala-hola-lo saludé.
-linda-caminó hasta mí, tomó mi rostro entre sus manos y pude ver la culpa en sus ojos-¿estás cansada?-cerré los ojos un momento, tomé una profunda respiración, los abrí y le sonreí.
-no, aún soy joven, es más, si me dices que te limpie la casa, lo haré hasta bailando-él sonrió, se acercó y posó sus labios en mi frente, luego me envolvió entre sus brazos y me apegó a su cuerpo.
-perdóname-me susurró y escondí mi rostro en su cuello-perdóname por llevarte hasta este límite-negué.
-somos una familia, debemos salir adelante juntos-lo abracé-no te sientas culpable, yo estoy bien-me alejé y pude ver sus lagrimas, lo que hizo que mi pecho se oprimiera-soy feliz en mi trabajo, el niño que cuido es un ser adorable y el trabajo no es tanto, la paga es buena porque el padre del niño es actor y pues tiene dinero-él asintió, quité las lagrimas de sus ojos y mi padre arregló mis cabellos.
-siento mostrarme asi cuando yo debería ser quien da palabras de aliento.
-cuando mamá estaba, ustedes eran nuestros pilares, pero ella ya no está, asi que yo debo tomar su lugar, y ser el pilar de mis hermanos y ayudarte a ti a seguir firme-negué y tomé sus manos-no importa cuántas veces me muestres tus lagrimas, tú nunca serás alguien débil para mí-él sonrió.
-gracias por ser tan comprensiva-me puse de puntillas y posé mis labios en su mejilla.
-ve a la cama-él asintió.
-buenas noches, cielo.
-que sueñes lindo-le dije, él me dio la espalda y subió las escaleras, cuando escuché la puerta de su dormitorio, caminé hacia el mueble, abrí el cajón y vi la carta de la hipoteca, la dejé ahí y mordí mi labio, cerré el cajón, tomé mis llaves y volví a salir.
Estar aquí es más cansador, incluso que caminar por horas sin rumbo.
Caminé por las calles, me compré una cerveza y fui hasta el parque, la abrí y bebí un buen trago.
Tomé mi móvil y llamé a Siwon.
-bueno-contestó, suspiré y me sentí una estúpida, pero aún seguí adelante.
-¿está Sukkie despierto?-le pregunté con el nudo en mi garganta.
-¿estás bien?-los ojos se me llenaron de lagrimas.
-¿Sukkie ya está dormido?-dije con mi voz medio quebrada.
-no, él está a mi lado, estaba por terminar de contarle un cuento para que se duerma, ¿quieres hablar con él?
-por favor... sólo unos minutos.
-está bien-escuché movimiento.
-¿quién es?-escuché que preguntó Min Suk.
-Mi Jung-le contestó su padre.
-oh, Mi Jung, ya estoy por dormirme-las lagrimas rodaron por mis mejillas y aclaré mi garganta.
-¿de qué trataba el cuento?-le pregunté.
-eran los tres cerditos, aunque mi favorito es Peter Pan, yo también quiero ser como él, no quiero crecer nunca.
-la mayoría de los niños quieren todo lo contario-le dije.
-sí, pero si yo crezco dejaras de cuidarme, ¿cierto?-suspiré y no pude evitar soltar una sonrisa.
-te quiero-él guardó silencio.
-¿estás llorando?
-espero que hayas hecho tus deberes-tragué saliva-buenas noches-corté, me mordí el labio y escondí entre mis manos mi rostro, escucharlo, alivió un poco más la angustiante sensación de mi pecho, tomé la lata de cerveza, la llevé hasta mis labios y mi móvil comenzó a sonar, lo miré y era Siwon-bueno-contesté.
-¿estás bien?-me preguntó.
-deja de preguntarme eso-dije reteniendo las lagrimas.
-¿sucedió algo?
-Sukkie ¿está dormido?
-me prometió que se dormiría si yo te llamaba-asentí.
-creo que tomaré esas dos noches que me dijiste, necesito el dinero-le dije.
-¿las cuentas están muy pesadas?
-nada que no pueda controlar-él suspiró.
-se ve que te gusta esto de tomar todo el peso de las cosas y hacerte la fuerte, pero a veces uno necesita el apoyo de las demás personas, tú también necesitas pilares.
-lo sé, ¿por qué crees que llamé a Sukkie?-él guardó silencio.
-vete a dormir, mañana hablaremos de esto seriamente ¿sí? Por hoy intenta relajarte.
-es fácil decirlo desde tu lado, Siwon.
-yo te pagaré esas cuentas, luego veremos cómo le haces para pagarme.
-pero...
-lo haré y si no lo aceptas tú, estoy seguro que tu padre si lo hará, después de todo, para él su familia debe estar primero que cualquier cosa.
-si haces eso pensarán raro, creerán que somos algo.
-mi hijo te adora, para mí eso es suficiente, aparte dudo que tu padre crea ese tipo de cosas de su propia hija-suspiré.
-gracias-terminé por decir.
-¿qué haces?
-estoy en el parque, sentada en una banca tomándome una cerveza... lo necesitaba.
-¿la correcta Nam Mi Jung, bebiendo? ¿Dónde estás? Tengo que verte con mis propios ojos para comprobarlo-sonreí.
-es sólo una cerveza.
-¿alguna otra cosa mala que hagas?
-ocupo las horas de trabajo para elongar.
-¿debería reducirte el sueldo?
-¡no lo digas ni de broma!
-antes de que volvieras a trabajar te vi, recuerda que tengo cámaras, te vi haciéndolo en la sala y en la recamara de Sukkie-sentí mis mejillas cubrirse de carmesí.
