Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Kishimoto. La historia es de Lavender-Long-Stories.
xxx
Sasuke miró el correo que habían recibido y lo sostuvo encima de la basura. Era una promoción para unas aguas termales en otro pueblo y estaba seguro de que el lugar estaba sobrevalorado; no es que le importara, pero un precio más alto no significaba que fuesen de mejor calidad.
El estúpido papel de colores era basura, pero se puso a pensar. Solo había estado de vacaciones una vez en su vida y fue cuando era muy joven, así que no estaba seguro de cuánto era un recuerdo y cuánto se lo había inventado su mente infantil. Uno de los pocos recuerdos felices que tenía de su tierna infancia con sus padres y su hermano. ¿Hinata había estado alguna vez de vacaciones? Los Hyūga no parecían gente de vacaciones.
Sasuke oía a Hinata canturrear desde la otra habitación mientras doblaba la ropa. Para ser justos, no tenían trabajos de los que alejarse. Ambos eran ninjas retirados, ambos solo hacían trabajos esporádicos. Él trabajaba para Naruto y ella trataba de encontrar algo para su hermana, pero esos pequeños trabajos seguían siendo estresantes. Estrés, que él deseaba que ella no tuviera que asumir porque no se lo merecía.
Con su pérdida de memoria, no había sido fácil. Se había reincorporado a su vida mucho más fácil de lo que había previsto, pero la sensación de que debería recordar la lastimaba. Con Sakura y viejos "amigos" apareciendo de vez en cuando, no todo era miel sobre hojuelas.
Sasuke tiró el tonto papel a la basura, pero mantuvo la idea en mente.
¿Acaso tenían maletas?
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Hinata lavaba los platos en el fregadero, mirando el agua caliente y jabonosa, y una extraña sensación la invadió. Lo había hecho tantas veces. Lavaba los platos sin más. Era normal. Era cómodo. Lo hacía sin pensar. Se dio cuenta de que con el tiempo la acción se le había hecho natural, pero nunca le resultaba familiar, como un déjà vu.
Hinata dejó de lavar.
Nunca recuperaría la memoria.
La realidad la golpeó tan fuerte que sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el pecho.
Sus recuerdos nunca volverían.
Hinata nunca sentía familiaridad con nada. Las vistas, los olores, el sonido, nada la hacía sentir ni remotamente como si lo hubiera vivido antes. Incluso algo tan mundano como fregar los platos en esta casa le resultaba extraño.
Hinata recuperó el aliento y se preguntó por qué eso le había dolido tanto. Sabía que lo más probable era que nunca volvería a recordar y ese diagnóstico no era algo concreto, pero algo se asentó en su mente y sabía que así era como iba a ser.
Hinata volvió a mirar a Sasuke, que estaba tumbado en el sofá, con una mano sobre el pecho y la otra colgando mientras se dormía después de cenar. No era justo para él, pero ella no podía hacer nada al respecto. Solo podía esperar que su vida juntos fuera mejor.
Terminó de fregar los platos y se secó las manos, se apoyó en la encimera y miró hacia el salón.
Esta era su vida, con recuerdos o sin ellos. Desde ahora iba a aceptar su vida tal como era.
Hinata rodeó la encimera y fue al salón. Levantó el brazo de Sasuke y puso su pierna sobre él. Se acomodó contra él, descansando bajo su brazo. Él abrió brevemente los ojos y la apretó contra su cuerpo.
Hinata se acurrucó y sonrió. Esto serviría.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Hinata se tapó la boca para ocultar su sonrisa mientras Sasuke le gruñía al cubo que estaba en medio de la habitación, bajo la gotera que apareció en el techo. Ella no debería reírse; él estaba furioso, pero la situación era graciosa.
—Debería salir y arreglarla —Sasuke refunfuñó.
—No, hay tormenta eléctrica. No voy a dejar que te arriesgues a que te caiga un rayo porque estás enfadado —si solo fuera lluvia, ella con gusto lo dejaría ir. Sostendría un paraguas para él y además intentaría no reírse mientras él arreglaba el techo enfadado, pero no iba a arriesgar su seguridad ni la de él solo porque él estuviera enojado porque el tejado que construyó tuviera goteras—. Es solo una gotera.
Sasuke la miró con fastidio.
Hinata no pudo evitarlo y soltó una carcajada.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Sasuke bostezó, vaciando el estúpido cubo otra vez, y se estiró mientras Hinata miraba por la ventana el lúgubre paisaje.
Hinata se dio la vuelta, mirándolo perezosamente desde el sofá.
—¿Crees que volverá la luz? —Hinata se incorporó, revolviéndose el cabello. Se habían quedado dormidos en el salón, leyendo a la luz de las velas después de que se fuera la luz.
Ahora entraba luz por la ventana y las velas se habían apagado, pero seguía lloviendo.
—No estoy seguro —Sasuke se estiró y se puso la mano en la cadera, mirando hacia la cocina—. Prepararé té.
—Quiero cereal con leche caliente. —Hinata se acomodó de nuevo en el sofá, estirándose y quitándose la manta de encima. Se dio cuenta de que se había quitado sus pantalones holgados en algún momento de la noche. Aún tenía puesta la camiseta. Encontró sus pantalones tirados en el extremo opuesto del sofá en un montoncito arrugado.
—¿Tenemos fruta? —Sasuke miró hacia la nevera. No iba a abrirla sin antes saber qué necesitaba sacar.
Hinata se frotó el rostro y se levantó; la camiseta le llegaba justo debajo de las caderas.
—Bonito vestido. —Ella lo empujó perezosamente cuando se dio cuenta de que le estaba mirando las piernas. Él le sonrió y siguió mirándola mientras ella caminaba hacia la encimera.
—Sé que tenemos melocotones, fresas y leche, ¿unas gachas de avena caliente para un día lluvioso? —Sasuke se acomodó a su lado, apoyando la cabeza en el hombro de ella—. A mí me parece bien.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Quizá no necesitaran vacaciones. Sasuke miró distraídamente los cuencos con las gachas de avena y las tazas de té abandonados, y luego bajó la mirada hacia su mujer que leía algún libro que no iba a fingir que le interesaba.
Estas eran sus vacaciones.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Notas: Estoy algo (muy) cansada, pero solo me queda un capítulo de los que debía del año pasado.
Naoko Ichigo
ESTÁS LEYENDO
Recuerdos Color Lavanda
FanficTras un accidente, Hinata despierta y es varios años mayor, está felizmente casada con la última persona que estaría. -No quiero irme. Quiero saber con quién me casé -Sasuke necesita asegurarse de que su esposa sepa por qué él la ama, porque ella no...
