Luego de dos semanas, Siwon ya tenía todo listo con la casa, pero todavía seguía siendo un secreto para Sukkie.
En la mañana cuando fui a dejar a Sukkie al colegio, a la vuelta me encontré con que los hombres de la mudanza ya habían llegado, Siwon se fue a la casa nueva para ver todo, mientras yo me encargaba de empacar todo en el departamento junto a Hak Il.
-este hombre está loco-dijo Hak Il cuando terminó de arreglar todos los libros de Sukkie en una caja.
-está emocionado por esto-dije mientras posaba la ropa de Sukkie en la maleta-él está haciendo su mejor intento para hacer feliz a su hijo.
-¿crees que la casa era necesaria?
-era un paso que Siwon necesitaba para darse cuenta que ya no es un hombre libre, si no uno de familia, porque Sukkie y Siwon eso son, una linda familia-dije sonriendo.
-¿ya no odias a mi hermano?
-ya no, él quiere lo mismo que yo y lucha tan fieramente en ello como yo: la felicidad de Sukkie.
Hak Il asintió, cuando terminamos con el cuarto de Sukkie, seguimos con el de Siwon, mi móvil comenzó a sonar, lo tomé y vi el número de mi jefe.
-hola.
-¿muy cansada?-su voz era jadeante.
-estoy mejor que tú-dije sonriendo.
-¿va todo bien allá?-pude sentir la sonrisa en su voz.
-sí, terminamos con tu cuarto y comenzamos con tu despacho.
-ah... ¿por qué no te vienes? Quiero que veamos como organizamos los muebles y esas cosas, pensé que se me haría fácil, pero en verdad esto es un desastre-miré a Hak Il.
-bueno, cuando vuelvan los de la mudanza me voy con ellos, ¿sí?
-está bien, adiós.
-adiós-corté y seguí ordenando los trajes de Siwon.
-¿te dijo que fueras para allá?-me preguntó Hak Il.
-sí, quiere que lo ayude con eso de los muebles.
-¿Dónde quedó el hombre independiente?-levanté mi mirada hacia él.
-tal vez siempre estuvo lleno de dudas, pero tuvo miedo de preguntar-me encogí de hombros-aparte para eso son mejores las chicas.
-ya van dos veces en día en que defiendes a mi hermano, ¿acaso hay algo malo en el agua de aquí?-sonreí.
-nos conocemos mejor.
Cuando los chicos de la mudanza llegaron, les indiqué lo que debían llevarse, luego le expliqué a Hak Il lo que debía hacer y me fui, cuando llegué a la casa vi como la gran parte de los muebles estaban afuera.
-¡Mi Jung!-dijo Siwon saliendo desde el interior de la casa, él estaba con unos pantalones hasta la rodilla, usaba sandalias y su torso estaba desnudo, caminé hasta él, intentado posar mis ojos en los de él y no mirar cosas que no debo.
-empecemos, es medio día y casi no tenemos nada-él asintió, posó su mano en mi espalda y me guió dentro, miré todo, luego tomé dos elástico, tomé mi cabello, me quité mi sudadera, quedando sólo con una camiseta manga corta roja y mis short de mezclilla, salí y le apunté un mueble-partamos con ese-dije, Siwon junto a otro hombre lo tomaron y lo entraron.
Vi los músculos de Siwon contraerse y marcarse más.
¡Ah! ¿Qué demonios? ¿Desde cuándo mis hormonas son tan fuertes?
Me obligué a correr mi mirada, me crucé de brazos y comencé a golpear el piso con mi pie.
Ya casi soy como Jin Ah.
-¡Mi Jung!-gritó Siwon y corrí dentro, le dije donde dejar los muebles y así fuimos avanzando, sin embargo, me encontré muchas veces pegada en los brazos de mi jefe.
Lo que más costó fue subir los muebles hasta la segunda planta, cuando las recamaras estuvieron listas, yo tomé la ropa y comencé a ordenarla, luego bajé y seguí ayudando.
-¿qué haces?-me preguntó Siwon al ver mi torpe intento de correr la lavadora nueva.
-ayudo-le dije, me di la vuelva y comencé a empujar la lavadora con mi espalda, Siwon se cruzó de brazos y me miraba divertido.
-¿te ayudo?-me preguntó y fruncí el ceño.
-¡no, yo puedo con esto!
-Siwon...-llegó Hak Il junto a nosotros, se me quedó mirando, caminó hasta mí y me hizo hacerme a un lado-intenta entrar el refrigerador-le dijo a su hermano mayor, para luego tomar la lavadora y entrarla.
-¡Wah! Que fuerte-alagué a Hak Il, él sólo soltó una sonrisa y se adentró a la casa, posé mis manos en mi cintura, me giré y vi como Siwon tomaba el gran refrigerador-¡vamos, tú puedes!-le animé.
-¿sólo para eso sirves?-me preguntó, entrecerré mis ojos, fui hasta él, tomé el refrigerador e intenté ayudarlo.