-es asqueroso, pero cada vez que tengo nervios las nauseas llegan-confesé para pasar ese episodio incomodo.
-mi hermano tiene fotos mías donde tengo caras extrañas y siempre me amenaza con mostrársela a la gente cuando no quiero hacer lo que él quiere-sonreí, me levanté de la banca, tiré la lata de cerveza un poco más de media a la basura, metí mi mano al bolsillo de mi sudadera y caminé a casa.
-paseo ocho perros los fines de semana.
-¿te llevas bien con los perros? Ya veo porque llamaste la atención de Hak Il-reí.
-también practico ballet en las tardes.
-¿cuánto?
-de las 7 a las 11 pm.
-debe ser agotador.
-es mi sueño, ya te lo dije-sonó una puerta del otro lado.
-Sukkie duerme-susurró.
-dale un beso de mi parte-le susurré de vuelta como si estuviera ahí, Siwon guardó silencio y escuché un sonido parecido al de un beso.
-listo-sonreí.
-tú también deberías ir a la cama, porque cuando entres a trabajar tus horarios estarán cambiados.
-¿y tú?-seguíamos hablando en susurros.
-ya estoy por llegar a casa.
-no deberías andar tan de noche sola-abrí la reja, la cerré, luego la puerta y me adentré a la casa.
-ya llegué-le susurré.
-¿están todos dormidos?
-espero, no quiero que me vean con este rostro-él rió, subí las escaleras, entré al baño y vi que no estaba tan mal como pensaba-debo irme-le susurré, me giré y me apoyé en el lavamanos-gracias.
-¿estás más relajada?
-mucho más.
-que duermas bien.
-igual, adiós, nos vemos mañana-él cortó, guardé el móvil en mi sudadera, me lavé los dientes, luego fui a mi recamara, me puse pijama, me iba a meter en mi cama, pero fui a la de mi hermana y me acosté con ella, Kyo In pasó sus brazos por mi vientre y se abrazó a mí, cerré mis ojos y móvil vibro en el velador, lo vi, era un mensaje, lo abrí y era una foto de Siwon con Sukkie, mi pequeño durmiendo mientras Siwon besaba su mejilla, solté una sonrisa.
"tu pedido a sido pagado dos veces", me mandó luego y yo me puse a teclear.
"¡vete a dormir, puedes despertar a Sukkie!" a los minutos contestó.
"él no duerme, él se convierte en una maquina que sólo se mueve para patearme" sonreí otra vez.
"mi hermana es igual, pero si puede despertar, así que buenas noches" dejé el móvil sobre el velador y me dispuse a dormir.
A la mañana siguiente mi ánimo era mucho mejor, mi día no fue muy agotador y con Siwon decidimos que esta noche me quedaría y mañana me daría el dinero para la hipoteca. Por una parte siento que debería rechazarlo, pero por otro está mi familia y cualquier signo de orgullo se desvanece. Ellos van primero.
En la noche, luego de cenar, Sukkie y Siwon se quedaron viendo caricaturas mientras Hak Il y yo lavábamos y guardábamos los trastes limpios.
-¿pensaste lo de la cita?-me preguntó.
-¿cita?-lo miré-pensé que era una salida de amigos.
-ya somos grandes, ¿para qué los rodeos?-asentí lentamente.
-quiero ir, nunca eh ido a uno aparte necesito distracción-vi de reojo como sonreía.
-genial-escuché el timbre, me sequé las manos, fui a la puerta, la abrí y me encontré con una señora.
-soy de la lavandería-me dijo, me tendió unas grandes bolsas negras donde vienen los trajes de Siwon-firme aquí-me dijo señalando la ficha, firmé y ella se fue, yo caminé hacia el dormitorio de Siwon, entré y me encontré a Sukkie recostado y a Siwon posando un libro sobre el velador, al parece terminó de contarle el cuento, fui hacia el closet y comencé a guardar los trajes.
-papi-dijo Sukkie-te tengo un acertijo.
-¿de qué trata?-le preguntó Siwon.
-¿sabes cómo llaman en Rusia a los ascensores?-cerré las puertas del closet y me giré.
-no sé ruso-le dijo Siwon.
-Mi Jung, ¿tú sabes?-lo pensé un poco.
-supongo que igual que aquí y el resto del mundo, presionando el botón-Sukkie sonrió.
-¡Sí!-dijo emocionado.
-toda una genia-dijo Siwon sarcásticamente, me acerqué y lo empujé levemente.
-¡Mi Jung 2, Choi's 0!-dijo Min Suk.
-eres un Choi, Sukkie-le dijo su padre.
-eso no quita que ella sea mejor-sonreí, me incliné hacia Min Suk y posé mis labios en su frente.
-buenas noches.
-buenas noches-me dijo de vuelta, cerró sus ojos, miré a Siwon y él acariciaba la mano de su hijo, pasaron unos segundos y él levantó su mirada hacia la mía.
-ve a descansar-me dijo, asentí, miré por última vez a Sukkie y salí de la recamara, fui a la sala, me despedí de Hak Il, caminé hacia la recamara que me cedieron a mí, llamé a mi padre, él se notaba muy cansado y podía sentir la preocupación en su voz... es un alivio saber que mañana esa preocupación desaparecerá...
Gracias Siwon.
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No Other ~Siwon~
Roman d'amourLos errores son parte de nuestras vidas y la mayoría de estos pueden cambiar tu existencia tanto para bien como para mal... Por un error puede nacer el ser más maravilloso de tu vida, por un error tal vez debas casarte a una temprana edad para luego...
