-¿Mi Jung?-levanté la mirada y él estaba agitado-¿alguien te hizo daño?-negué-¿estás bien?-iba a asentir, pero un nudo estrangulador se hizo en mi garganta, mordí mi labio, pero aún así salió un sollozo, bajé la mirada, las lagrimas comenzaron a caer nuevamente y negué.
-siento que estoy en un maldito hoyo-dije entrecortadamente-y que todo a mi alrededor quiere ver cuán bajo puedo llegar, hasta que limite puedo llegar-llevé las manos a mi rostro-últimamente mi humor es un asco, en las noches no puedo dormir pensando en las malditas cuentas y en cómo estará Sukkie con mi partida...-solté un sollozo-me maldigo a mí misma, Siwon, por no haber sido capaz de guardar silencio en ese momento, por no haberme preocupado de mi familia y de Sukkie en ese momento, por siempre pensar que estoy en lo correcto-sentí como una mano cálida y vacilante se posaba sobre mis cabellos, quité las manos de mi rostro y lo miré sorprendida, él estaba agachado y me miraba con amabilidad, sentí una ráfaga de viento frió y me recordó en las fachas en que estaba-entre más lucho para salir del hoyo, este se hace más profundo y más sucia salgo-él seguía acariciando suavemente mi cabello y luego limpió mis mejillas.
-¿quieres que te ayude?-me preguntó-¿quieres que te tienda mi mano para que salgas de ese hoyo y te ayude a limpiarte?-sentí mi labio temblar-pero tú también debes ayudarme a mí a salir de mi propio hoyo y ayudarme a que no alcance a mancharme-fruncí el entrecejo sin entender-Sukkie me odia, porque te arranqué de su lado, no va a sus clases, come sólo si yo no estoy en la mesa, soy constantemente amenazado con que se irá... él se apegó a ti de esta forma, porque fuiste la única que fue capaz de oír su grito de auxilio y ahora es como si su salvavidas se haya ido y se encuentra en medio del mar-Siwon bajó la mirada-yo no quiero que mi hijo me odie y no sólo me refiero a esto, si no tampoco a que me odie porque no estoy en este momento en que más me necesita a su lado... tal vez desde un principio quise tomar todas las responsabilidades para que él no sufra, pero tampoco puedo andar casi buscando con pinzas razones para que comience a generar odio por mí.
-él no odia-le dije con un hilo de voz-tú eres su héroe y te adora.
-dudo que te haya hecho un berrinche a ti por mi partida.
-él aunque no debía hacerlo entendida que era tu trabajo-Siwon soltó una sonrisa sin alegría.
-no puedo negarte que me desagradó bastante que llegaras a escupirme en la cara lo mal padre que eh sido, pero si no lo hubieras hecho, yo ahora estaría en China y probablemente me hubiera perdido muchas fechas importantes con Sukkie.
-no eres mal padre...-lo miré-hablé de esto con mi papá y aunque en un comienzo no logré comprenderlo, ahora sí y veo que a tu forma has intentado criarlo, si no lo ves en un buen tiempo, te será casi imposible ponerle reglas y no mimarlo, también vi lo doloroso que era para ti separarte, pero has tenido que pasar tanto por esto que ya sabes sobrellevarlo... pero él es aún niño, tal vez si tuviera a su madre, sería diferente, pero él aquí no tiene a nadie más a que a ti, aparte Sukkie sólo tiene seis años y tiene una agenda peor que un joven de 17-negué-no le quites esto Siwon, regresa a su lado y devuélvele su niñez.
-no iré a China, me quedaré aquí a darle una verdadera familia a mi hijo-me sonrió-pero necesito que vuelvas, necesito que vuelvas a ser la niñera de Sukkie-sonreí.
-yo también... lo extraño-Siwon se me quedó mirando.
-¿sería mucho pedir que fuéramos ahora al departamento y le diéramos la noticia a Sukkie? Dudo poder soportar otro día su desprecio-bajé la mirada hacia mi cuerpo y vi mi facha.