-permítame señora, yo ayudo a su marido-me dijo un hombre.
-¡¿Qué?!-él hombre me hizo correrme y ayudó a Siwon-¡no somos pareja!-le corregí, pero el hombre estaba absorto en no dañar el valioso refrigerador.
Vi que había una caja, caminé hacia allá, la abrí para ver su contenido y me encontré con muchos albums de fotos, tomé uno, lo abrí y solté una sonrisa.
-Sukkie a los 8 meses-me sobresalté, sentí como el pecho de Siwon rosaba mi espalda, y un escalofrió recorrió mi columna. Él pasó a otra página y me encontré a Sukkie en la bañera con su cabello llenó de espuma-siempre ah sido un niño adorable-él apuntó la foto del lado, aparecía Sukkie tomando el cabello de Hak Il, este lo tenía más largo que ahora y parecía mucho más joven-pero también travieso-mi sonrisa se extendió, pasé la hoja y me encontré a Siwon tirado en la arena junto a Sukkie como de un año, este posaba un beso en la mejilla de su papá.
Siempre han sido muy adorables juntos...
Escuché como Siwon soltaba un suspiro.
-en ese momento todo parecía mágico... fue asi durante tres años-lo miré y me lo encontré muy cerca, abrí mis ojos y mis mejillas se sonrojaron, pero Siwon tenía clavada su mirada en la fotografía-cada uno tiene sus razones... pero nunca eh logrado comprender las de ella-¿habla de la madre de Sukkie?-pero tampoco puedo echarle toda la culpa, yo dejé que mi orgullo ganara y...
-¿a qué hora llegaran los muebles nuevos?-preguntó Hak Il llegando junto a nosotros.
Se hizo un largo silencio.
-llamaré para preguntar-terminó por decir Siwon, tomó su móvil y se fue hacia un lado.
-¿qué pasa?-me preguntó Hak Il al ver que mi mirada seguía en Siwon.
-nada...-él bajó la mirada hacia las fotos de su sobrino y soltó una sonrisa.
-es la viva imagen de Siwon de cuando era pequeño-Hak Il pasó unas imágenes y me apuntó a un niño muy parecido a Sukkie-ese es Siwon-el bebé miraba directo en la cámara y estaba en un tipo de bañera para bebés.
-adorable...-dije soltando una sonrisa.
-¿Por qué no vamos comer algo?-nos preguntó Siwon llegando junto a nosotros-los muebles llegaran en unas horas.
-¿ya no me necesitas más?-preguntó de vuelta su hermano menor.
-no.
-bueno entonces me voy, tengo exámenes-Siwon asintió, posó su mano sobre la espalda de su hermano y la golpeó levemente con cariño.
-gracias por venir a ayudarme.
-de nada, vendré en la noche a la cena de inauguración-Siwon asintió.
-y trae a nuestra madre.
-ok-él me miró-adiós, Mi Jung.
-adiós, suerte en los estudios-le sonreí, él asintió y fue esta su auto.
-¿vamos a almorzar?-me preguntó Siwon, asentí y fuimos hacia su auto, él se puso su camiseta y yo me solté mi cabello, entramos y comenzó a majear, lo miré y estaba muy serio.
Recordó cosas que no quería... realmente no sé que habrá pasado con la madre de Sukkie, pero lo único seguro es que Siwon sufrió con eso... ¿la seguirá amando, por eso no ah tenido nada serio durante este tiempo? ¿En el fondo... la está esperando?
-¿algo que decirme?-dijo mirándome por unos segundos y luego volvió su mirada hacia la calle.
-no, nada...-corrí mi mirada.
La curiosidad cada vez se hace más grande.
Cuando llegamos, ambos pedimos unas sodas con hielo y la especialidad del restaurant, guardamos silencio, pero no sentí que fuera incomodo. Levanté mi mirada hacia Siwon y lo pillé mirándome, le sonreí y me sonrió de vuelta.
-¿crees que puedas quedarte hoy?-me preguntó-ya que es la inauguración de la nueva casa-asentí.
-está bien-él sonrió.
-gracias-nos trajeron las sodas, ambos bebimos unos buenos tragos-me están ofreciendo un trabajo para ser MC en un programa de variedades-me dijo-estoy pensando en aceptar, después de todo me dará tiempo para Sukkie y debo comenzar de algo-asentí.
-sí, ya es tiempo que la rutina vuelva a la vida de Sukkie, aunque creo que deberíamos quitarle aunque sea una clase y se quede con sólo dos al día, o sólo con las que más le gustan, por ejemplo en futbol, pasa en la banca y eso es frustrante-Siwon río.
-¿para él o para ti?-bebí de mi soda.
-para mí, creo que mi Sukkie es bueno en los deportes, pero ahí no le dan la posibilidad de mostrarse.
-tus ojos miran a Sukkie como una madre mira a su hijo.
