Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Kishimoto. La historia es de Lavender-Long-Stories.
xxx
Hinata sintió que el pánico la recorría mientras veía a Naruto abrirse paso por el mercado para llegar hasta ella. Miró su rostro. Sería una grosería huir de él. Así que esperó a que él la alcanzara.
—Hinata, ¿puedo hablar contigo, por favor?
Hinata se mordió el labio, mirando a un lado.
—Sí, solo voy a terminar mis compras.
Naruto le dedicó una sonrisa de agradecimiento. Parecía haberse dado cuenta de que ella parecía incómoda.
—Déjame invitarte a comer y ahí hablaremos.
Hinata asintió.
Para su sorpresa, él pidió comida para llevar, se sentaron en una zona alejada del mercado y ella se sintió segura al estar lejos de oídos indiscretos. Hinata agradeció que tuviera esa discreción. Estaba segura de que un Naruto más joven habría tomado la palabra allí mismo, en pleno mercado. Ha madurado.
Naruto picoteó su comida para llevar, evitando el contacto visual mientras ordenaba sus pensamientos.
—Sakura me contó lo que pasó.
Hinata permaneció en silencio, dándole tiempo para organizar sus pensamientos, mordisqueando su comida.
—Creo que... No, sé que exageré. A lo grande. —Naruto dejó su comida a un lado. Se quedó mirando el paquete abandonado, incómodo. ¿Alguna vez lo había visto tan preocupado al punto de no poder comer?—. Tanto cuando me enteré del embarazo como cuando me dijo que no podría tener más hijos —Naruto se frotó la nuca—. Ella sugirió que consiguiéramos un vientre de alquiler y me dijo que te lo había comentado.
Hinata cerró los ojos, irritada de que Sakura la mencionara específicamente, pero ya no podía hacer nada al respecto. Esperó a que él también le preguntara.
Naruto suspiró.
—No quiero que seas tú.
Hinata lo miró, sorprendida.
—¿En serio?
—Hinata, sé que todo esto no ha sido fácil para ti ni para Sasuke. Sé que ahora mismo Sasuke no es mi mayor fan... Nunca lo fue, y sé que Sakura es su persona menos favorita en la aldea —Naruto murmuró—. No me gusta lo que ella les ha estado haciendo. Creo que ha llevado demasiado lejos el rencor, o lo que sea que siente por ustedes, ya sea algún cariño que le tiene a Sasuke o algún resentimiento hacia ti por haberte casado con él o algo totalmente distinto —dio un suspiro de frustración y se alborotó el cabello—. Y sé que antes imaginabas que serías la madre de mi hijo... —Se interrumpió—. Pero eso está mal. No podría pedírtelo. Podemos encontrar otra forma.
Hinata se le quedó mirando un momento; realmente había pensado en su situación y había tomado una decisión aun en contra de sus deseos. Su corazón se hinchó de admiración. Por eso le gustó tanto. A fin de cuentas, él era una buena persona. No se pondría del lado de su mujer solo porque fuese su mujer. Había visto todo lo que había pasado, llegó a la conclusión de que eso no estaba bien y se había asegurado de que ella lo supiera. No había cambiado en nada. Solo se había convertido en el líder que había nacido para ser.
Hinata bajó la mirada y se lamió los labios, nerviosa. ¿Ella no se lo había dicho? Naruto fue tan sincero con ella. No sería justo guardárselo para sí misma.
—Me alegro de que hayas tomado esa decisión.
—Tú no lo harías, ¿verdad? —Naruto preguntó.
—Lo siento. Iba a tener que rechazarte si me lo pedías —Hinata jugueteó con el asa de su bolsa del mercado—. Lamento profundamente lo que está pasado. Es desafortunada e injusta. Sé que es desgarrador y difícil y te prometo que mi decisión no tiene nada que ver con lo que sentía o siento por ti o por Sakura, por nuestros pasados o por lo que ella hizo.
ESTÁS LEYENDO
Recuerdos Color Lavanda
Fiksi PenggemarTras un accidente, Hinata despierta y es varios años mayor, está felizmente casada con la última persona que estaría. -No quiero irme. Quiero saber con quién me casé -Sasuke necesita asegurarse de que su esposa sepa por qué él la ama, porque ella no...