-no quiero que él me vea así-Siwon se levantó.
-¿Dónde está tu ropa?
-en el local...-murmuré.
-vamos por ella-se giró comenzó a caminar hacia el bar, me levanté de golpe, caminé hasta él y tomé su chaqueta para que se detuviera.
-no quiero volver allí-él se giró y vio mi rostro lleno de terror, luego bajó su mirada y me miró hasta los pies, sentí mis mejillas sonrojarse, él carraspeó su garganta, se quitó la chaqueta, hizo que pasará mis brazos por las mangas y comenzó a abrocharla.
-siento haberte hecho llegar hasta este límite-me dijo cuando iba en el penúltimo botón.
Me sentí extraña al ver este Siwon amable, tan así que no hallo la forma de saltar a la defensiva... estoy tan acostumbrada que hasta busco escusas para hacerlo.
-no es tu culpa...-murmuré, él terminó y subió su mirada a mis ojos.
-vamos por tus cosas, no tienes que temer de nada, no dejaré que te hagan daño-lo miré insegura-¿tienes tu móvil contigo, tu identificación?-abrí mis ojos y comencé a caminar rápidamente, me había olvidado de eso.
De camino hacia el bar la gente me miraba como bicho raro por mi aspecto y yo iba como un tomate, sin embargo, Siwon a pesar de las miradas, no se corrió de mi lado. Cuando llegamos al local, entré un poco temerosa y me encontré con el señor que me contrató.
-¿Dónde demonios te fuiste?-me preguntó.
-yo no pude hacerlo, lo siento.
-¿crees que estoy para que me hagas perder el tiempo?
-lo siento, pero no se preocupe, me iré-él me tomó del brazo.
-¿crees que salir de aquí es tan fácil como entrar?-abrí mis ojos, vi como unas manos se posaban en el cuello de su camisa, él me soltó y Siwon lo puso frente a él, dando a mostrar la gran diferencia de estatura.
-¿y qué, serás tú quien le niegue salir?-le preguntó Siwon amenazante y él señor abrió sus ojos, no se esperaba que volviera acompañada.
-¿quién eres?-le preguntó, Siwon me miró.
-ve a cambiarte y busca tus cosas, yo me encargo de él-asentí y me fui casi corriendo por el pasillo, tomé mis cosas, me puse nuevamente mis jeans, mi camiseta y mis zapatillas de lona, dejé todo sobre una silla, tomé mi mochila y saqué dos toallitas desmaquilladoras, ya que mi rostro era un desastre por el llanto, salí de ahí y llegué junto a Siwon-entonces, ¿a mano?-él asintió rápidamente-vamos-miré al señor.
-lo siento-le dije y salí, le entregué a Siwon su chaqueta y me guió hasta su auto que estaba a una cuadra, nos subimos, él lo encendió y me miró.
-¿te llevo a casa o junto con Sukkie?
-con Sukkie-él sonrió y se puso a manejar, yo tomé el espejo de mi mochila y comencé a quitar todo ese horroroso maquillaje.
-¿cómo supiste que estaba en el parque?-le pregunté a Siwon cuando estuve lista.
-fui a ese bar a tomarme algo-me explicó-también quise dejar tranquilo a Sukkie, se notaba muy tenso teniéndome en casa.
-ah...-corrí mi mirada hacia afuera.
-debes tenerme paciencia-lo miré sin entender-soy hombre y...
-si no te tomarás a una mujer enserio es mejor que no se las presentes a Sukkie, tampoco es bueno que bebas frente a él, así que está bien que hagas las cosas de esta forma-corrí mi mirada hacia la ventanilla otra vez-no encuentro incorrecto que satisfagas tus necesidades de hombre, si no tus prioridades.
-Mi Jung, íbamos muy bien-sonreí.
-lo siento, es la costumbre.
Cuando llegamos sentí la ansiedad llegar a mí, subimos hasta el departamento, entramos y todo estaba en silencio, seguí a Siwon hasta la recamara de Sukkie, él tocó la puerta y entró.