-¿Por qué dices eso?
-"Mi Sukkie es el mejor en esto, mi Sukkie es más lindo, mi Sukkie es más capaz"-sentí el rubor llegar a mis mejillas, bajé mi mirada hacia mi soda y negué.
-yo no soy así...
-¡claro que sí!-abrí mis labios para protestar, pero hice memoria y vi que estaba en lo cierto-me gusta saber que encontré a una persona como tú para cuidar a mi hijo-con esto me sorprendí-creo que nunca lo hice, pero... discúlpame por haberte despedido anteriormente y por haberte confundido la primera vez que nos vimos, realmente lamento haberte faltado el respeto de esa forma y luego haberte pedido que me pidieras disculpas por el golpe que me merecía-pude ver que esta vez, era una real disculpa. Le sonreí.
¿Cómo no pude ver el hombre que realmente era? Bueno, la rabia ciega.
-disculpa por haberme hecho ideas de ti y no detenerme a conocerte ni siquiera un segundo-le dije.
-bueno gracias a eso hemos llegado hasta aquí.
-sí, pero aún así, esa no era la forma-llegó el mesero, nos sirvió y se retiró-¿me disculpas?-le pregunté y él asintió-entonces yo también-le sonreí, bajé la mirada a mi plato y sonreí más ampliamente-¡estoy hambrienta!-él rió.
-provecho-me dijo mientras comenzaba a comer.
-la cena de bienvenida, será con...
-pizza, Sukkie ama la pizza asi que me parece justo que sea con eso.
-lo mismo te iba a decir-él asintió y yo comencé a comer.
-con el tiempo nuestros pensamientos respecto a Sukkie se irán a asiendo más parecidos-me dijo.
Cuando terminamos con nuestro almuerzo, Siwon pagó la cuenta, volvimos casa, luego pasaron a dejar los muebles nuevos, ellos los instalaron y cuando terminamos con eso, notamos que sorprendentemente teníamos lista la casa.
-por un momento pensé que no sería posible-dijo, yo miré alrededor y sonreí.
-ahora se siente como un hogar-Siwon miró su reloj.
-¿no es hora de ir a buscar a Sukkie?-tomé su muñeca y miré el reloj, me paré de un salto y corrí a la puerta.
-ya vuelvo-salí corriendo, tomé mis llaves de los bolsillos y abrí reja, la cerré y caminé hacia el colegio de Sukkie, cuando llegué a los minutos después salió, corrió hasta mí, me agaché, él posó un beso en mi mejilla y yo le sonreí.
-¿qué tal te fue?-me levanté, estiré mi mano, él la tomó y comenzamos a caminar.
-en el segundo receso me caí...-me paré de golpe y lo miré, vi su pantalón pero este estaba bien-Mi Jung...
-¿no te hiciste daño cierto?-me agaché, tomé su pantalón y lo subí hasta su rodilla, esta estaba sonrojada, pero nada más, lo miré-Sukkie debes tener cuidado, ¿sí?-él asintió.
-sólo es una caída...
-de todas formas, mi vida, no me gusta la idea de que te lastimes...-él se me quedó mirando.
-lo siento, tendré más cuidado-él posó su mano sobre la mía-no te preocupes, no dolió mucho-me sonrió-ni siquiera tuve ganas de llorar...-hice una mueca, bajé su pantalón y me levanté.
-¿puedes caminar bien?-él asintió, volví a tomar su mano y retomamos nuestro camino.
Cuando tomé otra ruta, él frunció su ceño y me miró.
-¿Por qué nos vamos por aquí?
-sorpresa-le dije sonriente, seguimos caminando por la calle, él miraba alrededor con curiosidad, cuando llegamos a la casa, abrí y entramos, él no se alejaba de mí, fuimos hacia la entrada, abrí la puerta y nos encontramos con Siwon y un acompañante en sus brazos.
-¿Por qué estamos aquí?-preguntó Sukkie.
-es nuestro nuevo hogar, hijo-Siwon dejó al pequeño perrito en el piso-y él es nuestro nuevo integrante, su nombre es Bugsy-Sukkie soltó mi mano, corrió, pasó al perrito y saltó a los brazos de su padre.
-¡gracias, papi!-Siwon se levantó con su hijo en sus brazos, yo tomé a Bugsy y me levanté, miré a mi jefe y él me miraba sonriente, le devolví la sonrisa, me acerqué a ellos, Sukkie me miró, pasó su pequeño brazo por mi cuello y nos brazó a ambos-¡quiero conocer la casa!-Siwon lo bajó, Sukkie tomó mi mano y fue directo al jardín.
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No Other ~Siwon~
RomanceLos errores son parte de nuestras vidas y la mayoría de estos pueden cambiar tu existencia tanto para bien como para mal... Por un error puede nacer el ser más maravilloso de tu vida, por un error tal vez debas casarte a una temprana edad para luego...