-hijo, llegué-le anunció este.
-buenas noches-Siwon me dejó entrar y Sukkie estaba completamente cubierto por las colchas, caminé hasta allá, tomé asiento en la orilla de la cama y acaricié su espalda-vete, quiero dormir.
Me sorprendí, ¿enserió se está comportando de esta forma con Siwon?
-no debí molestarme en venir-dije hacia Siwon, Sukkie quitó las colchas de su rostro, me miró con sorpresa y le sonreí-hola.
-¡Mi Jung!-él pegó un saltó y rodeó mi cuello con sus brazos, lo abracé de vuelta y acaricié sus cabellos.
-te extrañé-le dije.
-yo también-me alejé un poco de él-me eh enterado que has hecho berrinches y que no has ido a tus clases-le dije con desaprobación, Sukkie miró a su padre de forma acusadora-el Sukkie que quiero, no es así.
-él te echó-se escusó.
-sí, pero eso es problema de adultos-comencé a arreglar sus cabellos-papá ah estado muy triste y siente que lo odias.
-yo no lo odio, sólo estaba enojado porque te despidió y ni siquiera me permitió despedirme de ti-él miró a Siwon-la dejaras volver, ¿no es así, papá?-miré a su padre y él asintió.
-sí, hijo-Sukkie volvió a abrazarme-tengo otra cosa que contarte-Min Suk lo miró, Siwon se acercó y tomó asiento en la otra orilla-me quedaré aquí.
-¿por siempre?-le preguntó su hijo y Siwon asintió.
-a tu lado-Min Suk me soltó y abrazó a su padre.
-¿enserio, ya no te irás más?-Siwon negó.
-también podrás dejar las clases.
-me gustan las clases-le aseguró Sukkie-en ocasiones son cansadoras, pero me entretengo-Siwon me miró y yo me encogí de hombros, luego miré el despertador de Sukkie y vi que era pasado de la media noche.
-mañana debes ir a la escuela y yo debo estar aquí temprano-dije y me levanté.
-te voy a dejar-me dijo Siwon.
-¿no te quedarás?-preguntó Sukkie y negué.
-mi familia me espera-le sonreí-pero mañana volveré-hizo una mueca.
-¿Por qué no vas a mi cama?-le preguntó Siwon.
-está bien-dijo resignado, Sukkie se levantó y rodeó mi cintura con sus brazos, yo aproveché para revisar su camiseta y luego su pantalón.
-al parecer ya no tendremos problemas con esto-le dije.
-ya aprendí-me agaché y le sonreí.
-nos vemos mañana-besé su frente, él asintió y fue a la puerta.
-te espero, papi-me levanté y miré a Siwon.
-Hak Il está en la otra recamara de invitados-me respondió él antes que hiciera la pregunta de si había dejado sólo a Sukkie-bueno, ¿vamos?-asentí.
Volvimos a bajar, nos subimos al auto y le di la dirección de mi casa, cuando llegamos ambos nos bajamos y él miró mi casa.
-igual queda algo lejos-me encogí de hombros.
-vale la pena-él asintió, nos quedamos mirando y él apunto la casa con un asentimiento.
-ve a dormir, mañana regresas al trabajo-sonreí.
-gracias por sacarme del hoyo.
-ya sabes el trato-sentí.
-también gracias por ayudarme con el hombre y darme la posibilidad de ver hoy mismo a Sukkie, por lo menos volveré a dormir bien otra vez.
-¿ves que podemos llevarnos bien?-suspiré.
-podré de mi parte-él asintió-bueno, adiós-él alzó su mano y la sacudió en forma de despedida, le sonreí por última vez y entré a mi casa.
Al fin puedo sentir la paz llegar a mi vida nuevamente.
ESTÁS LEYENDO
No Other ~Siwon~
RomansaLos errores son parte de nuestras vidas y la mayoría de estos pueden cambiar tu existencia tanto para bien como para mal... Por un error puede nacer el ser más maravilloso de tu vida, por un error tal vez debas casarte a una temprana edad para luego...
